Beat Cop | Reseña

De nuevo vamos con un juego en iOS, siendo más específicos, en el iPad pues debido al tamaño y al detalle de los gráficos nos fue imposible concentrarnos bien en el iPhone a pesar de que es un tamaño Plus. Pero le dimos una buena revisada a Beat Cop y esto es lo que opinamos de la aventura ochentera pixeleada y policiaca.

DELEITE GRÁFICO

Si solo habláramos de este apartado sin duda mi calificación se iría a los cielos pues Beat Cop alardea durísimo en los perfectamente bien cuidados escenarios, personajes, vehículos y detalles, así como objetos, menús y fachadas de edificios, no me cabe la menor duda de que los diseñadores son verdaderos expertos en su ramo y que pronto podrían estar sacando otra producción con el mismo estilo. En lo particular me encantaría.

Pero Beat Cop no son pixeles bellamente acomodados, es la historia del nuevo policía de la comisaría 69 de New York quien debe aprender cómo se maneja la calle a la que fue asignado, sobre todo porque no es nada fácil y está llena de negocios con montonal de problemas, gente inmiscuida en la mafia, un poco de pandillas, un sacerdote muy extraño y toda clase de conductores que les vale el estado de su auto así como del lugar donde lo aparcan.

Beat Cop es el diario de un policía y de cómo va manejando el vecindario mientras debe decidir entre ser corrupto o legal, pero con la presión de subsistir día a día con el salario reducido y las jugosas ofrendas por parte de los ciudadanos y mafiosos. Por lo que las alternativas presentadas pueden o no parecer importantes, pero al final decidirán mucho en la vida de nuestro protagonista. Así que sepan que pasar inadvertidos esos extensos diálogos podrán ser la diferencia entre el éxito o fracaso de su aventura.

NO SÉ BIEN QUÉ GÉNERO ES

¿Survival? ¿Estrategia? No sé honestamente pero me recordó muchísimo a la obra maestra “Papers, Please”, donde somos un agente aduanal que de acuerdo a su trabajo es como va recibiendo su paga y así puede o no mantener a su familia a flote. Esto más o menos sucede así en Beat Cop, pues cada día es una historia diferente donde lo más importante y lo que no deben dejar de hacer, es levantar multas a los autos por estacionar en lugar prohibido, traer las llantas averiadas o los faros fundidos e incluso por exceder el límite del parquímetro. A todo esto se le une el constante trajín de la gente que buscará pasarles una módica cantidad por omitir la multa, o por no ser arrestado, poniendo en un dilema al policía que no está recibiendo una paga decente y que le brillan los ojos con los ofrecimientos tan generosos.

Beat Cop es también una oda a los años ochenta, a la cultura, la música, el comportamiento de la gente, los autos y sobre todo al estilo de vida, por lo que la gente que haya vivido en esa época no dejarán de recordar varios detalles como incluso las películas famosas de la década. Por ese lado Beat Cop también se lleva las palmas por su magnífica recreación de un barrio ochentero pero con la malicia que caracteriza a los vecindarios de mala muerte en New York, de esos con callejones peligrosos y sexo servidoras en plena luz del día dispuestas a todo. Y con su buena dotación de drogas y delitos para no desentonar.

VEREDICTO

Beat Cop nos gustó mucho sin llegar a tenerlo en un altísimo pedestal, y no porque no nos hayamos divertido, sino porque consideramos que su alcance podría escalar al PlayStation Vita, u otras consolas que no solo sean el Nintendo Switch o plataformas como Steam. Su genialidad está un poco reprimida y siento que la rienda no se la soltaron como pudieron haberlo hecho, aunque esperamos que actualizaciones más adelante nos regalen más detalles para atesorar porque siendo honestos, este juego tiene mucho jugo más para exprimirle.

Siendo ideal para pantallas touch, nos hubiera encantado un poquito más de control en el protagonista y con cierta desaparición de pausas en el andar para realizar actividades de manera más fluida, fuera de eso pienso que el diseño es maravilloso y que su esencia es comparable con la de grandes obras independientes que bien podrían alcanzar lo más alto del podio, pero con un leve pulida más.