Parque Mágico | Crítica

La pequeña June (Mía Rubín-Legarreta, voz en español latino) y su mamá (Andrea Legarreta, voz en español latino) tienen un pequeño pero mágico momento juntas, construyendo así el mejor parque temático de todo el universo, Wonderland. Pero un día, un trágico acontecimiento llega a la vida de June, llevándola a enfrentar sus miedos y tristezas.

Wonder Park, o Parque Mágico en español latino, es un parque temático creado por la imaginación de June, una simpática pequeñita con un increíble sentido de la ingeniería y la imaginación; teniendo la habilidad de crear increíbles y maravillosos juegos con divertidas y muy alocadas temáticas, como la “Catapulpo” la cual te sube a una esfera y es lanzada por los aires para llegar a otro punto del parque, o también tenemos “El carrusel de peces voladores”, entre muchas otras atracciones. Y como todo parque, este es administrado y optimizado por un peculiar grupo de animalitos parlantes, el oso azul Boomer (Francisco Landa, voz en español latino), los hermanos castores Gus (Luis García Postigo, voz en español latino) y Cooper (Christian Martinoli, voz en español latino), también tenemos a la fuerte jabalí, Greta (Carla Castañeda, voz en español latino), al inteligente puercoespín Steve (Diego Sáenz, voz en español latino) y al líder del equipo Peanut (Mario Filio, voz en español latino), quien es el encargado de crear los juegos con su plumón mágico gracias a las ideas de June y su madre.

Tras mostrarnos un declive emocional, el papá de June (Erick Rubín, voz en español latino) decide mandar a June a un campamento en el bosque junto a su mejor amigo Banky (Oliver Díaz, voz en español latino) para que se despejara un poco de la situación. Tras alejarse de la ruta planeada en el bosque, June llega a algo que jamás pensó ver en su vida… Wonder Park, pero no era tal y como ella lo esperaba. Y es justo en este momento en que la trama metafórica de la cinta se empieza a revelar.

Por un lado, la audiencia más chiquita de la sala estará emocionada, feliz y un poco agitada por lo que estaremos viendo en la pantalla, mientras que el público más adulto, empezará a atar cabos entre la situación que está pasando June y los acontecimientos que oscurecen a Wonder Park. Y aquí es donde le debemos aplaudir a los directores y productores David Feiss, Clare Kilner y Robert Iscove, por ofrecernos una idea abstracta para llevar un mensaje donde muchas veces tenemos que vivir y pasar la oscuridad para volver a ver al sol brillas.

Todo esto con un ritmo audaz y agitado donde nuestros personajes no tienen ni un minuto de descanso. Sin bien Parque Mágico es una muy buena película para niños, es de notarse que sus personajes llegan a ser un tanto genéricos pero funcionales entre sí para la trama, lo cual compensa de manera adecuada los pequeños momentos en que la animación no muestra lo mejor de sí. Parque Mágico nos trae muchos momentos divertidos (sobre todo los diálogos entre Martinoli y el Dr. García) y un sentimiento interno que todos alguna vez pasamos, pero como lo mencionan en la cinta, hay que superarlo.