Saban’s Mighty Morphin Power Rangers: Mega Battle | Reseña

El mismo título es un endemoniado trabalenguas para describir un juego de los Power Rangers. Los Power Rangers, estos personajes de los 90’s tan ridículamente llevados a la pantalla chica los cuales enfrentaban nefastos, absurdos y mal actuados villanos mediante “artes marciales” y poderes que les aparecían por portar un traje más ridículo todavía, y quienes recibían órdenes de una cara proyectada como holograma, y sus movimientos eran más ridículos -si es que se podía todavía más-. Bueno, de esos personajes se han hecho infinidad de juegos y esta vez nos toca reseñar Saban’s Mighty Morphin Power Rangers: Mega Battle con todo el dolor de mi corazón.

RANCHEROS DE PODER

No significa eso, pero sería muy chistoso que así lo fuera. En este juego de Power Rangers -lo voy a abreviar por fines prácticos-, la historia comienza desde ceros, cuando los muchachos de los cuales no me interesé mucho en sus nombres tocan una piedra que les otorga el poder de convertirse en los Power Rangers, quizá esto con el propósito de enseñarnos los movimientos y golpes que usaremos en los capítulos largos, tediosos y aburridos que se ponen enfrente.

Toda vez que la cara en el holograma (Zordon para los cuates), nos diga cómo actuar y a quién debemos derrotar, es cuando empieza la aventura en pos de aniquilar las feroces -jamás lo son- oleadas de enemigos enviados por Rita Repulsa. No había otro nombre más horrible, ese fue el que usaron. De aquí en adelante avanzaremos por los escenarios tipo Contra, Double Dragon o hasta el juego ese tipo arcade de The Simpsons, con gráficos en 2D tan pobres y mal hechos que dan vergüenza ajena. Los escenarios nos permiten avanzar lateralmente y un poco hacia arriba y abajo por la perspectiva de la cámara, pudiendo así atacar a las malhechores predecibles, mal diseñados y sumamente fáciles de vencer.

Después de unas buenas decenas de enemigos derrotados con la sola pulsación de un botón, viene el jefe de nivel destruible en varias etapas sumamente sencillas y que por más que intentan ponerse peliagudas, no terminan de convencer ni en diseño ni en complicación. Peleas que bien salen sobrando y fungen como premio por haber eliminado las oleadas de bizarros “achichincles” de Repulsa.

Saban’s Mighty Morphin Power Rangers: Mega Battle da la posibilidad de echarse los niveles con hasta cuatro personas en la misma consola, haciendo la aventura menos reprobable, además de otorgar trofeos por algunos retos en conjunto pero nada fuera de lo común. Sin embargo el juego está hecho para aventárselo en solitario haciendo muy graciosa la acción de que el resto de Power Rangers se desaparecen como por arte de magia una vez salen los maleantes, cuando de inicio todos iban “a acabar con ellos”. Es gracioso pero a la vez absurdo llegar juntos a la acción y terminen dejando a uno solo con todo el paquete.

VEREDICTO

No puedo maquillar mi veredicto respecto a Saban’s Mighty Morphin Power Rangers: Mega Battle pues es muy malo, con un diseño de niveles aburrido, tedioso, repetitivo. Una lista de trofeos sin chiste ni Platino. Animaciones torpes con dibujos que al parecer los hicieran estudiantes recién salidos del curso exprés de pinceles, mala programación con respecto a las físicas de las peleas, diálogos muy al estilo de los Power Rangers -o sea horribles-, música incompleta y que deseábamos quitar de inmediato.

Nos queda claro que el juego fue realizado con pocas ganas de entretener al público, con un presupuesto reducido y un límite de tiempo para la entrega, pues es notable la falta de espíritu al realizar este juego que sin importar si sigue o no la línea original de la historia, es sin duda un producto del cual lamentamos tenga un costo tan elevado de 14.99 dólares, cantidad que lo llevará a la ruina por ser excesivo contra la paupérrima calidad del título.