The Walking Dead: The Final Season, Episodio 4 “Take Us Back” | Reseña

Que tremendo nombre más largo, no sé si igual de largo que el capítulo que dura una eternidad y nada más no veía el final del tunel, pero con este se termina toda la saga -supuestamente- de la que alguna vez fuera tan aclamada serie de Telltale Games de sus clásicos Point&Click pero al igual que la serie televisiva en que fue inspirada, fue perdiendo empuje conforme pasaban los años. Aquí la reseña de este final episodio en la temporada final.

PRIMERO LA HISTORIA

Siento mucho algunos de los spoilers a los que tendremos que llegar si ustedes no han jugado las temporadas previas, pero debe ser así para explicar lo que se maneja en esta entrega final, sin embargo me abstendré de los spoilers de los tres episodios pasados.

Clementine está en un punto que quizá no sabe si pueda controlar o educar de manera correcta a AJ, pues este se ha convertido en un matón casi profesional a pesar de ser un niño, sin embargo durante el trayecto estaremos tomando decisiones muy específicas para cuando toque el turno de AJ y disyuntivas sumamente importantes en la historia, pues en este punto del relato todo se está desmoronando y solo queda regresar a lo básico, a pesar de haber disfrutado la comodidad de la escuela en los episodios anteriores.

En este último capítulo Clementine se encontrará con un AJ más maduro pero decidido igualmente a sobrevivir a cualquier costo, lo que nos pondrá en serias complicaciones en los momentos cruciales, así como en la hora de pelear pues habrá muchas complicaciones.

A LOS INICIOS

Cuando salió la primer temporada ahí estuve al pie del cañón como lo estuve en la serie de televisión, sufriendo con Lee y con Clementine, después vino la segunda temporada que no fue de mi total agrado y luego la bipolar de Michonne con su miniserie que no terminó de convencer, hoy por fin llego a la culminación de esta saga que más allá de ser buena a secas, me deja un sabor de boca medio agrio por la parte técnica de Telltale Games y Skybound Games.

Ya había reparado en el hecho de que la tecnología usada para los juegos de esta compañía estaba ya completa y absolutamente obsoleta, no importa el acabado tipo cómic que se usa, aún así no es permisible que cada vez al decidir una acción que requiere velocidad, el juego se trabe un poco y se salte varios cuadros de animación lo que no permite disfrutar bien el juego, haciéndome sentir como cuando tenía una computadora muy chafa y debía incrementar la memoria gráfica, y eso que estaba jugando en un PlayStation 4, cosa que no debe suceder pues esos fallos se los permití al PlayStation Vita, nada más.

Sin duda no puedo dejar de lado el audio que sigue siendo muy plano y no respeta las ubicaciones en que la fuente emite el sonido, provocando que la experiencia no sea igual, haciendo que la parte audiovisual carezca de ese “punch” que tanto quisiéramos ver. Es decir, Telltale Games sigue manejando la misma tecnología y no se ha dado cuenta del grave error que esto conlleva, por lo que puedo seguir diciendo: “los juegos de Telltale Games están obsoletos”. Aquí no tiene nada que ver la historia ya, pues aun así sea buenísima o no -en este caso no lo es tanto- no se puede gozar de igual manera un juego cuando sufre de estas carencias técnicas.

VEREDICTO

A pesar de ser muy largo el episodio cuatro llamado “Take Us Back”, pude terminarlo rápidamente y en una sentada, teniendo que chutarme muchísimas escenas aburridas y con diálogos interminables de los cuales no pude aguantar y contestar algunos WhatsApp o revisar Instagram.

Lamentablemente los escritores dan un giro repentino en algún momento en el cual no tenía sentido hacerlo y por desgracia arruinan el resto del viaje pues no podremos quitarnos de la cabeza la pregunta de “¿Cómo diablos pasó eso?”. Si son fanáticos de la serie de juegos, sin duda deben acabar la historia y ver cómo termina, si no lo son, les ahorro su dinero y no tendría caso aventarse un juego donde las decisiones en realidad no cuentan tanto pues queramos o no, el flujo del juego ya está predeterminado y es imposible cambiarlo drásticamente.

Jugar Detroit: Become Human me hizo inmune a los Point&Click donde tenemos “libertad de decisión”, si es que así se le puede llamar.