Godzilla II: El Rey de los Monstruos | Crítica

Desde el inicio, Godzilla II: El Rey de los Monstruos, deja en claro que esta no será una sutil y privada muestra de lo que un “kaiju” le hace a una ciudad. Es 2014 y todo el mundo sabe lo que sucedió con Godzilla y como logró destruir casi por completo una ciudad. En el presente, y debido a esto, organizaciones en todo el mundo, especialmente MONARCH, ha dedicado su vida y recursos a buscar más monstruos/dioses en el mundo, siendo otro famoso conocido King Kong, entre otros tantos… “17 hasta el momento y contando cada dia”.

Godzilla II: El Rey de los Monstruos es dirigida y co-escrita por Michael Dougherty, quien hizo el mismo arte en la primera entrega. Sin embargo, ahora cambiamos un poco el casting hacia Kyle Chandler, Vera Farmiga (la mismísima señora Warren de El Conjuro) y Millie Bobby Brown (si, la misma de Stranger Things), quienes forman una familia dividida tras el primer acontecimiento con Godzilla. Pero bueno, si bien el cast no es lo mejor, vayamos directo a lo que hace genial a esta cinta.

Todo el mundo sabe de la existencia de Godzilla, pero la organización MONARCH, cuenta con distintas locaciones alrededor del mundo buscando distintos monstruos para “investigación. Esto no es spoiler porque ya lo vimos en los trailers, por lo que les confirmamos la aparición de Mothra, Rodan y el increíblemente cabrón, King Ghidorah, todos perfectamente personificados como papá Toho los diseñó hace décadas y que ahora los traen “a la vida real”. Por el lado de la humanidad, estamos los inútiles humanos junto a Godzilla, quien para bien o para mal, busca cuidar su posición como el rey ante estas bestias.

Tras algunas complicaciones y obvio nadie quiera en el mundo, estos emblemáticos monstruos están siendo liberados causando destrozos en sus ubicaciones. Por lo que las pocas buenas personas que quedan en MONARCH, buscan impedir la mayor cantidad de problemas que puedan ocasionar estos kaijus. Siendo estas unas increíbles escenas de acción entre humanos y monstruos, y monstruos y más monstruos. Esto incluso mostrando una increíble escena a la hot pursuit entre Rodan y la nave Argo. Pero la verdad es que, la acción se lleva en todo momento de la película, manejando unas curvas de emoción que a cada rato te harán dar un pequeño grito junto a una sonrisa en tu rostro.

A pesar de tanta gloria visual, si en algo podemos mencionar que “falla” Godzilla II: El Rey de los Monstruos, es en el diálogo. Y vaya que lo considero un problema que le cuesta 1 punto en la calificación ya que no tenemos tanto diálogo porque lo primordial es la acción entre los monstruos, pero durante las escenas en que tenemos diálogo, por lo general es simple o por la urgencia de contener a tantos personajes, llega un momento en que mejor introducen a todos de golpe, acelerando un poquito la trama. Pero al final del día esta es la película de Godzilla, y mientras el “ruja” todo estará bien, y los que van a ver esta película es porque quieren escuchar su emblemático rugido y madrazos entre monstruos.

Sin duda Warner Bros. y Legendary están haciendo un muy buen trabajo con el Monster Verse que están construyendo entre Kong y Godzilla. Para los fanáticos de Godzilla, estarán muy felices de ver Easter Eggs de las primeras películas japonesas, la entrega americana y hasta la caricatura. Al final del día, Godzilla II: El Rey de los Monstruos es todo lo que un fanático esperaría ver de una película así desde su inicio hasta las escenas post-créditos.

Godzilla II: El Rey de los Monstruos es una increíble ejercicio visual de cómo sería una pelea entre monstruos a “puño” limpio, sin importarles la humanidad ni sus edificios, aquí lo único que se debe demostrar es quien es el verdadero Rey de los Monstruos. Para nuestra suerte, esta entrega corrige la falta de argumento y profundidad de su predecesora, reviviendo los ánimos y euforia del público conocedor y no tan conocedor ¡haciéndonos fanáticos del Rey Gojira!