Aquaman | Crítica

DC y Warner por fin le atinan a la fórmula mágica para el DC Extended Universe. No solo Jason Momoa lo hace mágicamente en su papel como Arthur Curry / Aquaman, sino que aquí logran el balance ideal entre oscuridad y colores que nunca antes habían logrado en una película del DCEU. James Wan fue el encargado de dirigir la película de Aquaman y, aunque tuvo algunas fallas, por mucho los puntos buenos superan a los malos, haciendo de Aquaman, a mi pensar, la mejor película del DCEU. Aquí contamos con actuaciones creíbles y estables, una banda sonora fuerte y llamativa, y por sobre todo, increíbles efectos visuales.

Existen películas con increíbles efectos visuales, algunas nos dejan impactados y otras sólo nos abren un mundo desconocido que vemos por primera vez pero, Aquaman es otra historia, es una cinta que cautiva y enriquece al público, convirtiéndose en un festín visual en toda la extensión de la palabra. Por mi cuenta corre que en Aquaman podrán ver efectos especiales que nunca han presenciado, ni en una película de la competencia.

Desde el momento en que se anunció a Jason Momoa como Aquaman en las vísperas de Batman V Superman, a nadie nos quedó duda de que él nació para Aquaman, tiempo después vimos su participación en Justice League y nos reafirmó esta idea. Ahora, Jason Momoa nos contagia de su ingenio, encanto y comedia al interpretar a Arthur Curry, llevando la película en sus hombros recibiendo apoyo de personajes como Mera (Amber Heard) y Vulko (Willem Dafoe) quienes en equipo son un increíble apoyo físico y moral para Arthur, pero por si solos son fuertes y todos unos badasses. También tenemos a otros personajes como Thomas Curry (Temuera Morrison) y Atlanna (Nicole Kidman) quienes son los padre biológicos de Arthur, y que, aunque tienen breves participaciones, estas conllevan un peso increíblemente enorme para la trama. Y existen personajes que solo fungen como guías para las tramas de la película, tales como Ocean’s Master (Patrick Wilson), Black Manta (Yahya Abdul-Mateen II), Rey Nereus (Dolph Lundgren), Rey Atlan (Graham McTavish), entre otros.

Y se preguntarán; si hasta ahora solo he mencionado cosas buenas, ¿por qué tiene una calificación de 4 o no 5? Pues bien, aquí va su respuesta.

Aquaman, así como casi todas las películas de superhéroes, no está exenta de errores, y no, no hablo de continuidad o de semejanza con los cómics, sino que, por más que lo intentan, el DCEU tampoco ha dado una en cuanto a un buen villano desde Zod (Man of Steel). Y es que el Rey Orm, u Ocean’s Master, tiene el mismo enfoque de todos los villanos, el dominio total del mundo, y creo que aquí es donde todos estos villanos fallan, mejor deberían pensar más en pequeño para lograr, o tener más posibilidades, de conseguir su objetivo. Y pasando a otro de los villanos que lucían más prometedores de todo el DCEU, tenemos a Black Manta, quien claramente fue víctima de la mercadotecnia y pésimamente utilizado como antagonista de Aquaman.

Otro punto que no es ni bueno, ni malo, pero si hay que destacarlo es el guión. Sólo las personas que jamás, literalmente jamás han tenido conocimiento de Aquaman, pueden impresionarse con los diálogos, ya que son predecibles y van tan directo al punto que con anticipación podemos saber dónde parará la siguiente escena. Los diálogos van directos a lo cursi familiar y cursi romántico, el humor aunque es bueno y orgánico, a veces no tiene cabida en la trama, aunque esto puede ser parte del encanto de Momoa. A pesar de esto, no le quitaría más que 5 minutos a la película, ya que como cinta de origen, siempre es bueno tener este material a la mano para evitar dudas y confusiones entre los espectadores.

Con todo esto, Aquaman en verdad sale de la fosa para otorgarnos un deleite visual sin igual. La cinta es alegre cuando debe serlo, romántica cuando lo necesita, oscura cuando debe y maravillosa en todo momento. No tienes mucho qué saber sobre el Aquaman de los comics, ni sobre su participación en BVS ni Justice League para entenderla -aunque si hacen un par de inofensivas referencias-. Aquaman pinta bien, y esperemos como el DCEU tome este camino en sus siguientes producciones. Vayan, disfruten de las maravillas del mundo marino y no tomen muchos líquidos porque les darán ganas de ir al baño con tanta agua que habrá.