Psychonauts in the Rhombus of Ruin | Reseña

Por fortuna pude hacerme de un PlayStation VR, y mi parecer del gadget lo haré saber quizá y bajo permiso del H. Director de Kopodo en otra nota, mientras me siento orgulloso de poder colaborar con la reseña de Psychonauts in the Rhombus of Ruin, un juego hecho para el dispositivo de Sony que invariablemente me deja con varias dudas de su desarrollo. Aquí mi reseña.

RAZ ESTÁ PERPLEJO

La historia de Psychonauts in the Rhombus of Ruin inicia con una nave tripulada por Raz, Lili, Sasha, Milla y Oleander, la cual se dirige hacia Rhombus debido a que el líder de los Psychonauts, Truman Zanotto, ha sido secuestrado y lo mantienen cautivo en un laboratorio debajo del agua en este lugar que bien pudiera ser la analogía del Triángulo de las Bermudas. Raz junto con sus habilidades de telequinesis y telepatía, tratará de rescatar a Truman y al resto de sus compañeros que ahora están bajo la influencia de Psytanium, lo que les provoca unas raras alucinaciones, y con esto descubrir al captor detrás de todo el embrollo.

Por desgracia el juego se complica un poco la vida relatando la historia de manera no tan interesante, lo que provoca una confusión terrible al empezar la travesía. A esto se le une la incapacidad de caminar por completo en el juego, desastre que tratan de minimizar con esta habilidad de telepatía que si bien es interesante, se torna desesperante por las innumerables ocasiones en que la usé para poder ver las diferentes perspectivas de los escenarios, esto con el fin de resolver los rompecabezas, género de Psychonauts in the Rhombus of Ruin mismos que usa de manera correcta para avanzar en el juego, pero por desgracia no se equilibra en nada con esta monserga de moverse entre las decenas de personajes estáticos y que nos servirán para ver el entorno.

Todos los acertijos en Psychonauts in the Rhombus of Ruin ocupan ir de un lado a otro para descifrar las pistas, las cuales por fortuna no son tan sencillas de encontrar pero sí se hacen desesperantes por la necesidad de andar de cabeza en cabeza para ver algunos objetos de cerca y entender cómo resolver la situación. Cuando logren identificar qué medidas tomar, la cosa se hace súper sencilla y además de haber recolectado uno que otro trofeo, podrán proseguir en la historia rara pero entretenida y escrita por Tim Schafer.

REALIDAD VIRTUAL O QUIZÁ NO TANTO

El juego está en total realidad virtual, pero derivado de la imposibilidad de caminar, lo único medio sorprendente son los intrincados escenarios y locaciones tan extrañas, explorables solo desde la perspectiva del personaje en turno pero no apreciable con detalle por la poca libertad que se tiene.

A esto se le suma la limitada interacción con el ambiente pues no todos los poderes de Raz están disponibles, haciendo las cosas un poco más retadoras a pesar de la disminución del interés en intentarlo. Es solo que no me sentí inmerso completamente en el mundo de Psychonauts como me hubiera gustado, o como quizá me sentí en Star Wars Battlefront VR Mission, Superhot, Rush of Blood u otros más que con la ayuda del movimiento y el vértigo, generaron en mi expectativa durante todo el trayecto. Psychonauts in the Rhombus of Ruin no lo logra simple y sencillo.

VEREDICTO

Psychonauts in the Rhombus of Ruin es un juego súper corto, tanto que ni digno de un Platino es y va desbloqueando trofeos por acciones sencillas como pasar un nivel junto con otras que sí requieren pensarle un poco más, pero nada fuera de este plano terrenal. Los gráficos tienen un buen nivel de detalle, el audio no es precisamente la maravilla técnica a pesar de probarlo con audífonos y el audio 3D que provee el PlayStation VR, la música es muy genérica y en general el título no entrega una experiencia ni digna de repetir incluso ni de comprar.

Por lo sonado de esta franquicia y el atrevimiento a lanzarse en realidad virtual, auguraba un juego genial y que haría ahogarme en sus maravillas visuales acompañado de una jugabilidad soberbia… Pero no fue así. Ojalá en un futuro se les ocurra meter la “habilidad” de moverse con el joystick izquierdo del Dualshock 4.