Prey | Reseña

Dicen que Prey es el juego reimaginado -lo que sea que eso signifique- de Prey en el 2006. No tengo idea, no lo jugué, por ahí debe de andar en mi colección de juegos que no he puesto un dedo encima pero, ¿qué tiene de malo tener una colección así?, a diario me digo “algún día los vas a jugar”. Este Prey de Arkhane Studios y Bethesda les aseguro que no se convertirá en uno de esos. Aquí sabrán por qué.

PODERES ARCANOS

John F. Kennedy no murió. Afortunadamente el atentado fue un fracaso y los Estados Unidos de Norteamérica son unos dioses en la carrera espacial, la cual ha sido todo un éxito hasta el año 2032 aproximadamente. Morgan Yu es parte de un equipo de investigación encabezado por Alex, su hermano, dentro de la corporación TranStar en el Talos I, una estación espacial… ¿Ya de spoilers Yuri? Ok, suficiente con los spoilers. El punto es que un científico es atacado por un ser extraterrestre que se asemeja muchísimo al simbionte Venom -el de Marvel Comics-, y de ahí se desata un pandemonio terrorífico del cual Yu -sí, tú-, debes escapar y ayudar a cuantos sea posible, si es que queda alguien.

Desde que probé la demostración hace unas semanas, no podía dejar de pensar que estaba en un juego muy parecido al concepto de película que es Alien, y mucho más todavía al juego Alien Isolation, con la diferencia que sólo hay un octavo pasajero en ésta última, y aquí el que sobra es Yu -sí, tú de nuevo-. Un diseño muy bien estructurado de la historia, de los coleccionables y de cómo el desarrollador quería desmenuzar el nudo de la historia, hacen que sea una aventura muy llevadera, entretenida a cual más pero sobre todo, genialmente interesante. Oh sí amigos, Prey no es para nada convertirse en una taza y aventarse entre los recovecos de Talos I; es la idea fantástica que tuvieron un grupo de personas para tenernos en un mundo bastante grande pero siempre con mucho cuidado, pues entre más exploremos y busquemos pistas para avanzar, más se nos olvidará el peligro y el salto será mucho mayor cuando la música junto con las imágenes, se mezclen para sobresaltarnos.

Los recursos utilizados van desde centenas de correos electrónicos y comunicados en pantallas, así como recados, apuntes, revistas y objetos que nos van platicando y entregando datos relevantes y no, para empaparnos de cómo se vive en este futuro alterno planteado por Arkhane Studios. Así de variados los documentos, así de variadas las posibilidades de inventar formar para pelear, subir y bajar, a pesar de que nos van informando pero siempre con un toque poco palpable de que estamos ante un rompecabezas gigante. Eso es Prey, un rompecabezas que no necesita todas las piezas para vislumbrar la imagen final, pero que como cualquier gamer estaremos en busca de esas partes para tener el panorama completo. ¿Y por qué? Porque es formidable. Prey no escatimó ideas buenas, ideas malas, ideas simples ni ideas rebuscadas, porque es tanto el material ofrecido tanto auditivo y visual, que nos va a atrapar con su sigilo para al final de cuentas, ponernos un susto tremendo.

MALDITO PREY

No, Prey no es para morirse del miedo, no es un juego de horror ni lo compararemos con Outlast, Layers of Fear o Amnesia, mejor haremos esa tarea con Resident Evil, el primero de todos. Aclaremos que en grandeza pues Resident es un clásico y Prey no, pero no les molesta en Arkhane Studios porque no intentaron hacer el mejor juego de todos los tiempos, trataron de analizar la fórmula y plantearla de manera un pelín diferente pero siempre pensando en distraer la mente del miedo para concentrarla en el objetivo principal.

A pesar de que Prey presentó muchos arrestos en sus avances y luego había bajadas en la intensidad, de principio a fin este título va regalando pasajes muy entretenidos, de distracción, de concentración y de mucha acción a pesar de no ser lo ideal -por así decirlo- atacar a las criaturas, pueden ponerse muy complejas a la hora de reventar cabezas.

El sistema de crecimiento en árbol con ramificaciones muy específicas y enfocadas a ser básicamente un ingeniero muy sano, nos obligan a explorar cada cuarto y vitrina en los mapas. Bendita idea porque de lo contrario estaríamos controlando a un personaje que sólo quiere sobrevivir al apocalípsis para contarlo y ser el héroe. En este juego, es la historia de un tipo solo y en el espacio, que a cada rato le dice a la muerte “hoy no, y ahí te voy estúpida”.

VEREDICTO

¿Esperaban centenas de palabras más para un juego que alguien ya logró acabar en menos de diez minutos? No necesita mucha introducción, mucha plática, mucho cachondeo: Prey es un juego altamente cargado de emoción, brincos, acción, creación, crecimiento y lógica. Prey no fue hecho para disfrutarse un rato y esperar a que salga una secuela o irse a jugar FIFA, pues tiene mucha tela de dónde cortar y deberían considerar darle una oportunidad.

No, este juego no es un inflado más con esteroides chafas y suplementos alimenticios en polvo que nada más definen los músculos. Pues es un juego bien entrenado, bien preparado, con gran resistencia y puede darle batalla a cualquiera, tanta que esa pila de juegos para después, seguirá siendo eso pues a este no le quito el dedo del renglón.