Escape Room | Crítica

Original Film, Columbia Pictures y Sony Pictures estrenan Escape Room, una cinta de suspenso y terror psicológico bajo la dirección de Adam Robitel y un guión por Bragi F.Schut y María Melnik Escape Room no les permitirá estar en paz por las casi dos horas que dura la película, gracias a situaciones estresantes donde el suspenso reina en todo momento.

¿QUIEREN MIEDO?

Escape Room no es como usualmente las películas de terror, no tenemos asesinos seriales, ni monstruos del espacio, ni embrujos o demonios de algún tipo, en vez de eso nos presenta una historia del tipo “El Cubo” (cinta de 1997), ya que nos presenta a varios personajes que deben sobrevivir en un espacio cerrado, donde las trampas mortales se activan con el tiempo y sin misericordia. De esta forma Escape Room se enfoca en presentar situaciones estresantes y llenas de peligro, en las que sabemos, cualquiera de los protagonistas puede morir en cualquier momento.

Entonces, Escape Room funciona de esta forma, y lo hace de una forma bastante ágil y dinámica, llevando al espectador no a través de un cuarto, si no una serie de habitaciones diseñadas para asesinar a sus ocupantes, si es que ellos no son lo suficientemente listos, y de acción rápida. Aquí la historia, aún siendo algo básica, nos da algunos detalles sobre la vida pasada de los protagonistas para así, llevar mejor la lógica de la narrativa y para que el público se interese por ellos; aquí cabe decir que en efecto esto funciona, gracias además a una serie de actuaciones bien logradas y que se respaldan por escenas bien escritas y desarrolladas. Escape Room entonces puede parecer ligera o sencilla, pero dentro de su trabajo narrativo se toma el tiempo para saber crear angustia en el espectador, y lograr momentos de tensión y descanso a lo largo de sus minutos.

ES COMO AGUANTAR LA RESPIRACIÓN Y TOMAR AIRE DE NUEVO

Escape Room es inteligente en su dinámica de escenas, pues prácticamente cada cuarto presentado funciona como una forma de intenso suspenso en el que el espectador tiene la certeza de que algo malo va pasar, pero realmente no sabe quien va morir, de qué forma o en qué momento; posteriormente, personajes que logren “pasar” la prueba, dejan en este espacio los segundos para que el público “tome aire y se relaje” para luego ser llevado de nuevo a un momento de nerviosismo. Y así es como básicamente funciona la cinta hasta sus momentos de desenlace, lo cual la hace una verdadera prueba de horror y hasta cierto punto pánico. Escape Room refleja que no hace falta mucha historia, si no una ejecución de momentos, unos tras otros, de miedo, que ayudado de buenas actuaciones, hacen que el espectador esté al filo de la butaca de forma contínua.

¿RECOMENDADA?

Los fans del suspenso sobre todo van a saber valorar cada instante de la cinta, personas con claustrofobia, seguramente necesitarán relajarse y tomar un respiro, y un público general pasará un momento de horror y tensión que seguramente no olvidarán. Escape Room es una película que juega con miedos básicos con el que cualquiera se puede identificar, y es por eso que funciona sin la necesidad de una épica historia.

Protagonizada por Logan Miller, Taylor Russell, Tyler Labine, Jay Ellis, Nik Dodani y Deborah Ann Woll, Escape Room cumple con lo que promete, es una buena opción para ir al cine y fingir que no tenemos miedo ni estrés por la historia, mientras tratamos de estar lo más relajados en nuestra butaca y comemos palomitas de forma muy casual. ¿Tenemos una nueva franquicia en el horizonte? Puede que sí.