The Surge | Reseña

La luz al final del túnel. Clásico que “oye Andrés, te tocó esta pifia de juego”, “Andrés, ahí te va este fiasco”, “amigo échate la reseña de esta terrible beta”, y yo que soy un gran editor en Kopodo, accedo y todo por amor al arte. Pero oh sorpresa, de repente y sin esperarlo, aparece una joya, esa “luz al final del túnel” que recompensa el esfuerzo de soportar juegos malísimos. Mi reseña de The Surge es para hablar de esa luz.

UNA TERRIBLE CIRUGÍA

El vídeo de inicio en The Surge no es para débiles del estómago, porque sin ser spoiler, nuestro protagonista de nombre Warren se inscribe a un programa de la empresa CREO el cual ayuda a los humanos con discapacidades motoras, a que puedan continuar haciendo su vida de forma normal gracias a un exo esqueleto, pero cuando es su turno de operarse la anestesia no le hace efecto y de manera muy explícita, nos muestran cómo le barrenan el cuerpo e instalan las prótesis robóticas. Sentí feo por el pobre Warren. Una vez despierto, se da cuenta de que el mundo -o las instalaciones de CREO- están devastadas y los pocos humanos con exo esqueleto son una especie de muertos vivientes. Es hora de sobrevivir a las inclemencias del futuro caótico.

The Surge es una creación de Deck13 Interactive junto con Focus Home Interactive, y viene a continuar con la mecánica de juego de Lord of the Fallen, misma que asemeja muchísimo a la serie de los Souls, sin embargo este es un mundo mucho más pequeño y que nos obliga a aplicar a cada rato la milenaria técnica del “farming”. El diseño de escenarios de The Surge es muy peculiar, pues imagínense un cuadrado enorme con pasillos y puertas cerradas, que se abren por el otro lado y para llegar ahí es necesario sortear a varios enemigos, es decir que con ir avanzando abriremos atajos para regresar a dicho punto de manera más rápida en ocasiones por venir.

El diseño de niveles es muy inteligente, puesto que para activar la alimentación eléctrica en muchos puntos del recinto, tendremos que reventarles cuanta cara tienen a varios enemigos, esto nos ayuda a crecer en experiencia y así no sufrir tanto en lugares más avanzados del trayecto. Aquí es donde el “farming” se hace presente, pues con cada muerte de un rival ganaremos desperdicio -llamado “scrap”- el cual se refiere a partes mecánicas y electrónicas que servirán para mejorar a nuestro exo esqueleto y tener la oportunidad de adicionarle piezas. Todas las piezas salen de un mero desmembramiento a la hora de pelear.

¿Van viendo que el juego es orgánico? Cuando entramos a una trifulca es posible decidir cuál de los miembros atacaremos más específicamente, ya sea cabeza, torso, brazos, piernas, y con esto existe una gran posibilidad de obtener planos de cómo diseñar ese mismo miembro para nuestro esqueleto, obviamente servirá para ser unos perros del mal que el mismísimo Mefistófeles temería. No así el jefe de nivel que sin ser demasiado complicado, sí se pondrá sabroso por utilizar una mecánica de defensa diferente a los esbirros previos.

LEY DE KIRCHHOFF

Como todos han de recordar, Kirchhoff dijo que la suma de todas las cargas que entran y salen de un nodo es igual a cero, con esto solo quiero decir que The Surge es un juego con un muy buen equilibrio y que compensa algunas cosas con otras. Algunas de sus cargas negativas son sin duda el sonido, la iluminación en ciertos escenarios y lo malo de las colisiones. Al poner atención a los ruidos, será común pensar que tenemos de repente a enemigos cerca de uno, o a veces no nos damos cuenta del acercamiento de otro y comúnmente nos atacará sin enterarnos; un error que debería arreglarse en el próximo parche. Pero también están las colisiones, mismas que no son tan efectivas al chocar con paredes, romper algunas cajas, ciertos golpes que atraviesan muros sin hacerles un rasguño y choques con los enemigos que podrían no ser tan aparatosos pero aún así nos quitan un buen tramo de vida.

Por otro lado el sistema de crecimiento, de la chatarra, de las partes del exo esqueleto y las peleas con sus finales felices -y me refiero al momento de arrancarles pedazos de manera sanguinaria- son la parte suculenta de The Surge, pues no encontré un sólo instante en que me fastidiara enfrentarme más de cinco o seis veces al mismo enemigo, a sabiendas que era por el hecho de mejorar a mi personaje pues nunca se está suficientemente bien preparado para la hora de la verdad con los jefes de nivel, sin embargo ayuda sobremanera cuando traemos niveles de 25-30, pues ahí seremos un verdadero cáncer para el animalito que nos pondrán enfrente. Por cierto, si tenían duda, no hay puntos de guardado, una vez que regresen a mejorar su equipo, todos los enemigos reaparecerán en el mismo lugar donde estaban, siendo un gran acierto el de su inteligencia artificial, pues nunca están haciendo lo mismo ni reaccionan de igual manera, así que cada pasada variará con respecto a la anterior.

VEREDICTO

The Surge no es un juego largo, con esto aclaro que sería muy breve en caso de contar con jeringas de vida ilimitadas, pero gracias al factor del “farming” -déjenme decirles que esto es manejado de manera maravillosa- es que se alargará a más o menos unas 20 o 30 horas dependiendo de lo hábiles que sean para pelear con los jefes, no así con los vástagos. Diseñado como cualquiera de los juegos de la vieja escuela, con un sentido tipo plataformero donde podemos subir y bajar a sótanos, pasadizos, pisos superiores y a nivel de suelo siempre encontrándonos con enemigos, más el jefe al final que nos permitirá avanzar de escenario, The Surge le atina de manera casi perfecta a un juego muy entretenido, con un nivel de reto muy agradable pero no imposible y en donde nuestra atención se centrará en pelear, recolectar, mejorar, repetir.

Sí, vi la luz al final del túnel después de dos malas experiencias en videojuegos, como si me dieran a comer calabaza, chayote y ejote en caldo de iguana -supongo que han de saber horrible-, para después disfrutar un delicioso pastel de chocolate, con pequeñas chispitas adentro, un poco de crema batida, chocolate líquido encima, un poco más de crema batida, acompañado de un café americano para no mezclar sabores tan dulces ni tan amargos como sería con un expresso. Así fue mi experiencia la pasada semana con los videojuegos. The Surge es sin duda la recomendación del mes, que incluso con el precio de 59.99 dólares, son una magnífica inversión pues no están ante un Dark Souls, pero tampoco un Far Cry, es el equilibrio idóneo y no necesita de multijugador. The Surge es obligado a tenerlo junto a Injustice 2, pero esa es sólo mi opinión porque al tener los dos, menudo lío en el que me encuentro al no saber qué jugar cada noche.