They Are Billions | Reseña

Steampunk, supervivencia y estrategia, todo en uno y cargado de zombis, de qué más podría ser en un mercado que ya está perdiendo la imaginación y todo lo relaciona a los mismos y choteados come cerebros? Aquí la reseña de They Are Billions.

PLANTS VS ZOMBIES

They Are Billions es un juego de Blitworks que nos pone en un mapa inexplorado con una capital de la ciudad rodeada de recursos para explotar y sobrevivir una cierta cantidad de días (de acuerdo a la dificultad que establezcamos al inicio de la partida), y como todo juego de estrategia debemos ampliar nuestros horizontes mediante la creación de aldeanos que cosechen, recolecten piedras, metales, productos del mar y toda clase de materias primas para continuar con la expansión. La bronca no está en ganar territorio a otro asentamiento humano, sino que nuestro trabajo reside en crear la mayor cantidad de defensas y fuerzas opositoras a miles de zombis que buscarán comerse a nuestros aldeanos -igual pueden ser menos pero eso también se define en las condiciones iniciales del juego-. Entre más rápido nos movamos, más fácil será subsistir y no sucumbir ante las mordidas de sus putrefactos dientes.

Y si se les ocurre ser lentos o dios prohíba que no sean precisos con el impreciso cursor y se verán reducidos a huesos y tripas, perdiendo la partida y regresando al menú principal como unos fracasados. Pero no lo serán, y se los digo de corazón que no lo serán porque siempre pueden echarle la culpa a ese impreciso cursor que no sabe otra cosa más que irse de largo, ser súper sensible y además no posarse donde uno desea, y uno desea que lo haga como un mouse, pues un juego de estrategia se debe jugar con mouse y teclado (solo disponible en PC y Xbox One), jamás con joystick, nunca de los nuncas y precisamente ahí descansa el máximo y peor fallo de They Are Billions, que es prácticamente imposible jugarlo rápido y efectivo por la sensibilidad elevadísima del puntero y si su gusto es modificarlo, entonces será lento y perderán mucho tiempo valioso a la hora de crear aserraderos, minas, casas para los aldeanos o simplemente seleccionar soldados para hacer sus patrullas.

They Are Billions cuenta con gráficos medianamente caricaturescos, con esta sensación del steampunk y una paleta de colores más oscura y que no permite apreciar bien si están en un día iluminado, por lo que lo recomendable es subirle unas dos (mil) rayitas al brillo de su pantalla o encerrarse en la oscuridad de un cuarto para apreciar bien los detalles del mapa y no perderse. Indispensable acercarse al televisor porque una distancia considerable solo permitiría que no vieran nada y estén adivinando y por lo mismo, perdiendo tiempo y recursos. Por desgracia They Are Billions no tiene un apartado visual espectacular, así que eso nos lo podemos saltar como factor para decidirse a jugarlo, lo que decepciona un poco debido a que lo jugamos en PlayStation 4 y nos hace sentir que los recursos son demasiados para un juego bien pensado pero mal ejecutado en cuanto a sus controles.

VEREDICTO

Realmente no hay mucho para dónde hacerse en They Are Billions, más que aumentar o disminuir la dificultad para entender las mecánicas de juego, las cuales son las mismas que en cualquiera de estrategia, solo la gran y abismal diferencia es que estamos contra reloj pues conforme los días pasan, serán más los zombis, además de que no estamos compitiendo contra otra civilización sino por el puro afán de no morir a manos de estos horribles y choteados sujetos.

La idea es buena en verdad, sobrevivir apostados en un mapa y ser lo más eficientes y rápidos posible para generar los recursos necesarios y acabar con estos malhechores, el problema es la navegación tan mala, los gráficos que bien pudieron haber sido mucho mejores, y sobre todo un mejor diseño siendo que debemos acercarnos demasiado a la pantalla aunque estemos ante una de 50 pulgadas. No es en definitiva una opción para divertirse horas y horas, quizá minutos, pero no los suficientes para pagar el precio.