Fear the Wolves | Reseña

Parece que cada temporada hay un nuevo battle royale, y posiblemente la tendencia continué hasta que cada editor tenga alguno representando su sello. No lo digo como algo malo, pues lo mismo sucede con otros géneros de videojuego. El asunto es, que cada uno de esos juegos se diferencie del resto con su diseño, alguna mecánica, gráficos, ambiente, hasta su publico. Y con esta variedad, es que los jugadores ganamos, porque tenemos muchas opciones para elegir la que más nos atraiga, o la que evoque nuestro ánimo del día.

En este aspecto, Fear the Wolves es una de esas propuestas. Tomando de base S.T.A.L.K.E.R, Vostok Games ofrece un battle royale menos colorido, menos gracioso, y menos entusiasta; Pero aunque pueden parecer factores negativos, en realidad es por estas cualidades que el juego se diferencia del resto, pues han apuntado por una experiencia más realista, de suspenso y con un factor sorpresa, cosa que pocos ofrecen.

De inicio nos encontramos con personajes completamente genéricos, que iremos customizando de dos formas, obteniendo accesorios durante las partidas (que se pierden al terminar porque funcionan como power-ups) y comprandolos con dinero de juego obtenido por el puntaje de las partidas, dichos accesorios se encuentran en distintas categorías, no restrictivas, que finalmente nos dan el blinblin deseado.

La cantidad de armas es extensa (+20), aunque por alguna razón no lo parece, quizá porque muchas son muy parecidas y algunas que de verdad lucen por su diseño, no están disponibles. Lo bueno, es que se pueden llevar tres armas distintas, un hacha, y granadas como es costumbre (además de items variados para restablecer salud y escudo).

La simulación de los disparos puede no complacer a todo el mundo, pero hay que recordar que se trata de algo un poco más realista, así que pocos disparos certeros son suficientes para causar una baja, mientras que gastar rafagas puede ser peor para nosotros, delatando nuestra posición y porque la verdad es que la munición es más escasa que cualquier otro elemento del juego, punto que no sé si contar a favor (por su realismo) o en contra (porque causa insatisfacción).

Pasamos a las partidas, ubicadas en un área enorme de Chernobyl, y con enorme me refiero exactamente a eso. Donde el mapa se encuentra rodeado por radioactividad que conforme avanza el juego invade zonas por etapas.

La primera son tres advertencias del tiempo que tiene el jugador para abandonar el lugar (90, 60, y 30 segundos), durante la segunda comienzan a aparecer anomalías y partículas suspendidas en el aire que advierten del peligro inminente, también es en este punto que se comienzan a escuchar aullidos. Y por último, el ambiente en general se torna rojizo, y lo mejor es que el jugador se encuentre a punto de abandonar la zona, o de lo contrario, lo más probable es que muera sin sentido jaja.

La reducción del mapa, obliga a los jugadores a permanecer en movimiento en todo momento, claro que se puede campear, pero no toda la partida o de la forma estática que se acostumbra. Por otra parte, todo esto ocurre de forma aleatoria (quizá calculado por la cantidad de jugadores en ciertas zonas), lo que ofrece un grado de sorpresa y angustia en cada partida.

Además de enfrentar al resto de jugadores, que cabe señalar, existe la opción de jugar en forma solitaria, o en parejas para demostrar quien tiene el bromance más pesado XD También debemos sobrevivir a los lobos, los cuales podemos encontrar aleatoriamente en el mapa, por mala suerte, o lo más probable, porque estamos en una zona cercana a la radiación, o a punto de ser invadida por esta.

Lo mejor de los lobos, es que se mueven en grupos pequeños y no son muy rápidos, lo malo es que te pueden matar a pesar de eso. Son acompañados por una loba blanca, que debe ser eliminada a como dé lugar, o continuará llamando lobos, luego de acabar con ella podemos sacarle el corazón para utilizarlo como un arma de invocación de lobos, si es que los necesitamos para echar montón en algún momento… Posiblemente su mejor uso sea justo antes de terminar la partida.

Una partida puede llegar a 100 jugadores, pero con 20 aparece una votación para comenzar al tiro, perfecto en esos horarios con pocas personas. Aparecemos en la zona, buscamos lo necesario para sobrevivir y aniquilar enemigos, escapamos de las zonas contaminadas, enfrentamos lobos y jugadores. Y finalmente ocurren dos situaciones, la primera es que seamos los últimos en pie, ganando la partida; la segunda, que escapemos utilizando el helicóptero que brinda un punto de extracción. No suena mal, cuando la munición es escasa, cuando puedes tener poca vida en este punto, y si quieres arriesgarte a ser derribado mientras crees estar a dos pies del escape.

Técnicamente, Fear the Wolves cumple. El audio es bastante bueno en cuanto a la ambientación, el sonido de las armas y los lobos, pero la música en realidad pasa desapercibida, siendo que podría dar el punch para cargar la partida de más adrenalina y tensión. Los gráficos no son exageradamente buenos, pero si se ven bastante bien. Y la jugabilidad es satisfactoria sin más, aunque agradezco que el personaje no se canse de correr a los 5 segundos, como es costumbre, porque sería imposible salir de un área contaminada.

El diseño del mapa, enorme, ofrece varias zonas que a pesar de contar con algunos elementos genéricos, llegan a definirse y distinguirse por sus estructuras más grandes, como edificios, fábricas, maquinaria, etc. Incluso puedes encontrar y conducir un vehículo de algún área de campamento.

En este momento puedo señalar, que el juego ha cambiado en varias cosas desde que se lanzó en su fase de early-access hace unos meses, demostrando que los desarrolladores realmente se han dedicado a mejorarlo, escuchando la opinión de sus jugadores. Eliminando ciertos detalles y agregando elementos, de los que algunos ya he mencionado, para ofrecer el mejor producto.

Realmente el único problema de Fear the Wolves, es que a diferencia de varios en la competencia, no es Free to play. Razón por la que seguramente, su base de jugadores es aún reducida, sin embargo tiene un buen precio (menor a lo que se gastan muchos en loot boxes), no es muy difícil encontrar partidas, y es un juego divertido con un grado de reto aceptable. ¿Qué le falta? Votaría por más munición y más lobos, quizá una horda rondando el mapa… O quizá, ya solo son pajas mentales y solo hay que disfrutarlo sin más.