HITMAN: Marrakesh | Reseña del tercer capítulo

¡Esta locación sí existe! Marrakech -que es como se escribe es español correctamente- está al sur de Marruecos, dato comprobadísimo con el tumba burros de Wikipedia. Por lo que ahora es un poco más creíble la misión que recién anoche decidimos dejar de jugar para poder platicarles cómo nos sudaron las manos a pesar de estarlas secando unas veinte veces con el traje del agente 47. ¡Venga de ahí!

MERCADO POPULAR

Igual que los capítulos anteriores, en esta ocasión “Gilded Cage” -nombre oficial del tercer episodio- puede ser iniciado desde varios puntos en un mapa que ahora sí nos dejó con la boca abierta por el tamaño tan grande a comparación de los dos anteriores, donde la mansión y la casa de la playa habían sido bastante regulares en su magnitud pero vaya que se volaron la barda presentándonos para empezar un mercado infestado, en verdad “infestado” es la palabra correcta, de gente que van desde soldados, policías, civiles, vendedores, televidentes y gente de pantalones largos. Simplemente nos quedamos “de a seis” al ver los mares de gente con los que ni sudó nuestra consola PlayStation 4 al mostrarlos en sus diferentes movimientos y atuendos, logrando impactar a primera vista con una promesa de misión bastante sencilla nada más por la cantidad de personas que podíamos usar para escondernos.

Sin embargo fuimos muuuuuuuy brutos al pensar eso, pues en el momento en que vimos en el mini mapa los lugares que debíamos atravesar para dar con ambos objetivos, nos percatamos que estábamos metidos en un problema. Pero no fue así.

Desgraciadamente no tardamos más de 35 minutos en terminar la misión sin sufrir una sola baja o algún peligro inminente, o a lo mucho hubo un rebelde que debimos tranquilizar con una sumisión y a dormir. De ahí en fuera el nivel jerárquico que se manejó nos permitió burlar guardias, soldados, policías, personal de limpieza y burocráticos con la mano en la cintura cuantas veces quisimos hacerlo, dándonos a entender que Square Enix se quemó el coco en idear el diseño de los escenarios, pero no así de la dificultad.

Fue muy penoso encontrar un estacionamiento altamente asegurado por militares con sólo un cabecilla dispuesto a reconocernos, pero por el vasto concreto a nuestros pies pudimos omitirlo evitando que nos viera por la distancia a la que nos mantuvimos. Esto pasó en cada uno de los niveles del recinto A -no les diré más detalles por aquello de los spoilers- el cual fue un paseo por el parque con un simple movimiento chirulero (sic): cambiar de disfraz.

¿Edificio B? Más fácil, mucho más sencillo, más accesible, más sin chiste. Ya entendieron, yo lo sé, pero quiero asegurarles que la dificultad aquí disminuye todavía más. Diablos, una tristeza. Por desgracia para un jugador como lo es un servidor, los patrones de movimiento seguían siendo los mismos hiciera lo que hiciera, poniendo en bandeja de plata el segundo y último objetivo. ¿Cuál bandeja de plata? ¡De oro! Así sin más ni más hubo que prescindir del tipo y patitas pa’ qué las quiero. Caminamos pacíficamente hasta la puerta de salida y misión terminada. No puedo creerlo. No me gustas así Hitman, así no.

TRISTE VEREDICTO

Primer capítulo, París, buenísimo. Segundo capítulo, Sapienza, más mejor -pobre lengua española-. Tercero, Marrakech, ay no. Square Enix llevaba una racha de cosas buenas, puntadas acertadas, decisiones arriesgadas pero salían exitosas y luego esta regada de tepache. A pesar de que el diseño de los niveles, las locaciones, la cantidad de gente y todos los elementos visuales, desgraciadamente la dificultad dejó muchísimo que desear por la mala distribución de agentes capaces de identificarnos como un potencial peligro, pues infestaron los niveles con guardias pero pocos jefes o ubicados en lugares que no les daban mucha chance de vernos, así que burlarlos era juego de niños.

Lo que salvaría a este episodio son la vasta cantidad de retos y descubrimientos que se le han agregado con la intención de hacer rejugable el capítulo además de la lista de trofeos sencilla de conseguir, pequeña e idéntica a las dos partes anteriores. De ahí en fuera me siento un poco decepcionado por todas las cosas que pudieron hacer con tanta gente y a la mera hora no consiguieron darnos un buen reto. Lástima.

Link a la reseña del primer capítulo.

Link reseña del segundo capítulo.