Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas | Reseña para PS Vita

Fue el 25 de octubre del año 2016 cuando tuve el gusto de escribir la reseña de Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas para Xbox One, en aquella ocasión le propiné un 3/5 como calificación pues no sentí que fuera un juego con todos los elementos para poder decir “lo compro”. Hoy lo tenemos para PlayStation Vita y después de varias horas esto opino.

LA HISTORIA DEL CUERNO DEL OCÉANO

Oceanhorn es un monstruo de los mares, mismo que nuestro protagonista debe acabar por ser un peligro para los navegantes, pero no sólo eso, sino también varios personajes muy chistosos que habitan en las islas y a pesar de no atacar a los habitantes, sí tienen un pleito casado con nuestro niño y buscan matarlo cada que lo encuentran, siendo el 99.99% de las ocasiones en que saldremos ganadores por ser muy sencillos. Digamos que son el mínimo obstáculo entre ganar cristales, monedas y/o corazones.

La versión de Xbox One fue una agradable y que nos permitió conocer la mecánica de pelea, de cómo avanzar en las islas, de platicar y desbloquear más escenarios para encontrarnos con objetos para armarnos y que la travesía sea mucho más sencilla, por así decirlo, pues es bastante asequible cada villano, pues el verdadero problema de Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas, está en deducir a dónde debemos ir y qué debemos hacer para no estancarnos, pues cuando pierdan la brújula, podrán desesperarse un poco, y no queremos eso, ¿verdad?

MOVILIDAD

Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas no sufre ni tantito, pero en lo absoluto para correr suavemente en la portátil de Sony. Me encontré con el grandioso sabor de boca en cuanto abrí el juego, empecé a leer la historia, diálogos y el sinnúmero de anuncios, peleé, navegué, disparé, recolecté, prácticamente hice todo y no sufrí de ninguna caída de cuadros, jamás se pasmó, no encontré inconveniente alguno para disfrutar de una experiencia altamente cómoda, bonita y con gráficos perfectos para la pequeña pantalla del portátil.

Recuerdo que al jugar Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas en Xbox One tenía una agradable sensación, pero pocas veces necesité regresar a mi consola y darle a los botones del control. Con la PlayStation Vita no existió la necesidad, más bien contaba con la prestación de agarrar la consola y jugar en el baño, a la hora de comer, entre actividades o incluso en la cama antes de dormir, siempre con la confianza de que la aventura estará lista para arrancar y con bella estética.

SENTÍ FEÍTO

No voy a desestimar el hecho de que Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas está altamente inspirado en The Legend of Zelda, más puntualmente en Triforce Heroes y Wind Waker entre mecánicas y gráficos, pero en general el sistema de preguntar, explorar, investigar y deducir, es completa y absolutamente de Zelda. No hablo de una copia al carbón pues sí encontramos varios maquillajes, pero repito -conforme a mi reseña anterior-, Cornfox & Bros. no escondieron nunca que Zelda fue para ellos la idea principal para el desarrollo de Oceanhorn.

Lo que sí no puedo pasar mucho por alto pues es algo que no me gustó nada, es que el juego no es Cross-Buy ni Cross-Play. Estaré de acuerdo en que lo primero no es algo tan rentable para los desarrolladores, va pues no la haré de emoción, pero no entiendo por qué si Oceanhorn está en Vita y PlayStation 4, no es posible continuar en cualquier lado con la aventura dándonos dos posibilidades de vivir la historia en la forma que queramos, ya dependerá de ustedes si esto es algo positivo o negativo. Algo rescatable es la doble lista de trofeos y así, dos posibles platinos.

VEREDICTO

¿Ya jugaron Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas? Si les encantó en su versión de consola y quieren buscar otro platino o quisieran poder explorar las islas estando en el metro, en su trabajo, en los ratos libres fuera de casa, ni lo piensen, Oceanhorn en portátil es una genial posibilidad de entretenerse y perderse horas ahí metidos: podemos decir que estamos ante un juego que sale al quite para seguir defendiendo este sistema que muchos dan por muerto.

Si es un juego que no disfrutaron en su primera posibilidad, no estoy seguro que vayan a encontrar una ventaja sobre la versión casera, pues a pesar de hacer uso de la pantalla táctil y no sufrirle -en verdad no lo hace- con el rendimiento, tengan por seguro que no se cambiará mucho su perspectiva de Oceanhorn, a menos que su descontento resida en esa parte de la movilidad y quieran jugarlo a pie.

Pero el verdadero consejo para los que no tenían ni idea de Oceanhorn y cuentan con un PlayStation Vita, es el de sí unirse al tren del millón de usuarios -aproximadamente- que han probado esta aventura con muchos tintes de encanto que no puede pasar desapercibida. Su suavidad de juego, estilo de pelea, practicidad (sic al parecer) y relato, lo convierten en una gran adición a la videojuegoteca del Vita, quitando pretextos para esos que ven cada vez más a su sistema en el baúl del olvido, además de ayudar a que los altos mandos de Sony recuerden que tienen una consola portátil con muchas posibilidades más de diversión e inversión con desarrolladores.

Por último, y si desean saber otros detalles de este juego en consola los invito a que chequen la reseña en este link.