12 Horas para Sobrevivir: El Inicio | Crítica

Han pasado varios años desde que Estados Unidos realiza su Purga anual en todo el país, pero, ¿cómo inició este movimiento político?

Ya son cuatro las cintas de La Purga y prácticamente podemos predecir los acontecimientos que pasarán. Para los que no están muy familiarizados con la saga, en Estados Unidos se realiza un “evento” de 12 horas donde todo acto criminal, incluso los asesinatos, son legales. Esto con el fin de hacer que los ciudadanos descarguen su ira en una sola noche sin control, en vez de tener varios crímenes durante el año.

De la mano de James DeMonaco como director y escritor, las primeras tres cintas de La Purga nos muestran el avance de este suceso que se hace popular atrayendo a personas de todo el mundo a purgar por diversión. Para concluir la tercera cinta, nos cuentan la historia de cómo se le pone fin a La Purga Anual, o eso creen.

Pero ahora en 12 Horas para Sobrevivir: El Inicio, nos llevan de vuelta al pasado, la raíz de cómo se originó esta idea y como aparentemente se consolidó. ¿Por qué Estados Unidos permitió realizar este evento tan monstruoso y cruel? Sin ninguna razón más que política, el gobierno de los Estados Unidos, principalmente el recién electo gobernador del estado de Nueva York, se encuentra atado de manos por la crisis financiera, la sobrepoblación, el crimen, tráfico de drogas y más, la excusa perfecta para idear este “experimento” de la mano de la doctora May Updale (Marisa Tomei).

En su pensamiento psicológico de que unas horas de anarquía libre de sanciones o castigos ayudaría a disminuir los índices de criminalidad, la Dra. May lanza la propuesta de “El Experimento” en Staten Island, Nueva York, apoyada y financiada por la NFFA (Nuevos Padres Fundadores de América, por sus siglas en inglés). Para este experimento realizan un “casting” para quienes quieren participar en este proyecto, ofreciéndoles dinero por mantenerse en la isla y aún más dinero si deciden participar de manera activa en el experimento. Así es como 12 horas libres de crímenes cubren Staten Island.

Días antes de que inicie “El Experimento” la cinta nos va presentando a los protagonistas de la misma, por un lado, tenemos a un jefe gángster traficante de drogas llamado Dmitri (Y’Lan Noel), quien quiere demostrar que no importa lo que pase, él es fuerte y no huirá de la isla a causa de la purga. Por otro lado, tenemos a Nya (Lex Scott Davis), exnovia de Dmitri y quien se opone fuertemente a su negocio, convirtiéndose en activista y protestante de la Purga y para finalizar tenemos al hermano de Nya, Isaiah (Joivan Wade), un adolescente que está harto de su vida pobre y decide incursionar en el negocio de las drogas y la purga para tener dinero fácil y rápido.

Todos estos personajes comienzan la noche esparcidos por Staten Island, y cuando la sirena mortal marca el inicio de la batalla por la supervivencia, la Dra. Updale observa cómo los eventos se desarrollan desde la seguridad de una oscura sala de control, y las pantallas planas se llenan con imágenes de personas vagando en máscaras para realizar atracos, vandalismo, más no purgan.

Al igual que las películas anteriores, esta es una mezcla de géneros, con su concepto de horror distópico aplicado sumado a un thriller de crimen urbano. El reparto mayormente afroamericano es uniformemente decente: Y’Lan Noel es un antihéroe convincente y el personaje más interesante del cast. Pero a medida que la película desciende a su habitual estirón de persecuciones y tiroteos, es difícil escapar de la sensación de que hemos visto muchas de estas escenas antes.

Existen nuevos (viejos, porque es el inicio) toques interesantes sobre el tema estándar, como lentes de contacto que permiten al equipo de la Dra. Updale rastrear y filmar los movimientos de sus sujetos de prueba, nos los muestran dándole un toque creepy a los participantes del experimento, pero nunca explorados en profundidad. Tampoco Marisa Tomei tiene mucho que hacer como arquitecta de la Purga; Extrañamente, la historia la trata como un peón en un juego político en lugar de formarla como culpable de todo el derramamiento de sangre.

12 Horas para Sobrevivir: El Inicio cumple su función de explicarnos el por qué este atroz suceso ocurre cada año en los Estados Unidos y el por qué las hortensias son las flores oficiales de la Purga, sin embargo, a pesar de esta película de origen, aún tenemos varios cabos sueltos tomando en cuenta todas las películas de la serie.

Como una mezcla de B-movie y sátira, la franquicia de La Purga sigue siendo bastante única en el cine actual, y 12 Horas para Sobrevivir: El Inicio tiene lo suficiente en mente como para que valga la pena verla. Una vez más, nos dan un retrato estrafalario de las divisiones sociales y políticas de un país, y sus mejores momentos son bastante escalofriantes. Pero después de cuatro años y cuatro películas, las sirenas, las máscaras y los lemas también comienzan a perder su impacto.