Shiness: The Lightning Kingdom | Reseña

Financiado a través de una campaña en Kickstarter y publicado por Focus Home Interactive, Enigami nos ofrece un juego de Action-RPG que toma elementos de varias fuentes conocidas, los mezcla, y nos cocina un platillo apetecible que nos deja satisfechos, no a reventar, solo lo suficiente como dice el dicho “para calmar la lombriz”.

INGREDIENTES

Seguramente lo primero que notaran visualmente en Shiness: The Lightning Kingdom es el estilo manga antropomórfico, que en un sentido negativo causa la impresión de ser el ideal de fans quinceañeras aprendiendo a dibujar; En un sentido más positivo, es algo que vimos por ejemplo con “Dust: An Elysian tale” y la verdad es que quedó muy chulo.

Punto a favor que se repite en este caso, ya que los diseños de personajes, enemigos, y escenarios, son bastante lindos. Y de esta forma Shiness: The Lightning Kingdom logra colocarse y diferenciarse entre otros títulos del mismo género como la saga “Tales of” o Zelda (aquellos con un estilo cartoon).

Otros aspectos gráficos como efectos, la música, sonidos y actuación de voces, son digamos que comunes, no están mal, pero tampoco llegan a ser memorables.

Sin embargo, hay un punto extra que se puede agradecer demasiado, el lenguaje original “Maherian” (que se descarga como dlc gratuito), que tiene una mejor actuación respecto al inglés y se escucha bastante bien, al punto de extrañarse cuando hay diálogos mudos en audio.

Las mecánicas son sencillas y cuenta con todo lo que uno puede esperar de un action-RPG, misiones principales, secundarias, nivel de personajes, grupos, manejo de ítems, equipo, magia, etc. Pero en el sistema de combate se diferencia parcialmente al mezclar el estilo de un juego action-fighting.

Shiness: The Lightning Kingdom consigue de cada enfrentamiento una situación más dinámica y amena, que al sumarse al hecho de eliminar casi por completo los encuentros aleatorios y la obligada leveleada, mantiene la motivación sin cansar, claro… Si es que no eres de los que aman perder 15 horas persiguiendo enemigos invisibles para subir de nivel y enfrentar a cada boss.

TODO A LA LICUADORA

Con lo anterior se nos presenta la historia de Chado y Poky, un par de Wakis (no waifus) que luego de un percance en su nave voladora, se topan con un grupo de Shelks y humanos. Para después y paulatinamente (conforme avanza la trama) decidir permanecer juntos y explorar su aventura en búsqueda de la eliminación de una energía de Shi oscuro para ayudar a sanar su mundo.

Los personajes son variados y cada uno tiene detalles que los hace únicos, los diálogos son amenos y las opciones de respuesta se identifican con expresiones faciales tipo “meme” que hacen click en el jugador, sin salir del contexto o estilo del juego.

De vez en cuando podemos disfrutar de secuencias animadas tipo manga, que se disfrutan mucho y solo podría desearse más. Y ese es uno de los aspectos más favorables para Shiness: The Lightning Kingdom.

¿CON QUÉ NOS QUEDAMOS?

Enigami tomó la decisión correcta para el desarrollo de Shiness: The Lightning Kingdom y al final todos salimos ganando. En primer lugar porque cumplieron con el proyecto y entregaron un producto de calidad. Se puede pensar que hasta un punto jugaron a la segura, pero los detalles que marcan la diferencia ayudan a lograr que la experiencia de juego sea un momento entretenido y dinámico.

Es un juego que en comparación de otros RPG puede parecer corto, pues sus desarrolladores lo calculan entre 20 y 50 horas de duración. Pero hay que tomar en cuenta que no se pierde casi la misma cantidad de tiempo en subir de nivel, y mientras que no tiene tanta exploración y misiones alternas, la historia principal está bien definida y llevada a cabo.

Pienso que Shiness: The Lightning Kingdom es un buen ejemplo a tomar en cuenta como action-RPG indie, que podrá disfrutar más un publico juvenil o jugadores que por cuestiones mencionadas, no les gustan los RPG tradicionales (sobretodo los japoneses, siendo los más lentos y “chupa vidas”) Pero al mismo tiempo, esperaría algo mejor para una secuela.