RAD | Reseña

Han estado cansados de videojuegos donde solo quieren golpear, golpear, golpear y golpear? Sin la necesidad de preocuparse por un avance y el clásico factor RPG, y luego mejorar algunas armas, y después cambiar vehículos… Les ha pasado? Creo que “menos es más” aunque a veces sí nos guste meternos en esos líos, pero para cuando no, estará RAD de Double Fine.

Y ESTÁ DOBLEMENTE BUENO

Mocos, que se deja venir el segundo apocalipsis -no uno, dos malditos de esos- y nos súper carga el payaso y resulta que son los jóvenes los que ahora deben de sufrir con toda la destrucción, la reconstrucción y la decepción de vivir en un mundo que ya no ofrece mucho para los humanos. Demonios, me recordó cómo los baby boomers nos dejaron el mundo, la inflación, deudas y la alza de los precios a la generación X y millennials. Bueno, pero hay que comer y subsistir, por lo tanto es que esa generación de la segunda atrocidad global obliga a los chavos a buscar la manera de reforestar el planeta y escabecharse a los monstruos que acechan los áridos terrenos. Cómo? Pues golpeándolos con armas tan letales como un bate de béisbol. Dios nos agarre confesados. U Odín, o Mahoma. O John Smith.

TAN SENCILLO COMO SU NOMBRE

Aparecen en el campamento, salen de él, se encuentran en mapas procedurales (sic), matan enemigos radioactivos, mueren. Vuelven a empezar.

Así de fácil y no tienen que meterle tanto coco, a veces aparecerán objetos útiles para su estadía en el yermo pero aún así nada que haga la aventura muy fácil, simplemente más llevadera. En general RAD no cuenta con una dificultad superior ni semejante a un Rogue Legacy, no es un Dark Souls pero tampoco es un Bastion, es RAD y con eso debemos quedarnos, a pesar de ser una mezcolanza rara de Diablo y Rogue Legacy. Simplemente piensen que su función es matar a todos los posibles pero invariablemente morirán porque no son invencibles ni los enemigos son un tronco, al menos no todos.

Y ya, creo que ya no debería hablar más de la jugabilidad que es muuuuuy buena, pues la respuesta del juego a los controles, los mapas y los enemigos en verdad están muy bien diseñados y no perderemos detalle por culpa de los FPS o que el juego se trabe o que de repente no respondan los mandos. Solo es muy tardado de cargar a la hora de salir al yermo, pero nada que no sea soportable y que el PlayStation 5 resuelva cuando ya exista.

PROCEDURALES, QUÉ PALABRITA

“Procedurally-generated” es el pretexto perfecto para no diseñar un mapa y aburrirnos con el mismo, además de que es lo ideal para no aprendernos el terreno y que la experiencia sea la misma. Es una maravilla esto y no le pondré ningún “pero”, es lo que le da el alma y corazón a RAD, así como lo hizo con los juegos en que siento se inspiraron los de Double Fine -Diablo y Rogue Legacy-, pues en caso contrario ya sabríamos qué sigue y cómo enfrentarlo, en qué momento y sería aprendernos los pasos como receta de cocina, justo como en Dark Souls.

Por eso y por sus gráficos es que RAD es una grandísima elección para los que quieren cambiarle poquito y hacer un “borrón y cuenta nueva” al morir. Simplemente es una vida nueva, experiencias nuevas y todo cambiante para no hacerle afronta a una sesión de aburrimiento constante.

VEREDICTO

Sí lo ando comprando si no me lo hubieran entregado para reseña, el maravilloso detalle de no repetir mapas y cambiar absolutamente todo, es el principal gancho para saber que las experiencias serán diferentes en cada una de las barridas que le den al terreno, aunque las verdaderas barridas se las van a llevar ustedes gracias a que conforme avancen, los enemigos empezarán a ser mucho más manchados, por lo que el tiempo les irá haciendo saber de que les queda poco para gozar en el yermo y pronto verán la pantalla negra con sus estadísticas para así, empezar de cero. JAJAJAJAJAJA que divertido es morir porque uno SE FRUSTRA Y TERMINA QUERIDO AVENTARSE DEL EDIFICIO.

Y recuerden, RAD tiene en la escala un 4.5/5 por ser un título que dice a todo el orbe: son las guerras las que provocan la violencia, no los videojuegos.