Prey | Reseña de la demo

“¿Y sí va a estar bueno?”
“Ni idea, pero como que levanta y como que se cae poquito”
“Tendremos que esperar a ver si sacan demo”

Me acuerdo de esta frases en las tantas y tantas conversaciones con mi amigo Yuri -“amigo” o si no me corre de Kopodo– respecto a Prey, el nuevo juego que el próximo viernes 5 de mayo se estará estrenando en PC, Xbox One y PlayStation 4 por parte de Bethesda y Arkane Studios, el cual nos relata la historia del Dr. Yu -puedes escoger entre fémina y varón- y su aventura en el Talos I, una estación espacial gigantesca que ha sufrido un ataque extraterrestre con criaturas muy raras y más allá de chuparnos la vida, pareciera que buscan mancharnos la ropa interior de cantidades industriales de materia fecal.

Me vería muy ridículo si no reconociera el parecido brutal con el inicio de Alien Isolation, esto ya una vez en la verdadera acción y exploración del juego, aquí la diferencia es que enfrentamos a especies muy diferentes unas de otras y no estamos ante una situación solo de supervivencia porque siendo estricto, Prey es un juego de aventura mezclado con RPG, poquito FPS pero todo muy lineal que podría por momentos recordarnos a Dishonored por los personajes medio caricaturescos, los menús muy dinámicos y oscuros, pero siempre manteniendo un ambiente muy tenso y de estrés continuo.

Entre “interesantes” y “poco atractivos” es como se podrían definir a todos los tráilers de Prey, y una corazonada me dijo que Bethesda se dio cuenta de la situación de no atraer a tanto público, y decidió poner una demo de una hora aproximadamente donde nos dan una gran embarrada del juego, desde cómo inicia, hasta enfrentar a varios alienígenas horribles, probar varias armas, algunas habilidades y darnos chance a entender cómo es la mecánica de Prey: exploración, resolver algunos enigmas muy sencillos, recolectar todo, generar objetos, cuidarse las espaldas y saltar varias veces del sillón gracias a la música incidental que nos harán pegar un grito de niña. Yo lo hice algunas veces, casi no fueron dos docenas.

VEREDICTO

Estamos hablando de una hora de juego, y bien podría ser mucho más si nos dedicamos bien a explorar todas las salas que nos permiten entrar, las alternativas para abrirnos paso, enfrentar a los repulsivos entes peligrosos del espacio, observar y leer todos los escritos y correos electrónicos de cada computadora y así hasta el infinito. Por eso es que no me permite escribir más de mis impresiones porque eso sí, me quedé con ganas de mucho más a sabiendas de mi poca valentía para los productos de miedo.

En caso de ser fanáticos de Dead Space, Prey es una muy buena elección para intentar sentir un poco de ese horror pero sin llegar a extremos, o si les gustó el ambiente intenso de Alien Isolation también es una gran opción. Es importante recalcar que Prey no intenta ser un oscuro juego de tripas y miedo incesante, pero con el misterio manejado en la historia tan breve que nos explican en la demo, las ganas de seguir jugándolo no se quitan y nos obligarán a esperar unos pocos días para ponerle las manos encima.