The Forbidden Arts | Reseña

Stingbot games, nos muestra su entrega “The Forbidden Arts” que nos relata la historia de Fénix el héroe de esta entrega que trata darle sentido a visiones que lo acongojan, por lo cual busca los sabios consejos de una druida que despierta las llamas que nacen en su interior permitiéndole usar la piromancia, iniciando así nuestro épico viaje.

The Forbidden Arts es una plataforma 3D side scroller de acción y aventura combinado con un poquito de metroidvania y un apartado visual lo cual lo hace algo llamativo a primera instancia, cuenta con más de 30 enemigos mostrados en 5 mundos así mismo con sus batallas de jefes en cada uno, generando alrededor de más de 12 horas de juego.

Ahora, ya metiéndonos un poco más a fondo en el juego, bueno, cuenta con poca guía al usuario siendo no muy intuitivo saber qué es lo que debes hacer en primera instancia, en la cuestión visual a primera vista luce llamativo pero ya viéndolo a detalle se queda un poco corto en cuestiones de diseño, partículas y feedback hacia el usuario al realizar daño a enemigos, utilización de paredes invisibles; ahora hablando del control el personaje se siente algo pesado y no muy responsivo así tanto en peleas contra los enemigos, saltos en paredes entre otros, y es muy común que tienes momento donde te quedas atrapado entre paredes o ciertas secciones, sin contar que cuando mueres o caes en un agujero genera una recarga completa del nivel que tarda tiempo considerable en cargar.

Como lo mencione te vas encontrar con poca información, como con enemigos, como el grifo que no te da alguna explicación del por qué no lo puedes eliminar y posiblemente mueras en primer momento. Otro factor en el que se queda algo bajo es con la banda sonora que es algo nula o repetitiva teniendo cortes y/o cambios de música bruscos.

Sin dudar The Forbidden Arts se mostraba como una buena propuesta, pero en la ejecución dejó bastante que desear, si realmente no tienes nada más que jugar puedes darle una checada en Xbox One, Switch, PC o Mac vía Steam.

Reseña por Ignacio Martínez “N4xhio”