Han Solo: una historia de Star Wars | Crítica

Existen varias series animadas de Star Wars, infinidad de cómics explicando películas, las mismas series, aventuras paralelas y hasta cuentos alternativos por si los relatos originales no son suficientes, y ahora Disney y LucasFilm deciden aventarse películas cada año y la gente se queja. Pues quién los entiende amiguitos? Por eso es que estuvimos felices de asistir al estreno de Solo: A Star Wars Story, la película que muestra los inicios del piloto más temerario e increíble de toda la galaxia. Aquí la crítica.

TENGO UN MAL PRESENTIMIENTO DE ESTO

Mi primer frase cuando me enteré que harían una película de Han Solo fue esa, “tengo un mal presentimiento de esto”, y fue simplemente porque Han nunca creyó en la Fuerza y se mantuvo lo más alejado posible del Imperio y del confrontamiento de la familia real, sin embargo y como bien sabemos, fue parte importantísima en la Rebelión. De aquí que mi sentir era bien fundamentado, sería imposible de hacer una película emocionante donde no tuviera que ver de manera sustancial el sector más importante de la historia de Star Wars, el Imperio y su contraparte, la Rebelión.

Han Solo: una historia de Star Wars, trata la historia de un jovensísimo Han (Alden Ehrenreich) que tiene el sueño de esfumarse por completo de Corellia, el lugar que lo vio nacer y lo tiene viviendo a duras penas con el mínimo, pero no lo aleja de su sueño de ser el mejor piloto de la galaxia. Un evento desafortunado con su amada Qi’Ra (Emilia Clarke), lo obligan a tomar un desvío tremendo en su sueño para unirse al Imperio y así zanjar su camino hacia la rebeldía y dependencia total, todo con el fin de lograr su sueño y rescatar a la princesa del castillo.

Lo demás en la historia es bien sabido y no resulta en un spoiler, pues lo importante es el cómo conoce a Chewbacca, a Lando y cómo consigue la más hermosa de las chatarras voladoras del universo, el Halcón Milenario. Pero eso ya les toca a ustedes descubrirlo.

Han Solo: una historia de Star Wars es una película que no desmenuza ni inventa el hilo negro, lo que hace es mostrar guiños que sirven para darle la personalidad a Han Solo que tanto nos gusta a todos, junto con escenas cargadísimas de acción y algunos sacrificios en la lógica humana, Solo se convierte en un spin-off más cargado hacia el “fan service” que hacia la sustancia del piloto. No hay duda que no es una película que explique decenas de sucesos en el universo Star Wars, eso nos queda claro, y también “responde preguntas que nadie preguntó”, pero lo que hace muy bien es darle un trasfondo al contrabandista al estilo de “El Bueno” que enamoró a millones en la primera trilogía.

Alden sin duda NO es Harrison Ford, y a pesar de que incluso había otro actor todavía más parecido, Ehrenreich nos convence de primera instancia que no sirve como Han, y luego gracias al argumento de la película, nos empieza a enganchar y a convencernos mucho más de que sí lo es. Aquí es donde Ron Howard -el director- tiene su parte importante, pues conforme el protagonista va teniendo sus propias victorias personales, empieza a ganar confianza y a curtir ese personaje de manera correcta. Así que si piensan al inicio que están a punto de ver una cochinada, esperen un poco y entenderán que el contraste del inicio con el final, es solo el crecimiento propio del héroe de la película. No juzguen tan rápido un trabajo muy decente de Alden con Ron, ayudado enormemente por Emilia Clarke, que gracias a su enorme experiencia, imprime un abanico impresionante de emociones y facetas a un personaje que desarrolla una historia por demás interesante y que esperamos con todo nuestro corazón, que se amplíe todavía más pues sin spoilers, tiene mucha tela de dónde cortar y nos genera una nueva esperanza de ver personajes que se tienen un poco olvidados.

En cuanto al resto de los personajes, tanto los nuevos como los ya conocidos, entregan piezas importantes no tanto de actuación pero sí de sustancia y acompañamiento no tan profundo para que siempre la estrella sea Han. Lando (Donald Glover) estudió a Billy Dee Williams al pie de la letra, y se nota que hizo su tarea con gestos y esa peculiar manera de ser tan burlona y a la vez caballerosa -si así se puede llamar-, bonachón pues. Me quedo con la actuación de Glover de principio a fin que definitivamente convence y mucho. Por fortuna Chewie sigue siendo Chewie quien no aporta mucho de su historia, y no es que la necesitemos pero no vendría mal un poco más de información que la revelada en Episodio III.

Dos personajes nuevos interpretados por Woody Harrelson como Tobias Beckett -cero imaginación para el nombre- y Paul Bettany como Dryden Vos, le meten un empuje incierto de momento a la película, pero conforme Han se hace de renombre y empieza a convencernos, estos dos personajes dejan de ser realmente trascendentales y consiguen simplemente ser buenos aderezos para el plato principal. No quiero decir que el villano Vos no es digno, pero está muy de relleno una vez llegamos al final y nos enteramos de lo que verdaderamente hay detrás de todo esto. Que no les voy a dar spoilers!

VEREDICTO

Ya paren por favor con el discurso de “Disney arruinó a Star Wars”. No, no lo hizo, pues si piensan eso es que entonces no recuerdan lo malo que fueron Episodio I, II y III. Han Solo: una historia de Star Wars es una gran película llena de acción y con poca comedia, sin embargo son chispazos de humor cuando Han se convierte en el verdadero Han Solo, y esto solo se logra con el crecimiento gradual del personaje, todo siendo papel del director como guía para que Alden se crea que es nuestro amado piloto.

Una película llena de guiños es lo que LucasFilm ofrece también, haciéndonos recordar por qué este personaje es de nuestros consentidos y será complicado que otro piloto en toda la galaxia pueda convencernos de lo contrario, además de que nadie nunca podrá recorrer el corredor de Kessel en 12 pársecs.