Atentado en el estadio | Crítica

“Atentado en el estadio” es una película al puro estilo de Jason Bourne o Duro de Matar, ha llegado al Reino Unido para destruir el emblemático estadio Boleyn Ground de equipo de futbol soccer West Ham United. El director de la cinta, Scott Mann, tuvo un increíble golpe de suerte ya que, como el equipo West Ham United se mudará de estadio, esta producción tuvo completa libertad de hacer lo que quisiera en el mismísimo estado. Andar en motocicleta por los corredores, bloquear las puertas de acceso, acordonar el perímetro del estadio, hasta destruir la cocina del estadio en medio de una pelea, todo fue posible y 100% filmado dentro de las instalaciones del Boleyn Ground.

El exmarine de los Estados Unidos, Michael Knox (Dave Bautista) está de visita en Londres para convivir con la esposa e hija de su mejor amigo de la armada, a quien él considera su hermano y es marcado como muerto durante una misión con Knox. Michael sabía lo mucho que su hermano deseaba llevar a su hija Danni (Lara Peake) a un partido del West Ham United, por lo que este ha comprado dos boletos para ir a la semifinal entre el West Ham United de Londres y el Dynamo de Moscú.

Ya en el estadio, Michael y Danni pretendiendo disfrutar del partido, Michael va a comprar unos hot dogs mientras que Danni se va con un muchacho con el que se encuentra saliendo. Knox al darse cuenta de la desaparición de Danni, acude con un guardia de seguridad del estadio, Faisal Khan (Amit Shah), quien lo guía al cuarto de seguridad para que lo ayuden a localizar a su sobrina. Aquí es donde se desata nuestra aventura de “Duro de Matar”.

“Atentado en el estadio” es de esas películas de acción que son tan entretenidas que aún desafiando la física y sobre todo la lógica, lo puedes dejar pasar y seguir comiendo de tus palomitas. Uno como espectador de la película puede hacerse preguntas como: “¿Neta?, ¿en serio no ven el avión disparando al techo?” O simple y sencillamente preguntarnos: “¿cómo rayos llegó el West Ham a una semifinal europea”? (Chiste futbolístico). Pero pónganse en los zapatos de los aficionados, quienes están inmersos en el partido y que solo al medio tiempo se desconectaron durante 15 minutos para volver a recargar sus cervezas, comprar más hotdogs, etc. Por nuestra parte como espectadores de la película solo podemos pensar en un “no manches jaja” y seguir disfrutando de la acción.

A pesar de que Mann supo manejar muy bien las altas y bajas de acción, no cabe duda que “Atentado en el estadio” está muy influenciada por los éxitos taquilleros de acción. Acción es frenética, cuando se detiene es porque en verdad se debe detener, la cómica asistencia de Faisal es un punto muy acertado y más por su origen indio en Londres, lo cual le da un semblante sobresaliente en su tipo de humor y que definitivamente explotan su origen étnico en la película. Por su parte, Bautista no es el clásico galán de acción por el que todas las mujeres se derriten, sino es el hombre rudo de acción que todo los hombre podríamos desear ser para salvaguardar a nuestros seres queridos, lo cual le da un poco más de escepticismo a la cinta, ya que no está la clásica “dama en peligro”, sino que es su sobrina a quien hay que cuidar.

“Atentado en el estadio” es un buena película en general, la decisión de que todas las escenas fueran en la edificación original del Boleyn Ground fue espectacular impregnándonos de ese sentimiento de claustrofobia que debió sentir la gente del estadio. Por lo que, si te gustan las películas de acción, NO te gusta el romanticismo, y te gusta aunque sea un poquito el fútbol soccer, “Atentado en el estadio” es una película que no te debes perder.