Bronson
bronson tom hardy

Michael Gordon Peterson es el prisionero más violento de Gran Bretaña; encerrado por robo ha pasado casi toda su condena en solitario.

Nombrada por algunos como “la Naranja Mecánica” del siglo veintiuno, dicha cinta se basa en hechos reales sobre la caótica vida de un hombre que se podría decir “solo quería ser famoso” un hombre que a la edad de veintidós por robar 26£ obtuvo una condena de siete años, los cuales se han alargado hasta la actualidad.

Ciento veinte prisiones, entre ellas tres hospitales especiales, se han convertido en el hogar de Charles Bronson (alter ego de Michael Gordon Peterson) quien debido a su “volátil temperamento” ha pasado treinta años de su vida en confinamiento solitario.

La cinta es dirigida por Nicolas Winding Refn (también director de la sangrienta Valhalla Rising) y protagonizada por Tom Hardy quien se luce y entrega una actuación ejemplar la cual no solo muestra los distintos estados de violencia necesarios para el personaje, además un cierto humor casi irónico y satírico en los que plasma según la historia un hombre casi incomprendido o que vive fuera de cualquier ley hasta las grandes consecuencias que le esperan, como he dicho alguien que prácticamente ha pasado toda su vida en numerosas prisiones, la mayor parte del tiempo encerrado en solitario.

Un personaje que fallidamente se trata de analizar en la película, en este sentido no estamos ante una historia que plantee una posición si no una que simplemente trata de plasmar algunos hechos en la vida de una persona, dejando al final para quienes busquen un tipo de crítica (de cualquier tipo) una muestra donde la única perspectiva posible es la de Bronson.

Una perspectiva que habla sobre la idea de tener un cierto potencial para algo desconocido, un conocimiento o un deseo de estar destinado a ser alguien famoso; ahora, tal como se ve, siendo la prisión el único lugar de estadía las opciones prácticamente se limitan a ser famoso por una violencia y rebeldía hacia cualquier tipo de autoridad o persona ya sean civiles, guardias o prisioneros. Todos caen por igual a los ojos de Bronson, quien a pesar de haber crecido en un hogar sano y sin ningún tipo de traumas ha mostrado la misma conducta violenta desde los años en el colegio. Sin embargo dicho tema no tiene mayor desarrollo.

Es una historia (para público adulto) que roza entre la comedia y el horror tal como lo hizo “A Clockwork Orange” pero que a diferencia de esta no presenta algún tipo de crítica moral, aun así y mínimo por sus actuaciones Bronson es algo con un tétrico carisma que empuja al observador a seguir pendiente del desarrollo de la historia la cual tampoco habla de los libros y la controversia acerca del arte y poesía escritos por este peligroso prisionero ni tampoco de los premios Koestler Trust Awards otorgados.

Al final y hablando puramente de la película, es un trabajo se podría decir “abierto” donde el público debe crear su propio veredicto (si así lo desea).

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