Los Increíbles 2 | Crítica

¡Han pasado ya 14 años desde el estreno de Los Increíbles! Y hoy les ofrezco la crítica de Los Increíbles 2, la secuela de nuevo escrita y dirigida por Brad Bird que está MUY POR ENCIMA de su predecesora. La película de Pixar se estrena en cines el 15 de Junio de 2018.

Catorce años después de la primera película, la industria del cine se ha rendido a dos corrientes mayoritarias y abrumadoras: el cine de superhéroes y la sobreexplotación de franquicias mediante precuelas, secuelas, spin-offs y reboots. Así que, cuando se anuncia una secuela de un título emblemático como éste, dan ganas de echarse a temblar… ¿Se trata de un atraco a mano armada a costa de nuestros preciosos recuerdos o merecerá la pena? Por fortuna, Brad Bird ha esperado a tener un guión lo suficientemente sólido como para rodar Los Increíbles 2 y es un verdadero placer poder anunciar a los cuatro vientos que no se ha equivocado y lo ha hecho muy, pero muy bien.

Durante muchos años, Los Increíbles fue una de las mejores películas de superhéroes que había llegado a carteleras y definitivamente fue una cinta de corte familiar reconocida como una de las grandes joyas de la corona para la productora Pixar. Corría el año 2004 (andábamos aún a vueltas con el primer Spider-Man, Daredevil o Hulk) y la película entusiasmaba por muchos motivos: era estimulante a nivel visual, planteaba un balance entre drama, comedia y acción muy bien ponderado y, de paso, personajes que se convertirían en míticos como la gran Edna Moda o el pequeño Jack-Jack. Lo mejor: lo bien que ha soportado el paso del tiempo.

Por cierto, también hay que alabarle la cordura de la que parecen carecer otros, porque ha dicho bien claro que no está interesado en nuevos episodios de otros de sus grandes títulos: “Me gustaría hacer algunas cosas nuevas… Siento que ya he hecho mi Ratatouille. He hecho mi Misión: Imposible y he hecho mi El gigante de hierro. Y eso es todo. No estoy enfadado por ello, pero parece que lo único que quiere la gente de ti es repetir lo que acabas de hacer”, ha dicho en una reciente entrevista.

¿Es Los Increíbles 2 más de lo mismo? Pues no y menos mal. Mientras que en Los Increíbles la trama se centraba en Mr. Increíble, en Los Increíbles 2 la historia le presta más atención a su alter ego, Bob Parr, y su papel como padre. Será Elasticgirl quien en esta ocasión pase más tiempo combatiendo el mal y viviendo trepidantes aventuras, mientras su marido se encarga de las tareas más cotidianas como asistir a su hija adolescente en una pequeña crisis sentimental, ayudar a Dash con los deberes o mantener a raya al desatado Jack-Jack, que empezará a desarrollar sus superpoderes.

A pesar de ser una película con muchos personajes, durante las dos horas de duración del metraje todos encuentran su momento para brillar, incluyendo en esta consideración no solo a todos los miembros de la familia como son Violet, Dash y Jack-Jack sino incluso otros supers que se unen a la ficción desplegando sorprendentes habilidades. Y huelga subrayar que la acción no cesa…

Los increíbles 2 es una película de superhéroes con miga y diversión para dar y regalar. El nuevo villano principal, llamado Screenslaver (El Roba-pantallas), tiene potentes líneas de diálogo y motivaciones complejas que lo convierten en un antagonista mucho más interesante de lo que fue Síndrome. De nuevo, hay un equilibrio estupendo entre la acción con toque de cine de espías que tanto recuerda a James Bond, el drama personal y familiar de los protagonistas y los gags más ingeniosos, que contribuyen a distender el ambiente después de la intensidad emocional de secuencias más complejas.

Ésta es quizás lo único pega que se puede oponer a la película: el público infantil no va a comprender ciertos diálogos y, sobre todo, algunos momentos con los que sí se sentirán identificados los adultos de inmediato.

Si hablábamos del trabajo de Michael Giacchino en Jurassic World: el reino caído hace apenas unos días, ahora, de nuevo, hay que reconocer su talento para componer esta banda sonora en la que no falla nunca la ambientación musical y cada irrupción sonora sirve para aportar épica, emoción o dotar a la acción de mayor agilidad. La sincronía con el excepcional montaje es para quitarse el sombrero. Y tenemos también ideas cinematográficas interesantes como la que aporta una secuencia rodada con luces estroboscópicas y algunos easter-eggs.

Lo que está claro, a tenor de las declaraciones de Bird, es que él pasa página ya respecto a la familia Parr. Y qué mejor manera de hacerlo que superándose a sí mismo. La familia que lucha junta sigue siendo el corazón inquebrantable y constante de Los Increíbles 2, incluso cuando Bob y Helen intercambian papeles tradicionales. Hay algo demasiado cohibido: ¿compensar demasiado? – sobre Bob tomando el papel del padre que se queda en casa y Helen se embarca en sus aventuras en solitario. El Sr. Bird incluso lanza una línea sobre mujeres fuertes.

Por supuesto, nada detiene la diversión, configurada con otro emocionante puntaje por el siempre fantástico Michael Giacchino. Todas las paradas se llevan a cabo en el emocionante clímax que une a los personajes, incluido el amigo de la familia Lucio Best / Frozono. El escenario es un megayate, propiedad de los Deavors, donde las maniobras del Roba-Pantallas convierten a nuestros héroes en el lado oscuro. No hay spoilers, excepto para decir que Bird es incomparable al jugar con nuestros sentimientos mientras que nunca se desvía de su sentido tributo a los Parrs como la familia estadounidense resistente. Los Increíbles 2 es más que entretenimiento de verano, es un regalo emocionante.

La mejor película de superhéroes de lo que va de año: Los increíbles 2 es más que una solvente secuela, tiene mucho que aportar, de modo tal que los 14 años de espera han merecido la pena.