El gran asalto (211) | Crítica

Nicolas Cage desea redimir las malas películas de sus años recientes, y protagoniza ahora la historia inspirada en hechos reales El gran asalto (211), un largometraje de crimen, ladrones y policías, acompañado de un intenso audio y secuencias de acción.

MEJORANDO LA REPUTACIÓN

Para los que conocemos la filmografía de Nicolas Cage, sabemos que en su repertorio tiene grandes clásicos prácticamente en todos los géneros, cintas como Leaving Las Vegas, The Rock, Face/Off, Vampire’s Kiss, 8MM, Lord of War, o Con Air entre otras, son muestras de una lista de trabajos que de una u otra forma han tenido su buena fama en el mundo de la pantalla grande, y claro, últimamente o en los años recientes también hemos sido testigos de “locuras” casi fuera de este mundo como Ghost Rider 2, así que ¿El gran asalto (211) es buena? ¿Merece ir al cine para verla?

La buena noticia es que si son de los que gustan de ver cintas inspiradas en hechos reales, o mejor aún películas policíacas con persecuciones y todo lo que entrega su género, entonces sí, sí es recomendable ir a ver El gran asalto (211). Para comenzar la película guarda en líneas generales buenas actuaciones, nada para el premio Oscar, pero tampoco algo que de pena ajena; por supuesto y por ver el trailer casi podemos notar el típico cliché del cine de “ya mero me jubilo y pasa esto o aquello” que tantas veces hemos visto, sin embargo aquí la cosa se salva pues: está basada en hechos reales, así que podemos dar una oportunidad. Igualmente el trabajo del sonido está muy bien logrado, con efectos limpios y fuertes y una banda sonora acorde a lo que pide el guión y todo lo que vemos en pantalla; finalmente las secuencias de acción, mayormente de tiroteos, son buenas y entregan el impacto y drama necesario para mantener al público atento a la historia y sus personajes. Así que, como película de acción y drama funciona en cierta medida.

PERO ¿LA HISTORIA?

El gran asalto (211) está inspirada en el trágico tiroteo de North Hollywood en Los Ángeles, California, perpetrado en 1997, a una sucursal del Bank of America. La cinta nos presenta las actuaciones de Nicolas Cage, un policía a punto de su jubilación y que junto a su yerno Steve MacAvoy, interpretado por Dwayne Cameron son testigos de un violento asalto bancario, justo cuando se encuentran en el traslado de un joven a la corte. De esta forma la cinta despega con estos tres personajes, quienes se verán fuertemente enfrentados por un grupo de hombres entrenados y con armas de alto calibre. Es de imaginar que muy pronto las cosas prácticamente se salen de control, llevando a momentos bastante dramáticos e intensos mientras los oficiales de policía intentan mantener el control de tal situación, y a la espera de un personal preparado para terminar con esto.

Dirigida y con un guión por York Alec Shackleton, El gran asalto (211) no es claramente la película perfecta, pues tiene sus fallos, como algunos diálogos y situaciones de cliché casi sacadas de un manual de “cosas para rellenar una historia”, así que si no desean ver esto, no se las recomiendo.

Por otro lado si sólo desean entretenerse con una película de policías y ladrones, sin ir más lejos, ni buscar explicaciones o huecos en el guión, entonces El gran asalto (211) sirve, ya que al menos aburrida no es y de buenas o malas, les dará de qué hablar cuando corran los créditos.