Somos campeones | Crítica

España nos trae una épica y conmovedora cinta con las más nobles intenciones, para todo el mundo.

Somos Campeones inicia con los pies firmes, si bien los primeros 20 minutos nos presentan la problemática de nuestro protagonista Marco (Javier Gutiérrez) avanzamos rápidamente hacia el desarrollo de la película. Marco era el segundo entrenador de un equipo profesional de basquetbol, tras tener diferencias con el entrenador principal en pleno partido, Marco lo agrade y abandona el estadio, llevándolo a un bar donde pierde la razón poniéndose al volante y provocando un accidente con una patrulla de tránsito. Gracias a esta acción, Marco es condenado a realizar trabajo social como entrenador de un equipo de basquetbol de discapacitados intelectuales, iniciando aquí su contradicción al ser estos “subnormales”.

Inicialmente podría llegar a ser considerada como una “burla” hacia estas personas, ya que la actitud de Marco y el trato que tienen estas personas de terceros, pero no podría estar más equivocado. Esta impresión que tuve rápidamente se fue eliminando con las actitudes de estas personas especiales y todo el apoyo que ellos reciben de instituciones privadas y hasta el gobierno, siendo así eliminada por completo al mostrar el verdadero trabajo que Marco desempeña como su entrenador, y más aún, como su amigo y guardián.

Somos Campeones es una increíble cinta que a las personas especiales que la vean podrán sentir un alivio enorme así como un hambre de superación increíblemente grande, por otro lado todos los demás espectadores que vean la película conoceremos lo que viven, sufren y disfrutan estas personas que viven con la inocencia en el alma. No tarda en llegar la música emotiva, el increíble progreso de los jugadores en sus entrenamientos y el tan esperado partido de Los Amigos, dándoles in genial progreso social, personal y deportivo; mientras que Marco lucha contra sus propios demonios para superarse y reencontrarse.

Las destacables actuaciones de Javier Gutiérrez y de Athenea Mata (Sonia) no tienen discusión, y gracias a las participaciones de actores como Juan Margallo (Julio), Daniel Freire (Carrascosa) y Luisa Gavasa (Amparo), la película logra pasar de la diversión a lo serio, y viceversa, de una manera tan natural que nada en Somos Campeones luce forzado, pero más allá de todo, la cinta logra una curva de humor y dulzura que solo este elenco, actores y no actores, podrían haber logrado.

Definitivamente Somos Campeones es una película familiar que todos deben de ver. Si conocen a personas amargadas que menosprecian a las personas con capacidades especiales, si conocen parejas que están teniendo problemas, invítenlos a ver Somos Campeones, así, mientras ellos abren los ojos y se dan cuenta de muchas cosas, tú podrás disfrutar de una emotiva y sumamente divertida película.