Green Book: Una amistad sin fronteras | Crítica

No es sorpresa saber que esta nueva obra maestra de Peter Farrelly, Green Book: Una amistad sin fronteras, nos recuerda la seria mentalidad al contar la historia detrás de la amistad entre el famoso pianista Donald Shirley (Mahershala Ali) y el chofer Tony Lip (Viggo Mortensen).

Nos encontramos en 1962 y Tony Lip ha quedado desempleado temporalmente, por lo que es necesario encontrar lo que sea para sobrevivir. Por otro lado, el pianista Donald Shirley se encuentra buscando un conductor para que lo lleve por las principales ciudades del sur para su gira musical. Donald al ser una persona de color, está consciente que en muchos lugares nos será bien recibido, por lo que espera de Tony que también lo ayude si llega a suceder algún percance.

Farrelly se une con el escritor Brian Hayes Currie y con el hijo de Tony Lip, Nick Vallelonga, como productor para entregarnos una inspiradora película de redención hacia nuestros semejantes. Si bien empezamos la cinta e inmediatamente vemos a un Tony Lip haciendo un petrificante uso del racismo hacia dos personas de color que se encuentran cerca de él, esto logra captar todo nuestro odio haciendo de Tony Lip nuestro personaje más odiado hasta el momento. Sin embargo, Green Book: Una amistad sin fronteras trae consigo un proceso largo y lento hacia la idealización de las razas, la cual vemos reflejada en Tony, siendo este quien vive a lado de Donald todo lo que las personas de color tienen que pasar en esos años (y por desgracia hasta la fecha), sin importar si son ricos o famosos.

Ahora bien, el título de la cinta es Green Book: Una amistad sin fronteras. La segunda parte la entendemos a la perfección, dándonos la clara idea de Tony valorando a Donald y volviéndose grandes amigos. Sin embargo “Green Book” para el público latino no es de gran información (hasta que vean la película) por lo que aquí se los explicamos brevemente. El “Libro Verde” o “Green Book” viene por el libro original de “The Negro Motorist Green Book” de 1936, el cual sirvió en los años 30’s a 60’s para que los afro-americanos conocieran las rutas más seguras para viajar por los Estos Unidos, así como las ciudades a las que podían o no llegar y los alojamientos más “amigables” para las personas de color. Este manual ayudó a miles de afroamericanos a sobrevivir durante la época de la Segregación en los Estados Unidos de América, evadiendo los actos racistas, las humillaciones y sobre todo, la muerte o esclavitud. En nuestra cinta, Donald acude a este libro para conocer los lugares donde se puede hospedar, las horas en que puede salir a la calle y los baños que puede utilizar sin ser víctima de hostigamiento u acoso. Desgraciadamente aunque esto suene a que ya no pase en nuestra era, es decepcionante la cantidad de reportes sobre agresión y humillación en base al racismo en los Estados Unidos hoy en día.

Green Book: Una amistad sin fronteras, sin duda pudo haber sido suavizada respecto a los temas que toca, pero si hubieran hecho eso, definitivamente no hubieran capturado la esencia de los sucesos, haciéndola una película más del montón. Fue muy entretenido conocer el carácter de Tony a través de Viggo Mortensen, quien le da ese aspecto facial rudo, pero que a la vez es muy cómico. Si miran los trailers y solo piensan que Tony será el patiño de Donald, están muy equivocados, durante el transcurso de la cinta, la evolución de Tony es espectacular sin lucir forzada mostrándonos un verdadero sentimiento de redención ante la situación. Por su parte, Ali, tan elegante y con ese porte y semblante que nunca sabemos si es alguien bueno o alguien malo, definitivamente fue la mejor opción para el papel de Donald Shirley. Sus gestos nos transmiten dolor y sufrimiento sin ver golpes o lágrimas, nos muestra una furia interna de querer responder a cada insulto pero sin poder hacerlo, y esa mirada fría que con solo cruzarla te impregna de decepción por la América Blanca.

Farrelly en sus obras anteriores está tan acostumbrado a provocar excesivas reacciones por la comedia de las mismas, por lo que Green Book: Una amistad sin fronteras no está exenta de comedia, dando como resultado ritmos dramáticos más tranquilos y pasables para el público. Al terminar la película, entre muchas cosas, te quedas con la sensación de que esto será un éxito.