Bad Planet
bad planet comic

Un montón de objetos voladores no identificados han caído sobre la Tierra, y al estilo de la vieja escuela, estos se abren y dejan escapar cientos de invasores.

Recuerdo que un día, cuando pequeño, me encontraba parado frente a un gran librero con decenas de libros, tantos volúmenes de distintos tamaños y títulos que me hacían pensar en las cosas que contarían. Algunos no lograban que detuviera la vista por mucho tiempo, otros se mostraban lejanos a mi entendimiento… hasta que observé algo a las alturas, cuando me aproximé con la ayuda de una vieja silla, leí una de las cosas que jamás olvidaría: La guerra de los mundos.

Descubrí un mundo donde tomaban lugar eventos sin precedente, donde en un día común y corriente, de pronto la raza humana había sido puesta a prueba por una de las más grandes amenazas, una invasión extraterrestre. Pero no fue la invasión lo que realmente me atrapó de ese libro, si no la manera en como ellos habían literalmente caído desde el espacio. Y luego esa expectativa que rodeaba a las personas “extraños objetos cilíndricos que emitían ruidos en su interior” esa fue la razón por la que La guerra de los mundos se convirtió en una de mis historias favoritas. La angustiosa idea de que algo malo esta a punto de suceder.

Bad Planet presenta desde sus primeras páginas una idea muy parecida, un montón de objetos que de pronto comienzan a caer de los cielos sobre distintos lugares del planeta. Momentos después nadie sabe exactamente que es lo que son y las naciones del planeta están totalmente consternadas sobre las decisiones que deben tomar respecto a esa incertidumbre que les dice a gritos “es demasiado tarde”, que el final ésta marcado. Y como es costumbre en la ciencia ficción, de estas formas que han chocado con nuestro mundo, salen cientos de “bichos raros” que inmediatamente empiezan a devorar todo lo que se les ponga enfrente.

Pero no solo de escenas gore esta hecha esta historia; la forma en como están planteadas las ideas que transcurren durante los seis números, muestran y de alguna forma son ejemplo de cómo nosotros, o nuestra civilización, es insignificante a comparación de las criaturas que han de enfrentar los personajes. Y es que en realidad vemos que no existe “un plan maestro” una “idea de invasión” a nuestro mundo, somos tan pequeños que incluso todo este matadero humano empieza por un leve accidente, algo que también muestra que toda acción, conlleva una reacción, en este caso hablando de las especies. Todos hemos escuchado en algún momento de animales que son llevados a otro lugar fuera de su hábitat natural y que éste al tratar de sobrevivir, o más bien, al enfrentarse la fauna a aquella especie desconocida, comienzan un conflicto tan abrumador que solo una de las dos puede sobrevivir. Dejando al final o como única razón, la famosa ley del más fuerte.

Ahora que he dicho esto, y poniendo otro ejemplo, tomemos a las cucarachas, una especie tan resistente que puede soportar un holocausto nuclear, ahora imaginen millones de criaturas con esa característica, mucho más grandes, con más patas y de forma monstruosa. ¿Qué tenemos? Pues algo que claramente puede aniquilar la raza humana. Y es cuando nos damos cuenta de lo frágiles que somos. Bienvenidos a Bad Planet.

La forma en como se cuenta la historia es muy fluida y siempre deja alguna sorpresa para un punto clave, donde las ilustraciones de Lewis LaRosa, Tim Bradstreet y James Daly toman fuerza al mostrar esa terrible invasión de criaturas y de cómo estas se van abriendo paso por las ciudades y pueblos del mundo a punta de una violencia desmesurada. Por si esto no fuera suficiente y a partir del número dos, varias secciones del comic o para decirlo más claramente, en las partes donde más abunda la acción de estos invasores del espacio, las ilustraciones están creadas para disfrutarse en tres dimensiones con la ayuda de los típicos lentes que todos conocemos. Haciendo que sin lugar a dudas la experiencia de leer Bad Planet sea realmente llamativa.

Como dato curioso, (y estoy seguro que muchos se sorprenderán) debo mencionar que el equipo a cargo de esta serie de comics esta formado por los escritores Steve Niles (30 Days of Night, Dark Days) y el también actor, Thomas Jane (Punisher, Mutant Chronicles) quién incluso fundó Raw Studios para trabajar Bad Planet como primer proyecto, que después publicaría con la ayuda de Image Comics. La forma en que estos dos escritores cuentan la historia es muy intuitiva y natural, llevándonos por escenas y diálogos llenos de “chispa” que más de una vez nos hacen sonreír y recordarnos que sin importar que tan trabajada o no sea una historia, en ocasiones lo que realmente importa es esa conexión con el lector la que logra en los comics y solo en ellos, la oportunidad de mantener al filo de la expectativa pero al mismo tiempo consigue que no saltemos las páginas para ver el final. Una especie de contrato imaginario donde uno firma que dejamos el control a ese objeto de papel y tintas para llevarnos en un viaje creado por los artistas.

Bad Planet, un título que no cuenta únicamente (un poco al estilo de La guerra de los mundos) los posibles últimos días de la humanidad, si no también la terrible historia de un alienígena último de su especie, que al sospechar la oportunidad de vengarse de esta raza de “bichos” (pues ellos aniquilaron todo su planeta) decide escapar de una prisión espacial para viajar a la Tierra y enfrentar a muerte a su enemigo. Una serie que guarda un sorpresivo final, y que nos hace preguntar si en verdad todo termino.