Airheart: Tales of Broken Wings | Reseña

Blindflug Studios nos trae un juego de navecitas, disparos y con un diseño original y bello para los ojos, le echamos un largo vistazo junto con pruebas constantes para convencernos si es una compra que valga la pena o no. Y pues develamos nuestro veredicto.

VUELA VUELA, SÍ TE HACE FALTA EQUIPAJE

Granaria es la ciudad en los aires donde se desarrolla la historia de Airheart, en la cual vive Amelia quien llega ahí con el sueño de volar por los cielos y alcanzar a la ballena gigante, parte de una leyenda o mito, y con esto rendirle tributo a su padre quien falleció. Aquí es donde nosotros estamos parados, en el lugar de piloto para surcar la atmósfera y recolectar todo lo suficiente para mejorar nuestro avión y así cumplir el deseo de Amelia.

Airheart: Tales of Broken Wings es un juego de control con dos joysticks, para quien entienda esto de primera instancia sabrá que puede ser un poco lenta de levantar la curva de aprendizaje, sin embargo no pasa mucho tiempo antes de que el control de movimiento y la mira de disparo sean dominadas por completo. Ese no es el meollo del asunto en Airheart, aquí la problemática está simplemente en entender qué debemos hacer, qué no debemos hacer y el propósito del juego, el cual reside en subir y subir y subir en los elevadores que andan por ahí escondidos en cada “piso” -si me permiten decirlo- en los cielos, con el que irán encontrándose más dificultades, pero también mejores recompensas.

Subir en los niveles de la atmósfera es cosa sencilla, no cuesta nada de trabajo y fácilmente podrían estar campechaneando sus visitas evitando esta posibilidad, puesto que Airheart: Tales of Broken Wings no te obliga a crecer ya que permite a uno llevar su propio paso, algo que podría ser contraproducente para el propósito del juego y a su vez a la emoción que podría imprimir en su jugabilidad. En lo particular no tardé tanto en subir de niveles pero en momentos sentí cierto aburrimiento gracias a que nada ni nadie me presionó, todo fue conforme yo quise tomándome muy literal la palabra “gradualmente”.

Airheart: Tales of Broken Wings cuenta con una linda y agradable dirección de arte tanto en los aviones, vegetación, mapas y locaciones donde se mejora a la aeronave, pero por desgracia se nota una falta de atención en muchos detalles en los modelos, una paleta de colores no tan cuidada que permite ver un abanico de objetos que podrían confundirnos y objetos por doquier que fácilmente nos quitarán la atención del objetivo, haciéndonos olvidar incluso nuestra vitalidad y así perder la partida y por lo tanto los recursos recolectados para mejorar el avión.

Airheart: Tales of Broken Wings es un juego de mejorar la nave, no tanto de atacar aunque sí habrá muchísimas oportunidades de enfrentar a piratas de los cielos, pero en lo que nos concentraremos más es en conseguir todos los productos que nos permitan tener un avión más poderoso, más choncho, con mejor potencial de disparo y ya después pensar en darse de topes con los peces gordos, mientras el crecimiento será pausado y paso a paso, situación que bien podría desesperar a algunos, ya que la verdadera acción se disfruta conforme pasan los niveles, no de primera mano.

Luftrausers bien podría ser una comparación un tanto “directa” con Airheart, pues vivimos para mejorar y aumentar el poder, y de inmediato salir a las nubes a combatir -repito, ya con un respetable nivel- pero es y será por siempre una elección más concentrada en disfrutar el vuelo sin la presión del combate ni el miedo a morir pronto.

VEREDICTO

No me siento tan emocionado de haber jugado Airheart: Tales of Broken Wings, sí reconozco que hubo ciertos puntos de diversión en la travesía pero nada que me pusiera al filo del asiento y tampoco sentí una necesidad de querer regresar a recolectar materiales o matar piratas, y es que la música no ayuda tanto, el sistema tan lento de crecimiento y el sistema de creación de aditamentos que ciertamente es un poco confuso.

Airheart: Tales of Broken Wings, disponible en PC vía Steam y Playstation 4 no es para nada un juego malo, es bueno en su extraña y semi monótona manera de ser, teniendo un pobre desempeño en casi todas sus áreas y con muchas más que les da la oportunidad de mejorar, así como todas las naves dentro del taller mecánico con el que cuenta, pero lamentablemente Airheart no alcanza a dar la nota alta y no nos da las herramientas de ponerlo en un pedestal para recomendarlo como una gran opción de compra/inversión.