Operación Overlord | Crítica

Ya todos hemos visto los trailers y publicidad de Operación Overlord y, aunque así lo parezca, esta película no es del tipo Cloverfield o Resident Evil, sino que los monstruos son una consecuencia del principal suceso en la película, la Segunda Guerra Mundial.

El trasfondo de la historia

La Segunda Guerra Mundial fue sin duda una de las guerras más sanguinarias y con más muertes en la historia, pero durante todo su periodo, los Aliados (Estados Unidos, Reino Unido, la Resistencia Francesa, entre otros) realizaron innumerables operativos o misiones para derrocar paso a paso al dominio Nazi. Una de estas operaciones, y una de las más importantes fue la Operación Overlord, nombre clave de la Batalla de Normandía. Tras la conquista Nazi a Francia, las armadas Alemanas no permitían el paso de navíos y aviones por la zona francesa, poniendo en grandes líos a las tropas Aliadas.

Para poder avanzar en el ataque americano hacia Alemania, el Supremo Comandante Dwight Eisenhower (mencionado en la película) crea la Operación Overlord, la cual tiene como misión adentrarse al frente Nazi en Normandía, al norte de Francia para eliminar la comunicación entre la defensa Alemana y el Reich. Y aquí es donde inicia nuestra cinta.

Cabe mencionar que esta película no es para niños, ya que el gore y la violencia se hacen presente a cada minuto. Estamos en una guerra al final de cuentas.

Operación Overlord nos pone inmediatamente en el campo de batalla con una escena aérea, que resulta en una genialidad por parte de J.J. Abrams, ya que nos muestra el pasado, presente y la química entre los protagonistas de esta misión. El frente de guerra está presente desde el minuto uno, una vez introducidos los soldados, entramos a la zona de aterrizaje, bombarderos por todos lados, torretas antiaéreos disparando por doquier, aviones aliados siendo aniquilados, pero todos deben conservar la calma hasta que sea tiempo de lanzarse del avión para caer a tierra. Tras lograr un aterrizaje nada exitoso, los soldados americanos se deben hacer paso hacia el frente de batalla.

Malheridos pero con los pies en la tierra, un pequeño grupo de militares americanos conformado por Ford (Wyatt Russell), Tibbett (John Magaro) y Boyce (Jovan Adepo), deben continuar con su misión de aniquilar la comunicación Nazi en el pueblo de Ciel Blanc para que al día siguiente las fuerzas Aliadas puedan proseguir con su ataque. En camino hacia el pueblo francés, nuestros militantes se encuentran con Chloe (Mathilde Ollivier), una pueblerina local que les ayudará a esconderse de los alemanes dentro del pueblo. Con Chloe habitan su hermano menor Paul (Gianny Taufer) y su tía, pero ella está enferma tras haber sido secuestrada por los Nazis para llevarla a la base militar en la iglesia del pueblo y haber sido devuelta.

No pasa mucho tiempo antes de conozcamos lo que sucede dentro de la iglesia, llevan cadáveres de soldados extranjeros, nazis, pueblerinos, todos por igual para hacer algo macabro. A este punto, Operación Overlord solo va en ascenso, balanceando magistralmente la acción con la trama, diálogos y planeación del ataque. El pueblo está bajo el control alemán y su regente Wafner (Pilou Asbæk) solo se dedica de torturar e interrogar a la gente del pueblo. Para su desgracia, decide visitar a Chloe para… “platicar”… Sin saber que ese sería su fin.

Para la fortuna de todos, la dirección de escenas es increíble, mostrándonos el gore que hay en la guerra, pero sin llegar a ser muy desagradable. Toda desviación que puedas llegar a presenciar queda fácil y rápidamente superada por la escena siguiente, dejándonos siempre intrigados de qué pasará después. Cuando la acción de armas se hace presente, es una acción sin compasión a cada segundo, con la magnífica planeación de que son un pequeño escuadrón con armas de gran calibre, haciéndonos sentir que debemos ayudar a los americanos en su lucha.

No hay nada más que un punto que criticarle a Operación Overlord, y es su poco compromiso con el mood de terror de monstruos. Si bien la cinta es clasificación B+15 por su violencia y gore, no los amerita hablando de monstruos, haciendo de Operación Overlord una película bélica más que de terror “paranormal”. Son contadas las escenas en que gritamos por ver a uno de los monstruos, pero estas terminan tan rápido como comienzan. Y ¡atención! No digo que por esto la película sea mala, es más bien que cuando vemos los trailers y promocionales, uno se imagina una película más a la “Van Helsing” en vez de “Salvando al soldado Ryan”.

Con todo lo mencionado, Operación Overlord es una increíble película de acción bélica con un toque de Sci-Fi. Los mutantes Nazis siempre han sido un tema ya que Hitler era gran creyente de la ciencia y la magia, entonces encaja genialmente entre la temática real de la Segunda Guerra Mundial, con esta adición de ciencia ficción. Operación Overlord nos muestra que incluso en la guerra y bajo órdenes, también hay que seguir el instinto y ayudar en lo posible a los demás, dándonos una virtud de apoyar a estos valientes soldados por algo más que disparar a los Nazis.