FIFA 19 | Reseña

Es el momento del año en que los conocedores de los videojuegos se la pasan tirando toda la arena posible a los que nos gusta tanto disfrutar de una buen partida de FIFA, el juego más famoso y con mayor cantidad de licencias en el mercado deportivo, en el cual sabemos que si buscamos a un jugador famoso, ahí estará. Este año quisieron hacer lo mismo de cada edición, convencernos de que es mejor que la versión pasada ¿Lo lograron?

QUE VIVA EL FÚTBOL

Esta frase será inmortalizada por un narrador de ESPN del cual ni me acuerdo su nombre, pero esta expresión se hace mucho más presente para EA Sports cuando decidió meterle errores a la inteligencia artificial, más de los que ya se tenían, y a mi no me vengan con que no porque sí lo hicieron y fue la mejor decisión que pudieron tomar en su historia.

El balón para empezar se siente súper diferente, no me refiero a que cuando le pegas, sino a las reacciones con los pies, con el pasto, la humedad, el desgaste y la fuerza de pegada. También está el factor del jugador que le impacta, pues no es lo mismo darle un zapatazo con David Alaba que con Juan de las Pitayas que nadie conoce y que te salió en el sobre chafa del FUT (FIFA Ultimate Team). Definitivamente las combas, la potencia y la colocación es sumamente diferente y sentirán que traen al más tronco del mundo si es que no dominan el tiro a puerta. Esto es realismo puro y se agradece a montones.

La atmósfera de los estadios es sin igual, y si hace unas semanas hablaba maravillas de la competencia, hoy me calló la boca rotundamente la propuesta de EA Sports, pues los cánticos, el detalle en las gradas, la afición, los patrones poco repetidos de los asistentes así como del campo, las animaciones de la ropa y los mil ochocientos cuarenta y cinco detalles más, hacen que sumergirse en el juego sea pan comido. Y ni quiero hablar de cómo atajaron la responsabilidad de la UEFA Champions League, porque se me enchina la piel solo de recordar el himno mientras los jugadores saltan a la cancha. Una belleza visual para estos ojitos que Odín me dio. Por fin sentí un verdadero ambiente de estadio y para muestra, mientras jugaba me llegaron a preguntar “qué partido estaba viendo”. Así de bueno los quedó.

FIFA ES UN MODO DE VIDA

Vayámonos entendiendo, sí me encanta el FIFA porque me trae tantos recuerdos, tantos momentos con amigos y familiares que no podría olvidar ni podría quitarlo de mi corazón, sin embargo también para mucha gente es un modo de vida por todas las posibilidades que ofrece para no aburrirse, lo que antes era un juego de pegarle al balón y pasarlo a los compañeros que venían siendo igual de malos o buenos que uno, ahora es una simulación tan fiel al deporte, que terminé emocionado al ver ciertos desperfectos con los que cuenta el FIFA 19, indispensables para hacerlo verdaderamente realista y competitivo para el de enfrente, al cual le sobra ese realismo tan bello.

Hoy en día FIFA 19 me dejó deslumbrado por la cantidad de modos de juego con los que cuenta, que muchos ya los tenía, pero en esta ocasión se ha puesto en humor fiestero y aparte de dejar los torneos para divertirnos en bola, ha agregado las “reglas de casa” que consiste en establecer sus propias normas y así regirse en el partido. No desmenuzaré mucho cada uno, pero sí explicaré los cinco que fueron para mi lo máximo cuando me tocó exprimirles el jugo.

Larga distancia nos hace válidos por dos los goles que metamos fuera del área, haciéndonos que el dominio de los tiros de larga distancia sea todavía mayor. Supervivencia nos quita un jugador al azar -sin incluir al portero- por cada gol anotado, lo cual regala una inyección considerable de adrenalina cuando nos quitan al lateral experto en centros, o nuestro orquestador e incluso nuestro goleador. Cabeza y voleas no permite que ningún gol sea de una manera diferente a la definición, así que todavía deberán de ser más buenazos en los centros y en los remates a como venga. Primero en es muy fácil y se sobreentiende que gana el que primero llegue a cierta cantidad de goles, nada fuera de lo común. Pero donde está la verdadera diversión, donde podemos recordar nuestras épocas del barrio o de la reta de la escuela a la hora del recreo, es en Vale todo, pues ahí las faltas no existen, y las tarjetas se quedan en el vestidor del colegiado, permitiéndonos pegarnos con semejante saña que terminará siendo una carnicería de lo lindo. Estos modos hacen del FIFA 19 una verdadera chulada por regalarnos más chances de divertirse como nunca con los amigos, pues estos modos son más recomendables así.

¿REALMENTE DEBO HABLAR DEL ONLINE?

Solo un poco y no es porque no sea bueno, sino porque los cambios son mínimos y más bien la experiencia dentro del juego es la que vale la pena. Las diferencias se concentran más bien en los logros/trofeos que se entregan, haciendo un poco más obligado el hecho de conectarse y darse de topes en línea, hecho que sin duda es tan placentero como escabroso, pues no cualquiera tiene la madera de aguantar las golizas que nos pudieran propinar los vagos que están allá afuera desde temprano y cuentan con una gran experiencia.

FIFA 19 se ha destacado ya desde hace varios años en el modo en línea, en el cual la variedad de juegos como temporadas, o temporadas en cooperativo, jugar uno contra uno, permiten que todo lo aprendido en los juegos de habilidad nos sirva para nada ya que afuera las cosas están color de hormiga. Así que mejor vayamos a la parte por la que cada año el FIFA 19 se paga solo: el FUT.

SÍ, EL FUT, O EL FIFA ULTIMATE TEAM PARA LOS QUE VIVÍAN EN UNA CUEVA

El modo FUT es este donde coleccionas tarjetas como aquellas Upper Deck -si se acuerdan es que son muy viejos- y con esos jugadores armarán un equipo imaginario para enfrentar torneos con el fin de subir de división y obtener recompensas. Este es el modo que no precisamente se le define como “pay to win” (pague para ganar) pero sí “pay to be better, much better” (pague para ser mejor, mucho mejor), porque al poner dinero real serán capaces de abrir sobres con tarjetas de niveles superiores, donde será normal obtener jugadores de la talla de Mbappé, Griezmann, Hazard, Modric o hasta el “cuchillo” Herrera, bueno, ese último no, ese era malísimo.

Por supuesto que pueden mejorar sin dinero, pero para eso necesitan jugar y jugar y jugar y jugar, propósito real del FIFA 19 pero que sin duda podría levantar hartazgo o fastidio para los que buscan crecer rápido, pero entonces el propósito se va al caño porque lo bonito es darse de patadas en el rectángulo verde. Ya es de cada quién cómo crecen en su equipo y qué tanto desean invertirle en tiempo o dinero.

DISEÑADO PARA LOS CAZADORES DE TROFEOS

En mi caso sería de logros, porque esta reseña se hizo con la versión de Xbox One, sin embargo la lista no difiere de los trofeos que PlayStation tiene registrados, así que después de darle varias vueltas a la misma, encontramos que FIFA 19 está hecho para los que buscan estos tesoros tan bonitos de obtener.

Para empezar deben chutarse al menos un juego con las damas, también deben ganar la Champions y la Europa League, igualmente jugar hasta el cansancio FUT, darle a todos los juegos de habilidades -aburridos y sin mucho qué ofrecer pero necesarios para esta empresa-, jugar los Pro Club y por supuesto las nuevas maneras de perder amigos con “Reglas de la casa”.

Si no son de los que buscan estos trofeos, la única manera de obligarlos a que jueguen todo el título, gran título que es FIFA 19, será porque se enamoren y tengan demasiado tiempo para invertirle en este juego, de otra manera lo veo difícil porque sí es muy demandante y requiere bastante pericia, no crean que por ser un FIFA están ante un reto sencillo de pasar, especialmente porque no hallarán tantas personas que les ayuden a subir en las posiciones dejándose perder, así que o le inteligen, o se verán en muchos aprietos.

THE JOURNEY 2

No puedo hablar mucho de esta experiencia porque básicamente son spoilers, o les contaré mi propia novela en el mejor de los casos, pues como recordarán este modo historia que viene acarreando desde la temporada pasada, se concentra en definir la historia del jugador conforme uno va tomando decisiones para la vida de Alex Hunter.

Pues ahora resulta que con el futuro de Alex también está el futuro de su mejor amigo y de una chica muy especial, su hermana por ahí perdida quien juega para la selección femenil de las barras y las estrellas -o sea las estadounidenses-, y por gracia y obra de Odín, podrán interactuar con la preciosa y talentosa Alex Morgan. Realmente no hay mucho qué decir, pues a pesar de que es una alentadora historia que sigue a la anterior, no deja de tener muchísimos ratos aburridos y lentos, que resultan ser más fastidiosos que ver secar una pintura.

Nota especial de The Journey 2: si la primera parte, es decir la que está en el FIFA 18, la jugaron en la misma consola en la que están jugando FIFA 19 -o hicieron un respaldo de los archivos del año pasado-, podrán continuar como ustedes la terminaron hace un año, lo que hace muy atractiva esta novela interactiva gracias al seguimiento y no dejarlo así porque sí.

VEREDICTO

“Reglas de casa” son el punto fulminante para la competencia, es lo que hace del FIFA 19 un juego mucho más que solo “entretenido e interesante”, sin llegar a ser obligado, pero sí lo suficientemente completo para hacer el gasto -nótese que aún no es inversión- si se trata de tener fiestas con amigos, porque hacer reuniones de sofá con FIFA 19 podría ser mucho mejor que hace un año con los puros torneos personalizados.

FIFA 19 no es un juego que se supere por millas al del 2018, es solo que sí es más digerible y cuenta con esas chispazos que se complementan con las licencias que lo hacen ideal para tener en la colección y sacarlo a pasear varias veces con el modo en línea.

Rebasando por mucho los límites del realismo con sus constantes errores (permisibles) en los jugadores y un balón más imperfecto que antes, aunada inteligencia artificial que falla como debe de ser -porque la inteligencia no es lo mismo sin errores-, sin duda el FIFA 19 se ha superado a pesar del odio y rencor que mucha gente le tiene a la emblemática empresa EA Sports, división que se cuece aparte y ha logrado establecer estándares de calidad, que si bien no siempre son cumplidos al pie de la letra, sí tienen ese orgullo de presentar algo más que solo un trapazo por arriba del capó.