Pixu: The mark of Evil
pixu

Una colaboración independiente que relata cuatro historias de personajes que sucumben ante el mal liberado dentro de una casa.

Supongo que es normal el desarrollo de historias macabras en casas desoladas, malditas, con un oscuro secreto o donde ocurrió un evento de gran desgracia. Después de todo, es la ruptura y contradicción de lo que significa el bienestar y seguridad del hogar. Y por lo tanto, creo que a pesar de que en ciertas temporadas nos parezca un cliché, mientras sigamos habitando en construcciones de ese tipo, siempre habrá oportunidad para que resurjan este tipo de historias.

Pixu relata cuatro historias que se desarrollan simultáneamente en el interior de una casa, que por sí sola ya parece un tanto extraña por su aspecto exterior, pero que dentro alberga personajes con verdaderos problemas psicológicos y de quienes no resulta extraño su comportamiento al desatarse además una fuerza sobrenatural y siniestra en su contra, que por momentos parece la causante de todas las desgracias y por otros la catalizadora del final inevitable al que todos se encontraban predestinados debido a sus acciones.

Esta antología independiente, publicada posteriormente por Dark Horse (lo cual era bastante predecible debido a los artistas involucrados y temática de la obra) ganadora de un premio Eisner, fue realizada en colaboración por Becky Cloonan (DEMO), Fabio Moon (Casanova), Gabriel Bá (The Umbrella Academy) y Vasilis Lolos (Tales of the vampires). Cada uno realizando una de las cuatro historias que se entrelazan continuamente manteniendo un dinamismo gráfico gracias a la diferencia que existe entre sus estilos, aunque por algunos momentos se asemejan demasiado y pareciera que en realidad es obra de solo dos artistas.

En cuanto a la prosa, se mantiene sin diferencias notables en el transcurso de toda la antología y mientras que por un lado amarra con más fuerza el trabajo visual, me parece que habría sido más interesante notar también la diferencia entre cada artista y su forma de contar los hechos. Al menos en este sentido la balanza se inclina mayormente en el aspecto visual, donde recae casi todo el peso y atractivo del cómic, por la insuficiencia de la historia como tal para sorprender realmente con algo innovador. Pero que finalmente en su totalidad es una muy buena opción como obra de horror, incluso podría llegar a convertirse en una gran película si algún estudio decidiera tomar el reto.

Al final, este trabajo requiere más de una leída por los sucesos extraños que resultan algunas veces inentendibles o aleatorios, escondiendo quizá los miedos personales de sus autores. Pero que no deben tomarse como un error, pues se trata de un trabajo personal en colaboración que sin duda refleja parte de sí mismos.

Y después de todo, teniendo en cuenta que a pesar de lo que uno puede desear, la realidad algunas veces carece de todo sentido. Entonces también debemos permitirnos el disfrutar obras que dejan algunos elementos sin concretar, sobre todo cuando se busca la desorientación en el lector.

pixu