Bloodstained: Ritual of the Night | Reseña

Ya me acordé de este juego, era el que originalmente iba a ser como la continuación de Castlevania pues lo hizo el mismo Koji Igarashi, pero por cuestiones de que no tiene la licencia o algo por el estilo, entonces solo es una de esas famosas “suceroas espirituales”, mote que me choca usar pero después de jugarlo resulta que sí lo es, en efecto es eso pues hagan de cuenta que estamos jugando Castlevania pero con modelos 3D. Ah! Pero ahí no acaba la reseña.

MIRIANNNNNN, AH NO, MIRIAMMMMMMM

Así se llama la protagonista, Miriam, una señorita que fue víctima de experimentos con cristales -en el juego se llamar Shards- para tener unos poderes muy chidos capaces de ayudar al gremio de los alquimistas contra las fuerzas malditas y desgraciadas del infierno. La historia es mucho más que eso, de hecho es un borlote tremendo de ejércitos malignos, venganzas, malas intenciones, peleas de antaño y otras cosas más que podrían o no ser de importancia a la hora del juego, pues las mecánicas son bien sencillas, simplemente es cuestión de pelear y pelear en escenarios 2.5D con mapas súper Metroidvania, con la intención de encontrar la mayor cantidad de cofres los cuales van regalando recursos, objetos y armas, así como de encontrarse con enemigos para matarlos -de manera relativamente sencilla- hasta tratar de acabar con todo el mapa, o hallar al jefe de nivel, mismo que es como todos los jefes de nivel de la historia, con sus respectivos patrones de ataque, enormes pero a la vez indefensos, con un titipuchal de vitalidad y sin una barra que te diga cuánto falta para acabarlo. Muy básico todo.

Sí, así como lo leen, Bloodstained: Ritual of the Night es un juego muy básico sin importar todas las armas que puedan cargar, las mejoras a su personaje, los mega mapas con secretos, la cantidad incontable de trofeos para el Platino, la historia, los jefes… Sin importar nada de eso, es un juego muy básico pues ES UN CASTLEVANIA MÁS. Así de claro y así de sencillo, pues son las fuentes de las letras, los ataques, los marcadores, los mapas, las mecánicas, la música, lo que no deja de derramar el parecido a dicho juego y sobre todo la falta de imaginación y el no querer salir de la zona de confort a la hora de realizar un juego. Pero me desbordaré en el veredicto, por lo pronto podemos señalar algunas cosas más del título.

Durante el desarrollo, Bloodstained: Ritual of the Night tenía este diseño de 2D que tuvo que ser cambiado supongo por razones estéticas, por lo que se atrasó todavía más su salida y se agradece pues en realidad los gráficos son muy buenos a pesar de que el diseño de los personajes es el clásico de JRPG con sus diálogos no tan largos -cosa que se agradece mil millones-, los escenarios aunque sencillos y con apariciones de enemigos muy predecibles, pero tienen una agradable atmósfera que permite desarrollar ataques de cualquier tipo que hayamos adquirido, otro valor agregado de Bloodstained, pues no solo es tener el arma más chirindonga, sino también aprender a usar los poderes que conllevan estos cristales -los famosos Shards- para encarar enemigos cada vez más pesados o usar algunos artefactos en los escenarios que abrirían pasadizos o cuartos escondidos.

Siendo muy honestos, Bloodstained: Ritual of the Night es un juego muy bueno para los que nos gusta este tipo de títulos al mero estilo de la vieja escuela, con sus ataques y poderes, enemigos y escenarios, historia y música, con todo eso es muy fácil clavarse y jugar muchas horas tratando de subir de nivel regresando a los cuartos para que los demonios reaparezcan, pero quizá sea por mera nostalgia por la que estemos ahí juegue y juegue, ya que Bloodstained: Ritual of the Night no aporta realmente una nueva propuesta que convenza al gamer a comprarlo y que con todo lo que ofrece pueda convertirse en un juego memorable.

VEREDICTO

No se requiere tanto tiempo frente a la pantalla para saber si jugar Bloodstained: Ritual of the Night será una experiencia como ninguna, realmente es cuestión de unas dos horas para entender que estamos ante otro Castlevania, otro Metroid, otro juego como cualquiera de esa serie -siempre y cuando sea en 2D o 2.5D- y que no hay nada que realmente sobresalga o marque una diferencia con todos los demás.

No hablo de un juego del montón ni de un título para despreciar pues sí tiene su grado de emoción, dificultad y aventura, pero nada fuera de lo común, ni nada fuera de lo convencional, realmente estamos ante un juego normal y bueno, pero que no eleva los estándares ni puso a prueba a los desarrolladores, pues no se sale de las ideas básicas, lo cual puede llegar a ser molesto por el hecho de no querer atreverse a algo más teniendo los recursos humanos y financieros para descararse y salir de su zona de confort. Simplemente Bloodstained: Ritual of the Night es un juego tipo Metroidvania que no puede ser catalogado como algo más.

Entonces creo que sí es del montón después de todo.