Secretos Ocultos | Crítica

El atroz pasado que sucumbe la Familia Marrowbone les obliga a trasladarse de Inglaterra a Estados Unidos contextualizado en 1969; la sospechosa ausencia del padre y la enferma madre hace que pronto cuatro hermanos muy jóvenes se adapten a una realidad horrible llena de confusión y miedo.

Secretos Ocultos es una película escrita y dirigida por Sergio G. Sánchez, quien ganó el premio a mejor guión 2008 por “El orfanato” en los premios Goya, que se celebran la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

Ahora en esta propuesta co-producida junto al mismo equipo en “Lo imposible” y “Un Monstruo viene a verme” nos ubican en el ambiente disfuncional social en una familia completa e ideal en cuanto a la imágen y poder adquisitivo, no son ricos, pero el dinero está maldito y si lo gastas, los fantasmas internos regresarán; cada integrante sufre de su propia jaula en carne y hueso, habitable pero con muchas dudas, buscando a la intemperie aquel amor prometido, sin embargo, hay frustraciones que contaminan su felicidad.

Como el género narrativo promete el buen suspenso, me abstengo a contarles sobre qué sucede con tanta descripción, ya que cada elemento audiovisual complace, es tan bien aprovechable para dicha expresión en ésta época, que pueden lograr escenas de verdadero terror, no de ese de fantasía, sino, esto, real, real, puede pasar, y es lo más asfixiante. Aunque haya escenas muy lindas que podrán sacarte una sonrisa o la lagrimita de: “Ay, qué bonito”.

Estoy claramente postrado en mi butaca con lágrimas contenidas porque la historia está tan aterrizada a este plano humano, y apenas estoy asimilando el rollo que cualquiera muy cercanos a nosotros pueden sufrir en silencio, oculto en la disimulación hasta que llegue el día…

Muy recomendable, las líneas de sus personajes son preciosas, sobretodo las del hermano menor, Sam, que dentro de su candor y ternura, es arrastrado por episodios del endemoniado fantasma debido al post trauma. La construcción es idónea para abordar los temas de salud mental en cada integrante. Billy, aquel muchacho que se rebela con previo aviso. Jane, hermana que representa la sustitución maternal y paternal, ambivalente, suspendida entre ambas figuras y Jack, el mayor, quién asume la responsabilidad de mantener el control y juicio de la realidad en la casa.

La historia está complementada con personajes secundarios sólidos y frecuentes a cambiar el curso de flujo de la familia. De cómo les impacta directamente sus acciones y tanto para bien como para mal.

Entre esos está Allie, que no conozco a la actriz y será a la único que observo una similitud de interpretación con Emma Stone. Me arruinaba la película, espero no les pase lo mismo por decirles. #NotSorry.

Regresando a la historia, de verdad no sé cómo explicarles. Es triste, muy triste. No he podido sacarme de la cabeza la historia, porque en imágenes no es tan exhibicionista ni pretenciosa, por eso mismo, es bastante recomendable para cualquier persona que no necesita ver lo explícito para comprender la gravedad de los problemas.

Si quieres despertar la sensibilidad y estás esperando un buen thriller, éste título podría reivindicar la pasión por concientizar, aunque no parece que sea el objetivo de Sánchez al contarnos tales terribles sucesos, es preocupante como igual dicho film pueda prescindir ante la situación de violencia que vivimos.

He de concluir que los detalles de fotografía y música son espléndidos, en tiempo, aunque a veces parece lenta, es agradable como la edición digital logra matices y poner o quitar para darle pronunciación en el diseño de interiores de la casa, así como los exteriores, un lugar hermoso guardando el más horrendo pasado.