Hello Neighbor | Reseña

Dynamic Pixels y tinyBuild traen un juego independiente que tardó un rato en madurar y convertirse en un título ya listo para PlayStation 4, y aunque previamente estuvo disponible para PC y Xbox One, es hoy cuando traemos la reseña de Hello Neighbor, una historia infestada de rompecabezas y tantos misterios como se puedan imaginar, especialmente en su jugabilidad y lógica para salir victoriosos en esta odisea sumamente extraña.

VEN NIÑO, VEN

Hello Neighbor trata sobre la historia de un niño, quien presencia una escena un tanto terrorífica dentro de la casa de su vecino, en la cual escucha gritos y puede alcanzar a ver cómo su contiguo encierra en el sótano a lo que podría ser un menor. Pronto estaremos investigando el suceso y poniéndonos en terribles riesgos adentrándonos en la casa, y así “salvar” a quien sea que esté aprisionado.

Por un momento olvidémonos de la parte técnica -ya llegaremos ahí- y me voy a concentrar en la historia y la manera en que los “flashbacks” y las animaciones cuentan el trasfondo del relato, y es que cada vez que el vecino nos atrape hurgando en sus terrenos será como morir y estaremos de regreso en nuestra casa, para una vez más ir a la colindante a investigar. Las breves y no tan recurrentes escenas muestran un poco del pasado del vecino, quien va desmarañando cómo se conformó su familia y por qué ahora ese núcleo social ya no existe, esto ayuda un poco a meternos el miedo de no ser capturados, así como un poco de compasión por el tipo, sin embargo no nos quitará las ganas de adentrarnos en la vivienda y no desistir hasta que sea resuelto el caso.

Sí efectivamente sí, Hello Neighbor hace un trabajo casi impecable en la construcción de la historia y la manera en que lo va platicando, echando mano de música, efectos visuales e iluminación que establece muy bien el tono oscuro del peligro, pero es un fallo en la programación imposible de pasar de lado por lo que estaremos castigando severamente la calificación al juego, siendo una verdadera pena y lástima para un servidor tener que hacerlo cuando las ganas de sobresalir están ahí, pero con una ejecución mala.

FALLO TRAS FALLO Y POCA LÓGICA

Los rompecabezas en un juego son para disfrutarse y también para reventar dos o tres controles en el camino, solo por el hecho de ser complicados, la gran queja viene cuando a veces la solución no es precisamente una que obedezca a las reglas preestablecidas de la lógica y más bien se enfoque en intentar alternativas que carecen de una previa pista que no necesariamente debe ser visible a todos, pero sí con un cierto grado de obviedad mínimo para no pasar horas tratando de resolver algo que se siente incluso aleatorio.

Se entiende que color con color, forma con forma y tamaño con tamaño es la manera más rudimentaria de resolver un acertijo, pero no se entiende que la música provoque el crecimiento acelerado de unas plantas que están al otro lado de una casa, así que atinarle se convierte en un martirio que muchos considerarán genial y gratificante de resolver, pero que otros simplemente no estén listos para experimentar y consideren prudente salirse del juego a intentar otra cosa.

Así como el juego se construye con nuestras acciones previas y va dándonos cierta dificultad en nuestro andar, así de extraño resulta la lógica usada por el enemigo, quien de buenas a primeras aparece sin ninguna razón en los lugares donde andemos sin importar si el sigilo fue o no bien utilizado, prácticamente esta habilidad no nos sirve de nada, pues es azarosa la presentación del vecino con lo que nuestra captura será inminente y frustrante. A esto debo agregarle que el sensor de proximidad que detecta la cercanía del malhechor, está tan mal diseñado que muchas veces la música tétrica y el efecto de vértigo se activará cuando estemos cerca en el plano XZ sin importar la separación de niveles que tengamos. Esto es una baja en la calidad de la experiencia haciéndola confusa y en ocasiones provoca un cambio de planes no previsto e innecesario.

Supongo que recordarán uno de esos juegos ANTIGUOS donde era un suplicio subir las escaleras, o agarrar un objeto, colocarlo, activar puertas o apuntar para después dar en la diana, y todo era por una mala programación o pésima ubicación de los “triggers” que desataban acciones. Bueno, se perdona porque estamos hablando de juegos como ya dije y señalé como ANTIGUOS, pero Hello Neighbor no lo es, simplemente no lo es y no es posible que a estas alturas de la vida, veamos que un juego sufre titánicamente de maniobras tan sencillas que cuestan demasiados intentos para lograr, como precisamente saltar y colocar objetos en posición correcta. He aquí donde reside el más grande terror de Hello Neighbor más allá de su enfermiza y genial historia, las tareas más ordinarias.

Hello Neighbor es uno de los juegos que por sí mismo puede ser un gancho terrible para los cazadores de trofeos, pues por tener un platino relativamente sencillo de obtener y con pocos galardones previos para su obtención, querrán ir por ellos en una sentada, lo cual podría ser doloroso a sus asentaderas ya que se necesitan varias horas -quizá el día entero- para desvelarlos todos, y quizá sí valga la pena pero necesitarían una guía nada más para realizar el 90% de ellos, pues su descripción carece por completo de sustancia suficiente para entender qué es requerido para su desbloqueo. Esta parte la odié un poco.

VEREDICTO

Hello Neighbor es una gran historia que va decayendo en la tensión que provocaría por ser de terror, tiene una lógica rarísima y cuenta con demasiados rompecabezas muchos de los cuales se cansarán solo de platicárselos. Hello Neighbor no es un juego para todos y mucho menos para los que esperan una aventura rápida y con pocas complicaciones, pero además también carece de continuidad pues en cierto punto de nuestra búsqueda habremos olvidado para qué estamos ahí, e incluso perderemos el respeto por el enemigo, haciendo de su encuentro muchas veces un mal necesario para evitarnos la pena de atravesar toda la casa, y este factor decrece el valor del juego que en un principio me pareció fascinante y ahora simplemente me parece un reto para la obtención del Platino que si bien no lo consigo, no será una piedra en el zapato.

Hello Neighbor tiene mucho en qué mejorar, sus áreas de oportunidad se enfocan concretamente en la programación y en la lógica en que los acertijos deben ser resueltos, pero esto es algo que se verá reflejado en una segunda entre o en un proyecto futuro de la compañía, porque a este título ya no se le puede hacer más que parcharlo para que funcione mejor y reducir el tiempo en que atacamos las respuestas. Por desgracia no puedo dar una calificación elevada pero sí puedo recomendarlo como un juego para mentes incansables y paciencias inquebrantables, más no para los buscadores de soluciones sencillas o quienes rápidamente destruyen objetos a su alrededor, para ellos mejor busquen opciones diferentes.