Tras la tormenta | Crítica

¿Qué sucede después de cumplir los sueños?
¿Hacia dónde nos dirigirnos? ¿Qué sigue?
¿Queremos continuar?

Claro, después de disfrutar, gozar, una emoción de alegría, haber sentido felicidad; cuando la pasión se vuelve compromiso y las cosas se hunden, empiezan las tormentas que vienen a sacudirnos con todas sus fuerzas, porque la excusa de su invasión es la evolución y se llevará entre ciclones esas jaulas mentales de nuestro comportamiento ante la realidad.

Ryota (Hiroshi Abe) es un novelista frustrado con un reciente divorcio, que se dedica a la investigación privada para casos de demandas maritales, con el fin de encontrar infidelidades y costear la legitimidad de sus pruebas; ama las apuestas de carreras y compra de boletos de lotería, dejando a la deriva su verdadera responsabilidad: Ser un padre.

Lo más crucial en su vida se veía en una retórica implícita por sus acciones:
“¿Qué estoy haciendo ahora con mi vida? ¿Soy lo que quise cuando era niño?” y al mismo tiempo se comparaba con su padre que tanto desprecia.

Tras la tormenta (After the Storm) invita a reflexionar sobre la reivindicación; después de una crisis:
¿Qué opciones hay? ¿Cuáles son nuestras alternativas cada vez que nos quebramos?
¿Cómo sobrellevamos el fracaso?

Cuántas veces no has dicho “ahora sí, mañana empiezo” “en la próxima quincena sí se hace” y sinfín de expresiones que sólo hacen que el engaño no permita crecimiento ya sea por miedo a la responsabilidad o porque hay un pensamiento mágico cegando con la idea de que algún día sucederá sin haber emprendido el camino. O cuando decides a dar el paso, pero la duda resalta ese complejo al pasado, encasillando la supuesta voluntad.

Para tratar sobre el núcleo social del ser humano Tras la tormenta ha sido muy bien abordada con la secuencia y el diálogo, sobre todo aquellas escenas llenas de picardía por parte de la señora madre (Kirin Kiki) quien siempre tiene el momento asertivo y logra que sus comentarios lleguen directo al corazón para hacerlo reír, llorar, alegrar, entristecer…

A pesar de que Ryota arremete contra su fallecido padre por la costumbre y la percepción que se tenían uno al otro, su transformación se cumple cuando se da cuenta que valen más quienes le recuerdan quién es o para qué decidió seguir adelante aún y cuando lo creía todo perdido.

Bajo la dirección y un guión por Hirokazu Koreeda, Bajo la tormenta muestra esa crítica a quienes no contemplan el ahora y prefieren mirar atrás o irse muy por delante, recordándole al espectador que sí logró una vez, puede dos, tres y seguir manteniendo el éxito cuando tenga muy presente que las tormentas son momentáneas, y que vienen para volvernos limpios\as y agarrar fortaleza.

Crítica realizada por Favián Cávdez