La Guerra del Planeta de los Simios | Crítica

Después de un final balístico en El Amanecer del Planeta de los Simios, y tomando el título de esta actual cinta, todo imaginamos tener guerra toda la película, humanos y simios muertos por doquier sin ninguna razón más que la venganza y la sed de liberación. Pero gracias a todos los dioses simios, Matt Reeves, Director de la cinta, sabe que una guerra involucra más que solo acción o un frenesí de muertes.

Para los que no recuerdan muy bien la película anterior, Koba (Toby Kebbell), quien era la mano militar de Caesar (Andy Serkis), traiciona a los de los de su especie, buscando matar a Caesar sin éxito. Con esto sucedido, varios simios deciden ser los burros de carga de los humanos con tal de no morir en sus manos. Ahora sí, La Guerra del Planeta de los Simios comienza con un tiroteo entre humanos (y simios de carga) y simios, estos últimos escondidos en el bosque y sin buscar la guerra con los humanos, pero sí dispuestos a defender a los suyos. Caesar lleno de rencor por ver a sus hermanos del lado de los humanos y tras pasar unos acontecimientos, que no les diré para no spoilear, Caesar junto a sus más fieles compañeros, Rocket (Terry Notary), Luca (Michael Adamthwaite) y Maurice (Karin Konoval) realizan un viaje para eliminar al Coronel (Woody Harrelson) quien comanda a las fuerzas humanas para eliminar a Caesar y a los suyos.

Durante la película la trama se desenvuelve con la travesía de Caesar y sus compañeros, como es evidente, no todos los simios han desarrollado la capacidad de hablar, excepto Caesar, pero él no cuenta… Dado a esto, Reeves tuvo que encontrar otras formas de captar la atención ya que el 90% de la película es muda. Pero tranquilos, Reeves tuvo la capacidad de balancear esta situación con acción y una trama de autodescubrimiento para Caesar. Claro que entre los simios hay comunicación, pero recordemos que ellos solo conocen fluidamente el lenguaje de señas.

Durante el viaje de los simios en búsqueda del Coronel, La Guerra del Planeta de los Simios nos hace sentir como en una vieja película Western. Podremos ver un grupo de llaneros cabalgando entre los valles y montañas hacia su destino, la clásica doncella (niña) que queda sola, enfrentamientos campales, aires de esclavitud y redención, etc. Pero por más Western que la queramos ver, todo el trabajo que realizó el equipo de digitalización es sublime. Claramente sabemos que los simios que salen en la película, sino PETA ya la hubiera cancelado; Por lo que todos ellos son recreaciones digitales, y el trabajo que hicieron para lograr a estos simios fotorrealistas es increíble, al grado de tener la duda en la mente de si en verdad son hechos mediante CGI. Esto sumado a la increíble ambientación entre bosque, la nieve, desiertos, lluvia y demás elementos ambientales, encaja maravillosamente con lo que quieren proyectarnos con la cinta.

Andy Serkis se ha dedicado de una forma magistral, el darle vida a Caesar, siendo el modelo para la animación de Caesar, así como de su voz; Para haber simulado ser un simio, lo hizo bastante bien tomando en cuenta la increíble gesticulación facial que le daba una mayor impresión a las acciones que realizaba Caesar mostrando ira, rabia, pero también un increíble sentido de justicia y compasión hacia todos. En cuanto al antagonista Woody Harrelson, interpreta a un Coronel bad-ass que solo le importa eliminar simios. Conociendo la trayectoria cómica de Woody, personalmente esperaba algo más de comedia oscura o burlas hacia los demás humanos y simios, pero no, Woody se tomó muy serio su papel como Coronel, quitándole un poco de su esencia personal, pero agregándole mucha rudeza, formando una dupla increíble de poderes entre él y Caesar. En esta ocasión, los brazos, figurativamente hablando, de Caesar tuvieron un mayor peso en la historia, por una parte Rocket fungió como el rudo que provocaba a los humanos a caer en las trampas de Caesar, mientras que Lucah era los músculos, Maurice se encargó de cuidar a la desamparada niña y ser la voz (o señas) de la razón para Caesar, recordándole sus bases morales y por último, pero no menos importante, tenemos a Simio Malo, el pequeño nuevo integrante del equipo quien sin lugar a duda cayó perfectamente en la trama al ser de los pocos simios que hablan fluidamente y sobre todo, al ser el factor cómico de la cinta. Simio Malo fue un gran acierto para la cinta, ya que al ser casi muda y tener un plot bastante serie, Simio Malo llegó para relajar un poco las cosas para la audiencia.

La Guerra del Planeta de los Simios es la culminación de la trilogía de este reboot de El Planeta de los Simios. No cabe duda que tienes que estar atento a la cinta ya que puede haber partes en que sientas que no avanza por su estilo semi-mudo, pero Matt Reeves dirigió con astucia para lograr mantener al espectador al borde del asiento, aun así, yo recomiendo que se lleven unas palomitas grandes. La ambientación combinada con las recreaciones de los simios es perfecta, creando un ambiente armonioso para estos primates. Aunque no es lo que muchos esperábamos o nos imaginábamos, tanto en la última lucha como en el final, tomando en base las anteriores películas de El Planeta de los Simios, esta tiene una gran relevancia en la historia, dando hincapié a posibles secuelas, pero también dando a entender que posiblemente este sea el final.

La Guerra del Planeta de los Simios es distribuida por 20th Century Fox y podrán verla en sus cines favoritos a partir de mañana 27 de Julio.