Rampage: Devastación | Crítica

Dwayne Johnson hace dúo con un gorila albino de CGI para salvar una película que bien podría ser terriblemente mala, en la que por supuesto, encontramos desastres, criaturas gigantes y humor. Rampage: Devastación demuestra que a veces el carisma, incluso de un personaje generado por computadora, es suficiente para mantenernos interesados en una historia.

DEL JUEGO A LA PANTALLA GRANDE. CASI

En la década de los ochentas Midway publicó una serie de juegos llamados Rampage, dichos títulos básicamente nos ponían a destruir ciudades mientras luchábamos contra el ejército y otras fuerzas especiales, con un personaje humano que contaba con la habilidad de transformarse en un monstruo gigante. Básicamente.

La película no se queda tan lejos. Sí, tenemos monstruos gigantes, sí, tenemos un gorila, y sí, tenemos mucha destrucción con civiles y fuerzas armadas corriendo por todos lados mientras las criaturas hacen añicos una ciudad. Así que Rampage: Devastación cumple con nuestras ansias de locura sin mucha explicación, cosas explotando y una que otra persona devorada.

Como dije, lo que sin duda hace bien la cinta es el desarrollo de personajes hablando del protagonizado por Dwayne Johnson (Davis Okoye) y su amigo de CGI, un gorila albino llamado George. Básicamente ellos dos mantienen el ritmo y el interés de la historia gracias al carisma en pantalla, con chistes, algunos emotivos momentos y bueno, más chistes. El caso es que funciona a tal grado que otros personajes pueden pasar a segundo grado, como el mal par de enemigos de caricatura interpretados por Malin Maria Åkerman y Jake Lacy, como los hermanos Claire y Brett Wyden, un par de científicos/empresarios dementes responsables de crear un agente mutágeno que convierte a tiernos y bonitos animales en seres de pesadilla de proporciones gigantescas, y que además tienen ganas de destrucción.

En el casting también encontramos un rostro muy conocido, el de Jeffrey Dean Morgan (alias Negan) que aquí sabe también llevar el ritmo de la narrativa; él interpreta a Harvey Russell, un agente del gobierno que sabe usar todo a su favor y que simplemente siempre sale ileso de cualquier situación. Y hasta aquí ya no les menciono más porque sería spoiler.

The Rock, perdón, Dwayne Johnson trabaja en equipo con Naomie Harris, interpretando a la Dra. Kate Caldwell, una ingeniera científica que como él, busca entender a las criaturas y salvar la ciudad de San Diego y a sus habitantes.

De esta forma y en sólo una hora y media somos testigos de una historia muy básica, prácticamente “ve del punto A, al punto B”, sin tomarse mayores complicaciones en el camino y dejando como mayor espectáculo el nivel de CGI y caos al por mayor.

Y POR MALA QUE SUENE, ES ENTRETENIDA

Rampage: Devastación cumple en entretener, obviamente no es una cinta inteligente, que busque revolucionar el cine, ni que nos quiera mostrar grandes actuaciones, simplemente es una producción que busca mostrar escenas espectaculares y hacernos pasar algunas risas con Davis y George.

Obviamente el CGI está a la orden del día, y aunque en su mayoría se muestra como un buen trabajo, sí que tiene alguno que otro momento de “menos calidad”, aún así sirve muy bien de combustible para llevar la cinta hasta su clímax cuando el alto nivel de destrucción y las criaturas gigantes son lo único en pantalla. Pensando en esto Rampage: Devastación nos presenta algunos muy llamativos momentos dignos del cine de monstruos. Finalmente cabe decir que quizá me hubiera gustado ver alguna criatura extra pero creo que ya habría sido demasiado para el pobre George, quien casi acaba noqueado y tendido en las cuerdas.

PARA LA PANTALLA GRANDE Y LAS PALOMITAS CON NACHOS

Rampage: Devastación sirve para quienes sólo busquen pasar un buen rato en el cine sin esperar más. Como película de acción y como he dicho, de destrucción, sirve bien. Los efectos especiales son buenos y la historia entrega lo que promete, monstruos rompiendo edificios, aventando tanques de guerra por los aires, comiendo helicópteros y devorando una que otra persona en el camino. Si son fans de Dwayne “The Rock” Johnson pues aquí tienen otra cinta para ver, básicamente sale interpretando al mismo personaje de siempre, como casi siempre. Pero funciona, así que qué más da. El caso es que la pasarán bien.