¿Quieren una noticia asombrosa? Diablo IV es anunciado para Playstation 4, Xbox One y PC, estos son los detalles

Blizzard sabe alegrarnos el día a todos los gamers pues ha confirmado el desarrollo de Diablo IV y no sólo eso, lo ha hecho con un genial trailer de más de diez minutos llamado “By Three They Come”, el sin duda esperado juego estará disponible en Playstation 4, Xbox One y PC. Y aunque no tenemos una fecha de lanzamiento, sí que podemos ver un video de gameplay, y la verdad es que se ve realmente asombroso.

Fiel a las raíces de la franquicia, Diablo IV ofrecerá un intenso combate, y monstruos de todo tipo, con una búsqueda épica de botín legendario y una jugabilidad y progresión infinitas. Los jugadores encontrarán mazmorras aleatorias llenas de adversarios impredecibles y tesoros inimaginables. Si bien el título continúa apoyando el juego en grupo y en solitario, Diablo IV también brindará oportunidades para que grupos de jugadores se encuentren en el mismo mundo compartido, ya sea para enfrentar desafíos más grandes o en partidas PvP.

En Diablo IV los jugadores intentarán devolver la esperanza al mundo venciendo al mal en todas sus viles encarnaciones, desde los cultistas caníbales adoradores de demonios hasta los nuevos muertos vivientes que emergen de las costas para arrastrar a sus víctimas a una tumba acuosa. Por primera vez en la serie, Sanctuary será una masa de tierra contigua e ininterrumpida que comprenderá diversas regiones que van desde el desierto en llamas de Kejhistan, hasta los verdes bosques infestados de hombres lobo de Scosglen, hasta el duro y agreste desierto de las Estepas Secas.

Por el momento se sabe además que las tres clases que tendremos son:

– El Bárbaro, conocido por su incomparable fuerza y brutal combate cuerpo a cuerpo, utiliza un sistema nuevo y más poderoso en la batalla, el Arsenal, que los arma con la capacidad de transportar y cambiar rápidamente entre cuatro armas diferentes a la vez al asignarlos a ataques individuales.

– La Hechicera vuelve a escuchar sus raíces de Diablo II y da forma a los elementos para destruir a sus enemigos atravesándolos sobre puntas de hielo irregulares, electrocutándolos con rayos o lloviendo meteoritos en llamas desde el cielo.

– El druida es un cambiaformas salvaje cuyo estilo de juego actualizado les permite transformarse fluidamente entre hombres lobo, hombres lobo y formas humanas para liberar el poder crudo de la furia de la naturaleza sobre las fuerzas de los Infiernos ardientes.

En Diablo IV los jugadores podrán experimentar y descubrir innumerables construcciones de personajes a través de árboles de talentos y habilidades personalizables, un sistema de botín lleno de elementos legendarios y establecidos para recolectar, incluso encontrarán monturas personalizadas para atravesar el mundo abierto:

– Scosglen: las tierras salvajes de Scosglen son tan verdes como mortales. Los que se pierden en el bosque rara vez regresan, sus gritos silenciados por aullidos escalofriantes. Los druidas que habitan aquí harán cualquier cosa para proteger su estilo de vida, incluso arriesgar la pérdida de su humanidad para desatar a la bestia dentro.
Picos fracturados: los alrededores rocosos y montañosos han mantenido a la mayoría de los visitantes alejados de este paisaje helado. Los monjes devotos que buscan refugio en el aislamiento de los Picos encuentran la iluminación, felizmente ignorantes de los horrores que acechan debajo de los riscos.

– Estepas secas: en las Estepas secas, las vidas valen menos que el agua. Los bárbaros robustos, los mercenarios despiadados y los magos sangrientos caníbales luchan por la supervivencia en las duras e implacables salinas que solo los más resistentes o desesperados llaman hogar.

– Hawezar: el veneno, la enfermedad y la desesperación se extienden por esta región como moho, creciendo e infectando todo lo que hay dentro. Hawezar es una tierra mortal, incluso para aquellos familiarizados con sus tortuosos y tortuosos caminos. Las brujas entonan maldiciones olvidadas hace mucho tiempo dentro de los pantanos, y solo aquellos que tratan con la muerte, o desean encontrarla, voluntariamente vienen aquí.

– Kehjistan: innumerables guerras e invasiones demoníacas han dejado en ruinas lo que alguna vez fue un bastión de la civilización, aunque el mal aún se agita bajo las arenas del desierto. Las personas que viven aquí solían disfrutar de la opulencia y los lujos; ahora se enfrentan al miedo y la paranoia, mientras los cultistas trabajan en las sombras para descubrir antiguos males.