We Happy Few – Lightbearer DLC | Reseña

Amado por unos y odiado (bueno, no tanto así) por otros, We Happy Few sin duda es uno de esos juegos que gracias a su nivel artístico y su presentación visual te atrapa, claro, si mantienes lejos los encuentros con caídas de frames y bugs; sin embargo he de decir que al menos en lo personal he encontrado muy grata la experiencia que la aventura principal de Gearbox Publishing y Compulsion Games presentan; pero ahora no toca hablar de eso, si no de su segundo DLC Lightbearer, que pueden encontrar por $7.99 USD (también disponible dentro del season pass) en PC, Playstation 4 (donde reseñamos) y Xbox One.

UN ROCKSTAR CARGADO DE PSICODELIA, ALUCINACIONES Y GROUPIES

En Lightbearer, este segundo DLC para We Happy Few, conoceremos a un rockero bastante popular llamado Nick Lightbearer, quien para su desgracia, despierta en un hotel sin recordar nada de la noche anterior, sí, justo como en las cintas de Hangover; sin embargo aquí no termina la cosa, pues Nick al verse al espejo, se percata que está prácticamente bañado en sangre ¿de quien y porque? De eso se tratará la historia.

Básicamente Lightbearer es narrado en las instalaciones de un hotel de lujo, dónde se hospeda Nick mientras lleva a cabo su gira, y aunque en algún momento salimos a las calles mientras somos “atacados por fans”, la gran parte de la historia nos lleva en estas instalaciones, en el bar, en cuartos, sistemas de ventilación y más, por lo que la jugabilidad es totalmente lineal, es decir, no es como el juego base, donde tenemos más libertad de exploración.

Aún así esto no le quita el mérito a la aventura de Nick, pues es su sistema de “pelea” el que nos mantendrá entretenidos, bueno, eso y su sentido del humor (en lo personal muy parecido a la personalidad de Mike Mayers “Austin Powers”). En Lightbearer entonces nuestros únicos métodos de defensa serán un puñado de discos de oro que podremos lanzar y nuestra guitarra eléctrica, la cual tiene tres funciones, buscar pistas y consejos, de defensa para aturdir groupies y hacer que se peleen entre sí, y finalmente la de ataque, donde realizamos melodías o acordes para defenderos de todo aquel que se nos ponga enfrente.

UN VIAJE LLENO DE ALUCINÓGENOS

En We Happy Few – Lightbearer, otro punto que nos mantendrá jugando en las aproximadas dos horas que dura su historia, es su variedad de escenarios dentro del hotel; desde pasadizos secretos, cuartos, el bar y entre otros, sumado a algunos instantes en las calles de la ciudad y más. Y aunque gráficamente es impecable, con una vibrante paleta de colores y buena iluminación, Lightbearer también nos asombra por una serie de efectos visuales llenos de alucinaciones; ya sea se tomen un café o alcohol para subirse la vida, o tomen alguna “pastilla” el juego se las arregla para distorsionar las imágenes y dar un toque distintivo a esta aventura (si ya jugaron el juego base ya saben de qué hablo), y esto no es todo, hay momentos en donde prácticamente las pesadillas persiguen a Nick, dando a secuencias bastante buenas, como pasillos que se alargan, que cambian se voltea de arriba a abajo, etc. En pocas palabras Lightbearer se las arregla para ser entretenido de inicio a fin. Aquí cabe destacar que el contenido no deja guardar la partida, pero si tenemos checkpoints, así que si quitamos el juego, podemos seguir en dónde nos quedamos sin mayor problema, y para terminar, no hace falta jugar la campaña principal para gozar de la aventura de Nick, pues en el menú principal tenemos el apartado de Lightbearer para entrar directo a su historia.

¿BUGS?

Si jugaron We Happy Few saben que las caídas de cuadros por segundo y los bugs son “normales”, al menos en Playstation 4, y aunque no afectan el gameplay… están allí y eso es feo. Bueno, en Lightbearer las cosas van mejor, pues no encontramos caídas de frame rate, pero sí algunos bugs que se podrían traducir en problemas de detección, por ejemplo, al apuntar cualquier objeto (abrir una puerta, recoger una pista), pues a veces pareciera hay que apuntar desde cierto ángulo para que podamos detectar y podamos realizar una acción, esto cabe decir, no pasa muy seguido y no afecta el gameplay de manera grave, pero obviamente no es normal, así que esperemos sea corregido en alguna actualización.

UNA AVENTURA INTERESANTE

Lo mejor de Lightbearer es el carisma de su protagonista y en general no es tanto la historia, si no el desarrollo de esta lo que atrapa al jugador; si son de los que se toman su tiempo puede que a lo mucho, les tomen 3 horas en finalizar la aventura de Nick, pero lo normal es que sea menos. Lo importante es que Lightbearer no aburre, y lo mejor, es que si por alguna razón no han jugado We Happy Few y prueban el DLC (obvio necesita el juego base), querrán posteriormente probar la historia principal, o el DLC pasado llamado They Came from Below, donde luchamos contra extraños robots provenientes de las profundidades.

Para más información de We Happy Few, les recomendamos leer nuestra reseña principal, siguiendo este enlace.