World War Z | Reseña

Más juegos de zombis, porque cómo no van a hacer otro juego de zombis, como si no tuviéramos infinidad de DLC’s de come cerebros en Call of Duty o hasta en Far Cry y en el móvil al por mayor. Pero hicimos la reseña después de varias horas de jugar World War Z este juego cooperativo basado en la película que protagonizara Brad Pritt hace unos años donde hordas de estos entes corrían como locos y comían como desesperados.

BRAD PITT TOMANDO REFRESCO CON SU PERFECTO PEINADO

Sin querer describí el juego con una escena de la película, y quiero hacer hincapié en que no hay nada del largometraje como tal, es solo el mundo en caos total por los zombis y con el mismo comportamiento, por lo que realmente el título solo tiene el nombre, para que no esperen a un guapo güero combatiendo a estos seres.

Retomando lo de la escena, si recuerdan en ella se veía al actor tomando un refresco con la súper marca en la máquina expendedora, todo en medio de una ala infestada de zombis en pleno laboratorio de la OMS. La escena está bastante jalada de los pelos pero es muy buena porque describe el reciente descubrimiento. Bueno pues y dicho esto, World War Z como juego es lo mismo que esa escena: algo súper extraño y quizá hasta medio chafa, pero muy entretenido.

En World War Z seremos cualquiera de las clases de jugadores disponibles en las varias locaciones del mundo, las cuales proponen misiones directamente relacionadas con la salvación de humanos o la captura de un puesto de avanzada o hasta el escape de uno mismo de algún lugar atestado de zombis, al tomar la misión en cualesquiera de las ciudades (Tokyo, Jerusalén, Nueva York, Moscú) podremos ir avanzando a manera de historia -pero muy breve- para terminar las empresas y así salir victorioso junto con otros tres compañeros. Para los que no sean tan duchos, podrán echárselo en solitario con bots, situación que les ayuda a entender cómo se mueve uno, las armas, un poco el crecimiento del personaje -ahorita vamos a eso-, la estrategia y los objetos a utilizar dentro del entorno, y si de plano son tan buenos y les encanta convivir con otras personas así como mejorar a pasos agigantados, entonces podrán aventarse la epopeya en línea, situación que solita es la que retribuye toda la inversión de su dinero.

Más allá de que World War Z se trata de matar y matar miles de zombis, en serio miles y no exagero, se trata de ser cooperativo en una comunidad que sorprendentemente no es para nada egoísta, al menos así me tocó cuando estuve en línea, pues mis equipos se caracterizaban por ayudar, por sanar y cubrir las espaldas, una verdadera chulada honestamente. World War Z se concentra mucho en el trabajo en equipo, pues es la única manera en que saldrán triunfantes, lo comprobé a la mala cuando quise hacerme el Rambo, el Chuck Norris o hasta el Terminator y me llevé una muy buena patada en la zona blanda de mi persona, y fue hasta que me uní al grupo cuando todo resultó tanto como para mi, como para ellos. Incluso una persona que no aporte hace las cosas súper complicadas, en World War Z sí aplica que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil, y en todos los casos no fui yo. Yeah!

¿Qué hace a World War Z un juego diferente? Mejor veamos que World War Z es un juego que se maneja casi idéntico a los de disparos de hoy en día, como Fortnite en muchos de los movimientos, incluso da la sensación de estar jugando a veces Dead Rising, Sunset Overdrive y otros más (pero con un gran toque de Left for Dead, lo cual es bueno), por lo que estamos con un juego muy básico y enfocado en disparar. Eso es lo común de World War Z, pero lo realmente diferente es el algoritmo de las hordas de zombis, que avientan miles siguiendo un mismo sentido: el del hambre. Ellos irán sobre de ti al mínimo ruido, intentarán comerte y lastimarte, siempre en pandilla y sin perder de vista el objetivo, el cual no es detenerte en tu misión, es comerte. Harán de todo pues estos zombis no son lentos ni torpes, son los que saltan y trepan y se avientan sobre de ti, son los que aprovechan su ventaja y no se detienen por unas cuantas balas. Y sí, cuenta con varias dificultades que de nada sirven porque incluso la más sencilla es una verdadera mentada, por lo que sus sentidos y habilidades te probarán al máximo.

World War Z tiene otra gran belleza en su programación, y esa es precisamente la del crecimiento del personaje. Déjenme explicarles más o menos, resulta que entre más usen cualquiera de las armas que portan o de las regadas por el mundo, recibirán puntos de experiencia en esa arma, además de puntos de experiencia del personaje, mismos que usarán para mejorar su armamento, precisamente del que obtuvieron los puntos. Si quieren ser buenazos con la escopeta, úsenla, de lo contrario se quedará así en versión simple y sencilla. Desean poner su metralleta al máximo, úsenla todo el tiempo. Así es esto, jugar y jugar y jugar, que de eso se trata.

VEREDICTO

No es el mejor juego de la existencia, tampoco es el juego que todo el mundo esperaba, es completa diversión y absoluto entretenimiento sin parar desde que empiezan los balazos, además de tener una lista de trofeos medio complicada porque los obliga a jugar endemoniadamente y les pide una que otra cosa medio azarosa, pero en realidad estamos ante un juego que nadie debería perderse gracias a lo fluido que es, incluyendo el gran acierto de las hordas interminables con efectos bastante buenos que no rayan en el realismo, pero sí ofrecen muchas sorpresas y varios “wow!”. Sin duda una gran inversión que les hará perderse en el tiempo y no regresar en un buen rato.

Agradecemos a Saber Interactive por proporcionarnos el código para realizar esta reseña