Call of Cthulhu | Reseña

Call of Cthulhu desarrollado por Cyanide Studios y disponible para Playstation 4, Steam, y Xbox One, está basado en el juego de rol del mismo nombre publicado originalmente en 1981 y que a su vez retoma el relato original La llamada de Cthulhu de H.P. Lovecraft de 1926, obra central a los llamados Mitos de Cthulhu, que están basados en… Ah, es broma ja.

Lovecraft es uno de los escritores que más sobresalen y han influenciado no solo a otros autores dentro de la literatura de horror, que en su época contribuyeron incluso a formar los Mitos, sino a bandas de rock como Metallica (The call of Ktulu) y personalidades como Guillermo Del Toro, que deseaba realizar la adaptación de otra historia por este autor.

¿Y por qué tanto interés? Bueno, porque mientras que la mayoría de los escritores estaban ocupados relatando historias de horror cotidianas y/o góticas sobre asesinos, locos, fantasmas, vampiros, y otras cosas por el estilo, Lovecraft se decantó por lo que se le reconocería más, el horror indescriptible, antiguo, de otro mundo o dimensión, con personajes que caen en la locura al presenciar seres o escenas que no deberían existir.

DE QUÉ VA LA HISTORIA

Call of Cthulhu nos pone en el papel de un detective privado, Edward Pierce. Que viaja a la remota isla de Darkwater para indagar y esclarecer los extraños sucesos que resultaron en la muerte de la familia Hawkins por un incendio.

Desde la llegada nos topamos con personajes misteriosos, objetos y sucesos extraños, relacionados con ocultismo, y además hay que soportar alucinaciones y sueños extraños, que poco a poco inducen al personaje a afrontar la última revelación.

No sé puede decir mucho más al tratarse de un juego de misterio y con mucho peso en su narrativa, simplemente que este aspecto es lo más fuerte e importante del título.

¿Y SI DA MIEDITO?

Siendo sincero, no mucho. Call of Cthulhu es una aventura en la que ha pesar de encontrarnos con algunos enemigos o personajes que nos la ponen difícil, no cuesta mucho trabajo salir adelante. Sin embargo, hay varios momentos a través del juego que si consiguen hacernos sentir o creer en la angustia de nuestro personaje al colocarnos en escenarios sangrientos, lúgubres, y donde la locura nos rodea sin límite.

El misterio, el culto, la falta de credibilidad de varios personajes en quienes deberíamos confiar, los sueños… Y posteriormente, la criatura conocida como The shambler, son suficientes para pasar un mal rato (en buen sentido) y darnos algunos sustos con brinquito incluido.

ASPECTO TÉCNICO

El género es un poco extraño porque se define como un RPG survival horror, y callejeramente diríamos que es un walking simulator, pero digamos que tiene detalles de todo. Asignamos puntos de personaje desde un inicio, al encontrar algunos items, por realizar acciones, etc. Interactuamos con otros personajes a través de diálogos, que en algunas ocasiones tienen relevancia, igual que nuestras acciones. Y al final, aunque no muy satisfactoriamente, empuñamos un arma y la disparamos.

El estilo y diseño de personajes, criaturas, y niveles, es justo como se podría imaginar para una historia de Lovecraft, y solo da tristeza que no siga vivo para ver lo que se ha hecho con su obra, la iluminación y algunos efectos consiguen elevar la ambientación cuando todo parece normal.

La forma en que realizamos investigaciones en lugares específicos, aunque no es super original, esta muy bien lograda y los efectos de glitch y transparencias ayudan a dar el toque perturbador de lo que se va contando.

La musicalización es perfecta para introducirnos y mantenernos con el estado anímico necesario para disfrutar o sufrir cada escena.

Los controles están bien, aunque tengo un sentimiento encontrado con el hecho de que en algún momento utilizamos una pistola y la mira es automática, además de puntualizar el “en algún momento” porque a pesar de que la historia es correcta, durante la mayor parte me pregunté “¿Por qué el gatillo del control está destinado a disparar, si nunca sacó el arma?” Pero bueno, nada es perfecto, y dentro de todo, tiene sentido.

ENTONCES ¿LO JUEGO, SI, NO, MEJOR LEO UNA HISTORIA, O QUE?

Uff, todo. Call of Cthulhu no es un FPS de acción con ultra violencia jaja, en cambio ofrece una historia excelente, con un desarrollo exacto, que además ofrece múltiples finales, que si tomamos en cuenta la duración de aproximadamente 12 horas, pues ¿Cómo negarse? Los cortes cinemáticos tan carentes y precarios actualmente, son exquisitos en este juego y cuando llegas al final te quedas sin palabras.

Si no conocías a Lovecraft, esta es la entrada perfecta a su universo para después salir a buscar algunas antologías y disfrutar de más locura y horror cósmico. Si ya te has leído algunos o todos sus relatos y novelas, no sé porque aún no habrías de haber jugado Call of Cthulhu, pero no lo dudes y juegalo.

Al final me dejó tan buen sabor, que solo puedo desear que Cyanide nos entregue más juegos basados en la obra de Lovecraft, o quizá de otros autores de la literatura de horror como Arthur Machen o Robert Bloch, para ir armando la colección de adaptaciones traumaticamente deliciosas.