Hellboy | Crítica

Hellboy de Mike Mignola, es uno de los cómics más maravillosos y versátiles que vimos en la década de los 90’s. Es un personaje sin igual, Hellboy, en la actualidad, es un investigador paranormal y demonólogo que si bien tiene que luchar día a día consigo mismo, él es el encargado de mantener al mundo demoniaco escondido de la humanidad.

En 2004, Guillermo del Toro se vio seducido a dirigir y producir las adaptaciones de la pantalla grande de Hellboy, y su secuela Hellboy: El Ejército Dorado en 2008, y que aunque ambas películas fueron aplaudidas por la crítica y bien recibidas por los amantes del trabajo de del Toro, estas cintas están casi en el olvido hoy en día, incluso cancelando la posibilidad de Hellboy 3 en 2017. Sin embargo, tras dicha cancelación, Lionsgate, Dark Horse Entertainment y el director Neil Marshall decidieron emprender este reboot de una forma completamente distinta a lo que nos había presentado del Toro.

Mucho se temía sobre la decisión de tener un mundo mucho más oscuro y de clasificación R, a diferencia de lo que hizo Guillermo del Toro. Si bien del Toro es un maestro en la ideación y materialización de monstruos, cualquiera que intente suplantar su trabajo se podría decir que está destinado al fracaso, y con esto, ¡vaya sorpresa que nos llevamos con Marshall! Al igual que en los comics, Hellboy (David Harbour) es parte de la Oficina de Investigación y Defensa Paranormal, una organización secreta dedicada al control y eliminación de monstruos o amenazas paranormales. Al ser enviado por su “padre”, el profesor Broom (Ian McShane), a una misión en Inglaterra para ayudar a detener a unos gigantes que estaban acechando, las cosas no salen del todo bien, lo que lleva a Hellboy a unirse con el agente especial Ben Daimio (Daniel Dae Kim) y la joven psíquica y espiritista, Alice (Sasha Lane) para detener el regreso de Nimue, la Reina de Sangre (Milla Jovovich), quien está de vuelta en la tierra para reclamar la Tierra bajo su control.

El escritor de la cinta, Andrew Cosby, se inspiró en tres arcos de los cómics de Mignola, Darkness Calls, The Wild Hunt y The Storm and the Fury. Si bien conoces estas líneas de Hellboy, esta película se te puede parecer fuera de foco o que no concluyen nada de nadie, sin embargo, si tu conocimiento de Hellboy se limita a las dos cintas anteriores, esta historia se te hará interesante y basta de personajes a los cuales apreciar. Si bien algo que a mi parecer, hace lenta la trama de la película, es la insistente y recurrente cantidad de flashbacks, lo que hace que la trama se estanque, pero tranquilos, estos flashbacks no son innecesarios ni impuestos para llenar o extender la película, cada flashback posicionado es clave para que cualquier miembro del público pueda entender qué está pasando, por qué y con quien.

El elenco de la cinta hace lo mejor que puede, sin embargo solo a David Harbour se le podría otorgar el título de “creíble” o que almenos se siente cómodo siendo Hellboy. En cierto puntos, los diálogos llegan a ser torpes, pero es de aplaudirse la dominación de los aspectos cómicos de Hellboy, haciendo énfasis en su estilo sarcástico y geek, hasta cierto punto. Para darnos un orden de la época en la que estamos, Hellboy hace muy buenas referencias a la cultura pop. En cuanto a Daniel Kim, este actor no tiene pinta de ser el badass del equipo (en la vida real), por lo que sus gestos y maneras de actuar lucen algo forzadas. Por su parte, Sasha Lane es el material joven de la película, pero hace parecer que a los escritores les dio miedo darle mucho protagonismo o diálogo a Alice, por lo que jamás podemos conocer en verdad a este personaje. Así mismo, el gran y virtuoso regreso de Milla Jovovich, carece de protagonismo, ya que lamentablemente no tiene mucho tiempo en pantalla lo que no permite que su personaje se desarrolle de la manera en la que debería. Y por último, el molesto Gruagach(Douglas Tait / Stephen Graham, voz en inglés), no es nada más que molesto, pero al final el hilo conductor para revivir a la Reina de Sangre.

No podemos negar que Hellboy explota de manera audaz y prometedora su clasificación R, así como la excelente calidad del CGI, por lo tanto, podemos decir que este reboot de Hellboy es sangrienta de inicio a fin. Esta cinta está llena de monstruos, pero no son de los que dan miedo, sino monstruos más como los que podemos ver en videojuegos como God of War o Bayonetta, terroríficos en su ser, pero tolerables ante la vista.

En mi opinión, no es justo comparar al Hellboy de Guillermo del Toro con el de Neil Marshall, ya que cada una es grandiosa a su estilo. Si bien este Hellboy es más sangriento y sarcástico, no podemos clasificarlo como la mejor adaptación de los cómics, y aunque muestre muchos puntos a mejorar para una secuela, por si sola puede brillar en su nicho de mercado, siempre y nos muestre más monstruos y una trama igual de activa y frenética.