Bohemian Rhapsody | Crítica

Luego de una larga espera, por fin podemos disfrutar de “Bohemian Rhapsody” una oda a una de las bandas más influyentes de la historia del rock y sobre todo su cantante principal, Freddie Mercury.

Esta película de corte biográfico de origen británico-estadounidense, retrata la vida de Freddie Mercury, en el marco de la creación y el ascenso al estrellato de Queen. La historia fue escrita por Justin Haythe y Anthony McCarten. La dirección corrió a cuenta de Bryan Singer durante una primera etapa pero al ser despedido durante las últimas semanas de rodaje, la batuta pasó a Dexter Fletcher. ​La cinta es protagonizada por Rami Malek, Gwilym Lee, Ben Hardy y Joseph Mazzello.

Después de varios proyectos fallidos de realización de una biopic sobre este icónico grupo, no podía evitar estar un tanto escéptica de lo que venía pues cuando se trata de leyendas de este calibre, es muy fácil arruinarlo todo. Y es que pocas bandas como Queen están tan metidas en la memoria colectiva, ya no se necesita realmente ser fan de la banda para conocer cuando menos un par de sus éxitos más emblemáticos. Bohemian Rhapsody promete mucho, y en lo que a mí respecta, lo cumple en la mayoría de los casos.

Los créditos introductorios, el filme inicia con el backstage del que se considera el concierto que cambiaría la historia del rock, el Live Aid realizado el 13 de julio de 1985. De ahí retrocedemos en el tiempo a la época en que Freddie Mercury conoce a Brian May y Roger Taylor, cuando aún formaban parte del grupo “Smile”. La cinta abarca desde entonces, hasta la época dorada de Queen.

En cuanto al elenco, me parece que el trabajo de casting fue excelente, el performance de Rami Malek (“Mr. Robot”) como Freddie Mercury es impresionante, Malek hace una brillante interpretación al proyectar no solo la presencia de Mercury en el escenario sino mostrando de igual forma sus gestos y expresiones. Increíbles actuaciones hacen también Gwilym Lee (“Fresh Meat”) como el prodigioso guitarrista Brian May, Ben Hardy “(X-Men: Apocalipsis”) como el cantante y baterista Roger Taylor y Joseph Mazzello (“The Pacific”) como el músico y compositor, John Deacon, último integrante de la alineación original de Queen. Su impecable talento histriónico, de la mano de un muy buen equipo de caracterización, coadyuvaron a traer la fantasía de Queen a la pantalla, de tal suerte que a ratos olvidé que los que aparecían frente a mí, eran actores. Finalmente, Lucy Boynton (“Sing Street”) actúa como Mary Austin, compañera y mejor amiga de Mercury hasta el final de sus días.

El film muestra la pasión de estos grandes artistas, su proceso creativo, y su afán por explorar nuevos estilos para reinventarse. Prueba de esto serían las secuencias que revelan la grabación de “Bohemian Rhapsody” y “We will rock you”, que por cierto son mis escenas favoritas de la cinta. Sin embargo, tengo problemas con el storytelling, los anacronismos e inconsistencias en la narración pueden sorprender a más de uno. Además el hecho que ignoraran casi por completo las diferentes polémicas por las que atravesaron Queen y Freddie Mercury pueden dejarte con la sensación de que se presentó una historia adulterada para hacerla más agradable. Personalmente considero que fue innecesario, pero tomando en cuenta que Brian May y Roger Taylor ayudaron a producir la cinta, me queda claro que sí se dejaron ciertas temáticas de lado no fue por falta de información, si no para enfocarse únicamente en lo más impresionante de Queen y servir respetos a la memoria de Freddie Mercury.

A pesar de los pequeños fallos ya citados, Bohemian Rhapsody es un merecido homenaje a Queen y al rock en general. Con una banda sonora increíble, mucho talento actoral y un humor perfectamente bien balanceado, esta obra de 134 minutos de duración es una visita obligada al cine para los fanáticos, no obstante, puede ser disfrutada por cualquier persona, aún si no se es fan de la banda. Es una cinta de la que sales con un respeto renovado por Queen y por Freddie Mercury. Queda como un recordatorio que el mundo de la música pertenece a los que se atreven “God save the Queen”