1, 2, 3. ¡A la cama! | Crítica

La comedia francesa llamada originalmente Les Dents, pipi et au lit, o The Full House por su título en inglés, aquí llega a la pantalla grande bajo el nombre de 1, 2, 3. ¡A la cama! Dirigida por Emmanuel Gillibert y escrita también por Marion Thiéry, la cinta trata con mucho humor, como la vida de un soltero cambia al conocer una familia de tres, quienes se mudan con él, convirtiendo su vida en un descontrol, pero haciéndole ver una faceta que él negaba y que descubre, será importante en su vida y en quienes le rodean.

LAS SORPRESAS DE LA VIDA

Creo que de esta manera se puede describir la cinta “las sorpresas que da la vida” giros del destino que en esta ocasión, nos presentan a Antoine, un soltero que vive de fiesta en fiesta con su compañero de departamento Thomas; los días pasan se podría decir, en pura diversión sin responsabilidades, y Antoine se siente en su zona de confort, sin embargo, cuando Thomas se muda a Los Ángeles las cosas cambian de la noche a la mañana, y es allí cuando la película comienza la odisea del protagonista, pues conoce a su nueva compañera, Jeanne, una atractiva mujer que para sorpresa de Antoine, llega con dos niños pequeños de 8 y 5 años. Como pueden imaginar, la vida del soltería se termina, pero de esta manera Antoine conoce una faceta que quizá no imaginaba que tuviera, y que además le da una nueva alegría a su vida.

1, 2, 3. ¡A la cama! sin duda tiene sus buenos momentos, no sólo muestran una evolución en la vida del protagonista, también en Jeanne y sus dos pequeños hijos, entonces la historia va tomando un giro ameno que juega mucho con la comedia y alegrías de estilo familiar, con típicas escenas de crianza y chistes que hacen referencia a los miedos del compromiso, todo con un estilo muy agradable, no forzado ni ridículo, así que para los que desean una buena comedia de tonos ligeros, sin mucho drama ni humor exagerado, esta es la cinta que deben elegir.

En el lado de la historia, las actuaciones y el desarrollo, todo va por buen camino, sí que podremos encontrar más de un cliché quizá hasta visto en un anuncio de televisión, con los niños y familia en navidad u otras escenas, imágenes también ya muy presentadas en otras películas; dicho esto 1, 2, 3. ¡A la cama! no aporta algo novedoso, pero sí entretenido y para nada pretencioso, simplemente una cinta para pasar un buen rato en el cine. En cuanto al desarrollo de la historia las cosas van por el mismo camino, nada del otro mundo pero agradable, de hecho se podría decir que desde que se pagan las luces en la sala, o incluso con tan sólo ver el trailer, uno ya espera y puede que hasta sepa el final de la historia, así que el trayecto, las escenas de comedia y los típicos momentos que nos presentan son lo que hace funcionar esta producción.

VEREDICTO

1, 2, 3. ¡A la cama! es una propuesta muy amigable, sencilla y de ligero humor para un público mayor a los 12 años; su historia y desarrollo es amena y entretenida con una duración justa de una hora y media, tiempo perfecto para comer las palomitas. Si gustan de una buena comedia para pasar el rato no se olviden de verla en su cine más cercano.