Rock Band 4 | Reseña

Con cuatro dificultades “Easy, Medium, Hard y Expert” ya sean novatos o expertos en el mundo de Rock Band, el juego tiene algo para todos los gustos y sin duda para la habilidad o destreza que tenga cada quien, pues el título de “instrumentos de plástico y botoncitos” sí que nos puede dar una buena sesión de adrenalina cada que nos aventuremos a surfear entre sus canciones.

La franquicia por Harmonix y con instrumentos por Mad Catz (a quien agradecemos por facilitarnos el equipo) sin duda se mantiene como una de las buenas opciones más que nada para pasar el rato con los amigos mientras disfrutamos con su variado repertorio musical y, porque no, al mismo tiempo que luchamos unos con otros para sacar la mejor puntuación y el mejor solo, una novedosa opción que hará que más de uno se le enchine la piel.

A ROCKEAR

Hablar de Rock Band 4 es bastante sencillo, pues aunque nunca hayan probado el juego cualquier gamer sabe de lo que se trata (sí, así de famoso es), pues todos sabemos sobre sus instrumentos, y su propuesta para disfrutar de la música al tiempo que marcamos ritmos y llegamos a pulsos épicos en donde un sólo instante es suficiente para arruinar ese marcador perfecto. Pero lo que sólo sabe el público que lo juega es lo bien que uno se la pasa en cada momento, ya sea con la batería, la guitarra, el micrófono y el bajo el juego repito, tiene algo para cada quien, y de hecho no discrimina a los poco experimentados que se quieren echar una partida junto a los más curtidos, ya que cada jugador es capaz de escoger su nivel de dificultad.

Como dijo nuestro Editor y jefe de diseño, Doktor Mostro, “Rock Band 4 nos convierte en un rockstar y nos lleva de gira”, por un mundo en donde cada nota tocada a la perfección hará que nuestro público nos ame, que tengamos más seguidores, más dinero y eventos más grandes, pero cuidado, porque por el lado contrario, si hacemos las cosas mal, también llegarán los abucheos y finalmente la abrupta conclusión de nuestro momento en escenario.

Así que prepárense para un camino en donde 5 horas se sienten como 5 minutos, en donde la última canción es sólo la primera de muchas otras, y en donde cada repetición es la excusa perfecta para volver a intentarlo hasta alcanzar la perfección. Rock Band 4 los hará emocionarse con su música y energía, los hará brincar, cantar y subir el volumen de su equipo de sonido mientras piensan “sólo una vez más”.

LOS GRÁFICOS NO LO SON TODO

Hablando de toda esta experiencia auditiva y casi visceral, es casi sin importancia decir que la calidad gráfica de Rock Band 4 es bastante simple; Para ser sincero uno casi nunca verá lo que va más allá de los “pentagramas”, y si lo hacemos, descubriremos unos personajes tanto femeninos como masculinos logrados con unos modelados correctos, pero que tampoco deslumbran, un sistema de iluminación modesto y una construcción de escenarios normalones. En sí puedo decir que este aspecto del juego es el más flojo pero ¿saben que? a nadie le importa. Estoy seguro. Y eso es porque todo lo demás es tan entretenido que el título cumple de sobra, con una lista de 65 canciones que van desde Avenged Sevenfold, hasta Bruno Mars; De Van Halen, a Elvis Presley; O de System of a Down, a Heart. Por si esto fuera poco uno puede descargar los dlc’s de Rock Band’s anteriores (excepto el de los Beatles) y de forma gratuita si ya los habíamos pagado antes, ampliando así nuestra selección para esas implacables sesiones. Así que sí, regresando al tema, los gráficos no lo son todo, y aquí podemos ver porque.

Disponible en Playstation 4 y Xbox One, Rock Band 4 llegó para recordarnos lo bueno que son los juegos musicales y porque necesitamos de la música en nuestras vidas; Ya sean fans del título, seguidores de algún grupo, o simplemente tengan la curiosidad de probar por vez primera esta nueva creación por Harmonix, estoy seguro que difícilmente quedarán defraudados.