Runbow | Reseña

Con casi tres años de existencia, Runbow da el salto a PlayStation 4 para traer una propuesta diferente a los juegos de multijugador de plataformas y también de pleitos en arenas. Runbow lo pudimos reseñar y aunque tiene mucha tela de dónde cortar, los disfrutamos como enanos.

EN ARCOÍRIS DE POSIBILIDADES

Runbow toma su nombre del verbo “correr” y su juego de palabras con “arcoíris” -run, rainbow-, y es que el juego básicamente consiste en correr para alcanzar el trofeo que está en la meta, pero siempre y cuando sean tan buenos para sortear los accidentes del escenario que nos harán morir si no tenemos cuidado, y también si no entendemos el truco de los colores. Así es, Runbow cuenta con este fondo de pantalla que cambia de color paulatinamente, ya sea en tonalidades de verde, amarillo, naranja, azul, y todo con la finalidad de mostrar y ocultar plataformas o puertas del mismo color, permitiéndonos usarlas para avanzar o pasar por un espacio cerrado, sin embargo el problema viene cuando los pisos toman el mismo color y caeremos directo a la muerte o al piso negro del escenario, en el mejor de los casos.

Este sistema se utiliza en todas las modalidades, ya sea en King of the Hill, en Arena o en los escenarios para correr, lo que permite fácilmente adaptarse a la dificultad que esto ocasiona, pero imprimiendo un toque de emoción por la falta de coordinación que mostraremos al inicio. Por fortuna -y es un gesto para agradecer-, todos los modos tienen la posibilidad de jugar hasta cuatro personas en la misma consola, dando más proyección a la diversión por darnos la chance de competir y golpear al prójimo, con lo que aumenta más el factor de entretenimiento por parte de Runbow.

Jugar Runbow constantemente sirve para desbloquear los preciados trofeos de PlayStation, mismos que están relacionados con todas las medallas que se pueden conseguir por realizar muchas acciones, tanto como jugar partidas multijugador o acabar niveles con cierta cantidad de golpes y ganar. Esto permite que Runbow no se convierta rápidamente en un suplicio ni en algo fastidioso, más bien logra darle variedad para seguir buscando la competencia y por supuesto la victoria. Es casi imperativo que Runbow se goce en bola, pues correr solo no es lo mismo que enfrentar carreras contra un amigo e irse poniendo el pie uno al otro. Esto es una chulada que debe ser intentada más de una vez.

El gran extra detrás del juego está en los jugadores a desbloquear, pues empieza uno con los básicos y puede irse encontrando a Juan Aguacate de Guacamelee! -con lo que me ganaron totalmente- y también abrir al protagonista de Shovel Knight -otra chulada de juego-, así que pueden confiar en que Runbow no los aburrirá y cada vez tendrán más motivos para pelearse con sus colegas. Así fue como le hicimos en Kopodo, mentándonos madres minuto a minuto.

VEREDICTO

Aunque me gustaría hablar mucho más de Runbow, no me será posible debido a que es un juego muy corto, que sí efectivamente tiene niveles para aventar para arriba y personajes para repartir por toda la tertulia, por lo que explicar su calidad se hace muy breve y concreta, especialmente porque casi no sufre de errores ni pausas que provoquen lentitud o cortes en el juego, además de que su diseño en el gameplay es muy grato y pocas veces sentiremos que perdemos por la programación, sino más bien por nuestra falta de pericia.

Runbow definitivamente no es el juego a tener y que de manera obligada deben jugar, es un título muy divertido, con varias posibilidades para entretenerse en familia o con amigos, y sin duda es una prueba a nuestra destreza para identificar colores y pensar rápido. Es una buena apuesta por los juegos sencillos y que no recurren a los gráficos de alto impacto, además de contar con un soundtrack deleitable y con una alta rejugabilidad que nos motivará a darle más de dos oportunidades o dos horas frente al televisor.