Pathfinder: Kingmaker | Reseña

Basado en el RPG de mesa Pathfinder, llega este juego de acción RPG por Owlcat Games, publicado por Deep Silver y disponible para PC (Linux, MacOS, Windows) Es momento de recuperar tierras y construir un reino.

¿DE QUÉ VA?

Pathfinder: Kingmaker es una historia fantástica que no presenta alguna novedad en su desarrollo, pero que está muy bien contada a través de las conversaciones, misiones, textos, e incluso situaciones durante el gameplay en el que se presentan escenas narrativas donde escogemos nuestras acciones de acuerdo a las características de nuestros personajes.

La actuación es buena y mucho mejor a la mayoría de los RPG sobreactuados, lo que ayuda a la inmersión y entretenimiento durante largas conversaciones, que de otra forma serían desesperantes.

Y básicamente trata sobre el conflicto en un reino, al que llegamos para ayudar, recuperar tierras, aceptar un título de barón, y comenzar a construir nuestro reino al tiempo que participamos en las relaciones de otras fuerzas en oposición. Interesante, aunque no muy emocionante.

¿DE QUÉ SABOR LO QUIEREN?

Lo cierto es que no soy un jugador de RPG de mesa, pero Pathfinder: Kingmaker es un videojuego, en el cual se incorporan detalles del juego original, dotando de más profundidad en la creación y desarrollo de personajes, el cual se puede administrar de forma individual o automática (para no echar todo a perder, o por simple flojera), parte de la interacción del juego asemeja también una partida, e incluso hay tiros de dados involucrados en varios aspectos como el éxito al atacar un enemigo con cada golpe o el uso de pociones, aunque este gran detalle solo se ve como una estadística del tipo 1d4.

Cuando se nos otorgan tierras para administrar, igualmente podemos hacerlo, regular el nivel de dificultad, o dejarlo en modo automático, porque seamos sinceros ¿Quién quiere administrar un reino en lugar de salir a recorrer el mundo? o ¿Quién se va a arriesgar a fallar el juego por completo, porque no vigilo cada aspecto de su reino? No sé, supongo que muchos porque es parte del juego.

Técnicamente el juego cumple lo que se esperaría de un juego de este género en cada uno de sus puntos, pero carece de algo que logre hacerlo resaltar. Mientras jugaba había momentos que llamaban mi atención y pensaba “Esto debe ser por el juego de mesa”, pero la sorpresa o la emoción, realmente no están presentes.

DE QUEJAS VACÍAS Y MOLESTIAS REALES…

No es la noticia del año, pero siendo el juego una licencia importante de un juego de mesa con trayectoria, que viene desde Dungeons & Dragons con decadas de exito, llama la atención y la reacción de jugadores quejándose por el exceso de dificultad, la falta de balance e injusticia de enemigos, bugs, quests rotas, etc. Lo cual pienso que en algunos casos debe ser cierto, pero en gran mayoría resultado de una mezcla de jugadores con distinta experiencia y características del juego, que no están bien pulidas.

Lo que sí es tangible, es que cada ciertos días el juego necesita actualizaciones que van de los 200MB a los 5.9GB, el tiempo de carga al iniciar el juego es demasiado largo y los que se experimentan durante la partida son tantos que en algún punto te preguntas, si de verdad quieres seguir jugando, o es hora de cambiar a otro título, o dormir.

El hecho de que las quests principales están limitadas por tiempo, no es alarmante porque realmente es la cantidad suficiente, pero aquellos que desean salir a cazar loot, dar mil vueltas por los mapas, o por alguna razón lo agotan, se arriesgan a arruinar su partida y reiniciar todo el juego.

¿ENTONCES QUÉ?

En términos generales Pathfinder: Kingmaker es un buen juego donde el punto más fuerte es también el principal, la historia. Seguimos con la creación y desarrollo de personajes, que no solo dan la oportunidad de seleccionar cada punto con extremo detalle, si no también con cada personaje de nuestro grupo, cosa que en muy pocas ocasiones se ve.

Los detalles que no llegan a ser negativos, quedan dentro de lo aceptable, y es quizá ha percepción del jugador colocar en la balanza, lo que esperaba contra lo que es. Y aspectos que llegan a ser molestos, no arruinan la experiencia del juego, para la mayoría…

Por el precio, es recomendable darle una oportunidad y valorar por cada quien, el tiempo que esté dispuesto a invertir en entender cada aspecto de Kingmaker, y dar por alto algunos minutos para hacerse un sandwich.