Star Wars: Los Últimos Jedi | Crítica

No podía ir más preparado en cuanto a conocimiento de La Fuerza para ver Star Wars: Los Últimos Jedi, porque me hubiera vuelto loco, los años me han ido curtiendo en esta sabiduría ancestral y galáctica que por desgracia -o fortuna- no dejamos de aprender con los cientos de miles de textos que existen por todos los medios. Me siento listo para darle mi crítica del octavo episodio de Star Wars sin spoilers para que no tengan miedo y puedan asistir al cine tranquilamente.

LOS ÚLTIMOS SERÁN LOS PRIMEROS

Kylo Ren (Adam Driver) por fin empieza a darse el respeto que quiere ante el Líder Supremo Snoke (Andy Serkis), sin embargo son las pequeñas malas y arrojadas decisiones la que lo tienen tambaleando y dudando si merece o no el linaje de su abuelo Vader, y es por eso que la First Order con todo su potencial, aún no es definitoria ante una pequeña rebelión que cada vez está más cerca de su fin.

Así es como los títulos iniciales nos ponen ante el octavo capítulo, con muchas dudas y sobre todo esperanzas de por fin ver a Luke Skywalker (Mark Hamill) blandiendo un Lightsaber y usando La Fuerza. Pero nos tardamos en ver todo lo espectacular de los Jedi pues hay una historia política detrás como en todas las demás películas, historia que debe ser ahondada y bien digerida para entender el conflicto entre el Imperio y la República. La Princesa Leia (Carrie Fisher) toma ahora un control y fuerza mayores ante la guerra que se libra y la manera en cómo se relaciona con un joven y audaz Poe Dameron (Oscar Isaac), es simplemente genial, pues su comunicación y grado de entendimiento dan a entender que llevan ya muchos años en el ruedo y peleando por lo mismo.

Por otro lado, Rey (Daisy Ridley) entra en un conflicto alumno-maestro con Luke como nunca se ha visto en la saga, tomando un poco de la realidad actual con la juventud, donde la rebeldía, el alzar la voz y hacerse oír es todavía más común que solo escuchar y recibir órdenes, Rey deja de lado las dudas y los miedos para mejor cuestionar su existencia, la existencia de La Fuerza y su lugar en la pelea. Rey en mi opinión ha empezado a ganarse un gran lugar entre los personajes más capaces y fuertes del universo Star Wars. Y Luke, bueno, Luke es un maestro Jedi perturbado, enojado, pero además confundido con todo lo que ha aprendido: es otra de dar paso a lo nuevo y olvidarse de lo viejo.

Star Wars: Los Últimos Jedi es una película que no deja de sorprender porque ninguna escena terminará como uno se lo imagina, poco predecible y con algunas bromas que más allá de dar risa, le quitan un poco de tensión a las escenas que nos tienen a la expectativa del siguiente movimiento, de la siguiente decisión que podría cambiar la marea, pues así es la película, una avalancha de cambios que no se esperan y nos calla la boca sobre lo que “ya sabía que eso iba a pasar”, pues no, no lo sabemos.

Debo reconocer que Finn (Jon Boyega), Rose (Kelly Marie Tran) y DJ (Benicio del Toro), estos dos últimos nuevos personajes, llevan a cabo una empresa que se antoja innecesaria y por momentos nos hacen olvidar un poco que estamos ante una película de Star Wars, no por eso demerita su participación pero no fue precisamente lo que esperábamos de un personaje que en el Episodio VII fuera tan importante y poderoso, simplemente Finn estuvo y apareció, pero no aporta tanto como quisiéramos ni nos regala escenas memorables, aún así respetamos su participación.

QUÉ BONITO ES LO BONITO

Los efectos especiales son como era de esperarse, una maravilla especialmente porque no todo es hecho a computadora, meten muchas cosas físicas que ayudan a que no nos ocupemos solo de lo visual -como en Episodios I, II y III- y nos concentremos en lo que define a este capítulo: el conflicto interno. Sin embargo no podemos dejar pasar que muchísimas escenas aprovechan los ángulos de fotografía, iluminación casi perfecta y una perspectiva bien estudiada, para poder gozar de los hermosos Lightsaber, de los trajes, personajes nuevos, los Trooper, al mejorado Líder Supremo Snoke y las naves más bellas del universo, incluyendo al Millenium Falcon, que si bien ya no es lo mismo al no verlo piloteado por Han Solo, sigue siendo una delicia apreciarlo surcar el espacio y los aires de los planetas que disfrutan de su visita.

La producción mantiene esa línea impresionante del diseño de personajes, pero la evolución que le dan a los Troopers y a los guardias imperiales de que ya no son los babosos que no le atinaban a nada, ha quedado en el pasado, ya causan más respeto e imponen más, cuestión que sin duda en lo personal me ha encantado pues está solo en los recuerdos aquellos tiempos cuando eran sacos de golpeo nada más.

La música sigue siendo un factor de respeto, pues John Williams vuelve y establece nuevamente la marcha de la First Order y la respectiva de la Rebelión, sin olvidar el famoso tema en flauta de La Fuerza, la Marcha Imperial tan característica y los sutiles toques del tema de Leia. No hay duda que lo viejo se mantiene con mucha energía y pasión, pero el lugar que se están haciendo los nuevos temas es real y tangible: puedo decir con absoluta certeza que el tema de la First Order lo traigo tarareando y no se me quita de la mente.

VEREDICTO

Star Wars: Los Últimos Jedi no es una película para el público pseudo conocedor de la historia. Rian Johnson tuvo el placer de dirigir esta película, y bien lo dijo J.J. Abrams que “hubiera querido dirigirla él”. Reitero que “conflicto” es la palabra definitoria del largometraje, por todos los personajes que deben evolucionar y cambiar, para a la vez evolucionar y cambiar lo que conocemos, para entender que Star Wars va más allá de la familia real que sí es importante pero ya va de salida, que los personajes memorables deben ser recordados con respeto pero son los nuevos los que deben hacer su propia leyenda. Las escenas más extrañas o quizá las más confusas, terminan siendo críticas para el relato y son un homenaje a todo ese conocimiento que debemos tener para gozar enteramente de The Last Jedi.

Star Wars: The Last Jedi es una película para los fanáticos de hueso colorado que entienden las cosas por la sabiduría que los años les han dado y que no requieren de una explicación con manzanas ni peras. Rian Johnson ha puesto a pensar un poquito más a los expertos y retrata la realidad que hoy en día vivimos en el mundo: afuera lo viejo, bienvenido lo nuevo, es momento de evolucionar.

Y es por esto que Star Wars: The Last jedi obtiene un buen 4.5/5

++++++++++++++++++++++++++++ AVALANCHA DE SPOILERS A CONTINUACIÓN ++++++++++++++++++++++++++++

Última advertencia para los que no quieran spoilers de Star Wars: The Last Jedi, de aquí en adelante les arruino la película a quien no la haya visto.

Al parecer hubo tres escenas que no todos entendieron y gracias a lo cual están destrozando la película, empecemos pues.

CUANDO KYLO ENTREGA A REY ANTE SNOKE

Brevemente Kylo deja a Rey ante Snoke y este le muestra cómo la Rebelión va siendo destruida, invitándola a convertirse o morir a manos de Kylo y así él demostrar que es digno del puesto. Kylo va a matarla cuando con un movimiento de dedos enciende el Lightsaber de Rey y parte a la mitad a Snoke. Pelean contra los Guardias rojos y una vez que juntos acaban con ellos, es momento de que Kylo haga el mismo ofrecimiento a Rey pero ella declina.

Kylo está cansado de ser el lacayo, de ser el aprendiz nada más y de tener que compartir fuerza militar con Hux, está igual fastidiado de “no ser digno” y estar demostrando a otro que sí es malo y tener que quedar bien con Snoke, por eso es que crea su propia revolución y mata al Líder Supremo sin dejar testigos, para él tomar el poder gracias a la cadena de mando, mientras a su vez se establece nuevamente como el Sith poderoso que pocos creen que sea. Toda la escena es una oda al Episodio VI cuando Vader lleva a Luke ante el Emperador para que decida su destino. E igual como en esa escena, Snoke no ve que Kylo va a matarlo porque está ciego de poder e ira, y Kylo tanto como Vader, guardan bien sus sentimientos y muestran de qué son capaces con La Fuerza. Una muestra más de su maldad es que incluso le miente a Hux al final diciendo que Rey mató a Snoke.

CUANDO YODA DESTRUYE EL TEMPLO JEDI

Luke no tiene ya a nadie que le pueda dar más conocimiento sobre La Fuerza y sobre los Jedi, por lo que todo lo sacó -y no todo en realidad- de los libros antiguos. Cuando va a destruir el Templo se detiene por miedo a acabar con todo el remanente de los caballeros y una vez que Yoda hace su aparición, éste destruye la edificación y empieza a reír a carcajadas.

Yoda vuelve y básicamente le dice a Luke que hay una nueva generación, que ya no todo es blanco o negro, sino que hay grises y no está mal que existan, el problema es no saber evolucionar y no permitir que lo nuevo se establezca. Rey es una nueva camada de Jedi, una que pelea por sus ideales y que no solo se defiende, una que lucha con un poco de ira y venganza pero como medio para acabar con la maldad y opresión del Imperio. Yoda entiende eso y por lo mismo le abre los ojos a Luke quien estaba demasiado concentrado en respetar el legado Jedi a la vieja usanza. Lo que nos debemos quedar con esta escena es la importancia de la evolución Jedi que tarde o temprano llegaría, pues incluso el Imperio cambió y es uno diferente.

CUANDO LUKE MUERE

Una vez que Kylo ya es Líder Supremo y están atacando la base militar donde el puñado de rebeldes se guarece, aparece Luke y pelea con su sobrino -o lo que queda de él-. Kylo lo “mata” pero se da cuenta que es solo una ilusión, pues Skywalker está en su isla pero gracias a La Fuerza puede aparecerse en otro lugar. Al final muere y se desvanece.

Una escena magistral que por desgracia es poco comprensible para aquellos escasos de conocimiento de Star Wars, pero aquí les explicamos. El truco de desvanecerse que Qui Gon, Obi Wan, Yoda y ahora Luke hicieron al morir, se le llama “hacerse uno con La Fuerza”. Este truco es exclusivo de los Jedi y significa que su cuerpo desaparece pero su espíritu se une a La Fuerza para formar parte de ella y tener la capacidad de mantenerse en el plano terrenal para que la gente aún pueda convivir con ellos en ciertas ocasiones. Supongo recuerdan que en el Episodio III, es el Senador Palpatine el que le habla de esto a Anakin, pero que nunca pudo nadie dominar ese truco. Y recuerdan también cuando al final Yoda manda a Obi Wan al exilio para que aprenda algo de un viejo amigo, pues es precisamente eso, hacerse uno con La Fuerza. Aquí la diferencia es que Luke en su gigantesco poder, logra hacer esta suerte en vida para combatir a Ben Solo -Kylo- y por lo tanto muere al final de manera épica, levitando y desapareciendo como sólo los grandes lo hicieron. Recordemos que ningún Jedi se desvanece cuando la Orden 66.

Es por esto que Luke muere como el más grande de todos los Jedi y será sin duda alguna, el maestro póstumo que termine el entrenamiento de Rey y dé paso a la batalla final contra Kylo, la pregunta es si uno de ellos morirá o el segundo volverá a ser Ben.

Y qué onda con el niño que agarra la escoba sin tocarla? Un guiño a la profecía que nunca se cumplió?